Españoles en la NASA: misión al asteroide Bennu

  • Julia de León y Javier Licandro analizarán las imágenes del asteroide para decidir dónde se tomarán las muestras.
  • "Es un lujo formar parte de nuevo de una misión que va a visitar un asteroide".
  • Es la primera vez que la NASA realiza una misión de retorno con muestras a la Tierra, aunque la Agencia Espacial Japonesa ya lo hizo con su misión Hayabusa.
La astrofísica Julia de León colabora con la NASA en la misión Osiris-REx
La astrofísica Julia de León colabora con la NASA en la misión Osiris-REx
Julia de León

La misión Osiris-REx de la NASA despegará el próximo 8 de septiembre desde Cabo Cañaveral en busca del asteroide Bennu, que orbita entre la Tierra y Marte. La particularidad de esta misión es la presencia de dos colaboradores españoles: los astrofísicos Julia de León y Javier Licandro, ambos investigadores en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

“Es un lujo formar parte de nuevo de una misión que va a visitar un asteroide” indica Julia de León. Para esta astrofísica, su participación en esta misión “es un privilegio, aunque no tanto por la agencia que se encargue, como por la misión en sí misma”. De León ya participó en otra misión, en este caso, con la Agencia Espacial Europea (ESA). En 2010 analizó las imágenes enviadas por la cámara OSIRIS de la sonda espacial Rosetta “cuando hizo el sobrevuelo del asteroide (21) Lutetia”.

Bennu, un asteroide de tipo primitivo

El principal objetivo de esta misión es la de recoger muestras de Bennu, un asteroide de tipo primitivo, que puede aportar información sobre cómo era el Sistema Solar en sus inicios. El material de su superficie es clave al no estar casi procesado y la distancia respecto al Sol es una ventaja puesto que el calor que se desprende de la estrella no es suficiente para degradar la composición de Bennu, lo que facilita el estudio del asteroide.

Julia de León explica que “cada instrumento de la nave tiene asociado un grupo de investigadores para trabajar con los datos que aportan”. “En concreto, nosotros vamos a trabajar con las cámaras que van a ir tomando imágenes del asteroide a medida que nos vayamos acercando. Estas imágenes nos van a ayudar a decidir en qué sitios se van a tomar muestras”.

La astrofísica trabajará principalmente desde el IAC y, además de asistir al lanzamiento de la sonda el próximo mes de septiembre, De León tendrá que realizar varias estancias de larga duración en Estados Unidos para asistir “a reuniones de trabajo en Tucson, en la Universidad de Arizona, que es la que ha liderado la misión a nivel científico”.

Se espera que la nave se aproxime al asteroide en 2018 y se espera que retorne a la Tierra en 2023 con las muestras. Aunque en 2003 la Agencia Espacial Japonesa lanzó la primera misión de retorno de muestras con Hayabusa, que volvió a nuestro planeta con muestras del asteroide Itokawa; esta es la primera vez que la NASA realiza una misión de estas características.

"Tenemos la esperanza de encontrar filosilicatos"

“La idea inicial de esta misión es visitar un asteroide de tipo primitivo”, expone Julia de León. Esta clase de asteroide “tiene materiales poco procesados y se componen principalmente de compuestos de carbono, minerales alterados por la presencia de agua y compuestos orgánicos complejos”. Estos asteroides son interesantes para los científicos porque “dan una idea de la composición que había en las primeras etapas de formación de nuestro Sistema Solar y, sobre todo, por la posible presencia de material que haya estado en contacto con agua”, según señala la científica.

“Tanto los descubrimientos que se van haciendo en Marte y el hecho de que haya habido agua líquida en algún momento siempre es muy interesante, incluso desde el punto de vista de cómo llegó el agua a la Tierra”, explica la astrofísica. Aunque no esperan encontrar agua en Bennu, “tenemos la esperanza de encontrar filosilicatos”. Este compuesto se puede encontrar en la Tierra en "lugares en los que los silicatos han estado mucho tiempo en contacto con agua y esta ha alterado su estructura de mineral".

Julia de León señala la importancia de encontrar filosilicatos en Bennu, puesto que los asteroides son “como “ladrillos” sin usar que quedaron después de la formación de los planetas. Es como cuando se construye una casa, los asteroides son los ladrillos que quedan tras levantar las habitaciones, que serían los planetas. Son los deshechos que quedan tras la formación del Sistema Solar”, señala De León.

La participación de los científicos Julia de León y Javier Licandro con la NASA se debe a la continua colaboración con Humberto Campins, prestigioso investigador en el campo del Sistema Solar y profesor de la Universidad Central de Florida. Además, Campins es uno de los científicos a cargo de la misión Osiris-REx.

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