Susana Díaz y Pedro Sánchez
Susana Díaz y Pedro Sánchez. Julio Muñoz/EFE

Un pacto de mínimos antes de la gran cita de este sábado en el Comité Federal. Ese es el horizonte que se dibuja en ambos bandos del PSOE, el de los leales a Pedro Sánchez, al que siguen considerando el secretario general, y el de los llamados críticos, que no lo reconocen como tal desde que el pasado miércoles dimitieron 17 de los 35 miembros de su Ejecutiva. Según fuentes de ambos sectores, se espera que a lo largo de este viernes se produzcan llamadas y se tiendan puentes, con el fin de que la cita de este sábado en el Comité Federal no se convierta en un campo de batalla.

Ambas partes son conscientes de que, si no lo logran, este sábado se escenificará un choque de trenes total, ya que a esta hora hay convocados, de facto, dos Comités Federales. De un lado, Sánchez y los suyos convocaron este miércoles al máximo órgano del PSOE para que se debata y vote su propuesta de primarias el 23 de octubre y un Congreso extraordinario el 12 y 13 de noviembre para elegir una nueva dirección. Los críticos, en cambio, consideran que dicha Ejecutiva ya no tiene legitimidad para tomar esa decisión, pero sí se sienten convocados al Comité Federal que el propio Sánchez había anunciado para ese mismo sábado días antes de las dimisiones para votar el 39º Congreso ordinario, que fue el que desencadenó el conflicto.

Espero que seamos capaces hablar y buscar una salida a este espectáculo lamentable Esta cita inicial, que los de Sánchez consideran anulada, es legítima para los críticos porque, a su juicio, fue convocada en tiempo y forma, cuando aún reconocían a la dirección nacional. El problema -uno de los muchos existentes- es que cada cita tiene su orden del día cerrado, que solo puede cambiarse si se pacta, y mientras los oficialistas consideran que se debe debatir y aprobar el Congreso extraordinario, los contrarios defienden que lo que se aborde sea el cese de las funciones de la Ejecutiva y la creación de una gestora (algo que no contemplan los estatutos).

Para añadir más leña al fuego, los dimisionarios de la Ejecutiva, al no formar parte de ella, no están autorizados a acudir ya al Comité Federal, pero aún así han anunciado que lo harán para cuestionar la reunión la legalidad de su convocatoria.

En definitiva, un olla a presión que explotará si nada lo evita. Aunque reina la prudencia en las declaraciones, fuentes cercanas a la actual Ejecutiva señalan que el que mediará desde los partidarios de Sánchez sería el exlehendakari Patxi López. Por parte de los críticos, en cambio, el elegido sería el presidente asturiano, Javier Fernández, según varios dirigentes andaluces. Dos figuras, en cualquier caso, muy respetadas dentro del partido.

Buscar una salida

"Espero que tras la tempestad llegue la calma y la serenidad, que seamos capaces hablar y buscar una salida a este espectáculo lamentable y bochornoso que por desgracia estamos dando en este país", dijo este viernes la presidenta del Comité Federal del PSOE y secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, mano derecha de la presidenta andaluza, Susana Díaz. No obstante, subrayó que desconoce si ya se están produciendo conversaciones en este sentido.  

"Se va a intentar un pacto mínimo", afirmó a 20minutos un miembro de la Ejecutiva de Sánchez, aunque no aclara en qué consistiría. Este jueves, tras una reunión de cuatro horas, Ferraz emitió un comunicado en el que anunciaba el Congreso Extraordinario pero decía que el calendario planteado era una propuesta "abierta al consenso". "Ojalá saliera, ha subido mucho la tensión", ha dicho al respecto a este diario el diputado Eduardo Madina, encuadrado en el sector crítico y ex rival de Sánchez por la Secretaría General.

Garantías recogerá avales

Poco antes de que este mediodía cumpliera el plazo que dieron tres de los cinco miembros de la Comisión de Ética y Garantías para que se convocase el órgano, su presidenta, María Isabel Celáa -de la confianza de Patxi López- anunció una reunión del mismo para este sábado después del Comité Federal.

Convocar a Garantías para recoger avales no es la mejor señal de querer negociarNo obstante, los objetivos de ambas partes para la cita son muy diferentes. Mientras los críticos buscan que este órgano determine la hoja de ruta y acuerde la creación de una gestora para dirigir el partido, Celáa ha anunciado que el único punto del orden del día será iniciar el proceso de recogida de avales ante el congreso extraordinario que Ferraz quiere celebrar en noviembre.

De los cinco miembros del órgano, dos son próximos a la dirección de Sánchez (la presidenta y el secretario Félix Bolaños). Los otros tres son Inés Ayala, cercana al presidente aragonés, Javier Lambán; María Jesús Montero Cuadrado, consejera del Gobierno de Susana Díaz; y Wilfredo Jurado, exconcejal con Tomás Gómez, todos los del bando beligerante.

"Convocar a Garantías para recoger avales y no para estudiar la situación de urgencia que vivimos no es la mejor señal de querer negociar. El acuerdo no puede pasar por un Congreso exprés y que Sánchez siga", insiste uno de los críticos madrileños. "El Comité tiene que fijar una hora de ruta y nombrar un equipo que dirija el partido en esta situación de interinidad. No es solo un debate sobre la abstención [para hacer presidente a Rajoy]. Yo, por ejemplo, no la defiendo, pero el futuro del partido necesita una ponencia marco y debates que no pueden resolverse en tres semanas", concluye.