Pablo Picasso - Le Moulin de la Galette, otoño de 1900
Picasso retrata el frenesí nocturno de los cabarés de París en este óleo de 1900 Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, Colección Thannhauser, Donación, Justin K. Thannhauser, 78.2514.34 © Sucesión Pablo Picasso. VEGAP, Bilbao, 2016

En la segunda mitad del siglo XIX París ya era el centro del gran cambio que se producía en el arte. El impresionismo había abierto la veda a las vanguardias y reafirmaba que otro lenguaje era posible. La capital francesa continuó en racha y recibió el siglo XX renovando la revolución, atrayendo a artistas de todo el mundo que se atrevían a transformar la percepción de la realidad.

Dieron forma a movimientos de vanguardia definitivos como el cubismo o el surrealismo en un periodo marcado por las dos guerras mundiales. Braque, Modigliani, Kandinsky, Picasso, Léger, Chagall... El excepcional grupo de creadores que hicieron de la metrópolis su ciudad de acogida recibe el nombre de Escuela de París. La ocupación de la Alemania nazi del territorio francés que daría lugar al régimen de Vichy terminó con el sueño y se saldó con la huida a EE UU de una amplia mayoría de artistas.

Telón de fondo e inspiración

El Museo Guggenheim de Bilbao inaugura el 22 de abril Panoramas de la ciudad: la Escuela de París, 1900–1945, un compendio de más de 50 obras procedentes de la pinacoteca homónima en Nueva York. En cartel hasta el 23 de octubre, la exposición toma su título de una serie pictórica del artista francés Robert Delaunay, cofundador del orfismo, que se refería a la ciudad moderna como telón de fondo e inspiración.

El recorrido reafirma el estilo personal y acerca al espectador a la individualidad de los autores. Entre las obras destacadas de la muestra brillan testimonios tan diversos como Desnudo (1917), de Modigliani; Violinista (1923-24),  de Chagall; Le Moulin de la Galette (1900), de Picasso, y Hechicera (1916-24), de Brancusi, una escultura al parecer relacionada con un personaje mitológico rumano.

Desafiar la lógica y replantearse las formas

De los primeros años del siglo XX hasta el fin de la II Guerra Mundial, la exposición dedica especial atención al cubismo, que moldearon Picasso y Braque entre 1907 y 1914. El movimiento fue un revulsivo para las convenciones en las artes visuales, hizo posible un nuevo planteamiento de las formas. Piano y mandora (1909-10) de Braque y Botellas y vasos (1911-12) de Picasso ilustran el descubrimiento de un nuevo código que descompone las figuras y las tiñe de una paleta de colores apagados.

El cubismo fue un revulsivo para las convenciones artísticasEl surrealismo también ocupa un lugar destacado en la muestra del Guggenheim. Fundada en París por André Breton en 1924, la corriente rebuscaba en el psicoanálisis, en los sueños y el subconsciente. Trabajos de Max Ernst, Yves Tanguy, Jean Arp, Miró o Calder ilustran cómo el grupo cuestionó la realidad y desafió a la lógica.