Violencia policial
Los Mossos aporrean a  los indignados mientras hacían una sentada. María Salgado

Una juez de Barcelona ha reabierto la causa por las cargas policiales en la acampada de indignados de la plaza Catalunya de Barcelona, en mayo de 2011, y ha citado a declarar como investigado al subinspector de los Mossos Jordi Arasa, que era responsable del operativo de orden público en la operación.

En una providencia, la titular del juzgado de instrucción número 4 de Barcelona cita para el próximo 3 de marzo al mosso d'esquadra, después de que un informe pericial determinara que fue el antidisturbio que golpeó a cinco de los "indignados" que permanecían sentados en el suelo para impedir que la policía entrara en la plaza.

Jordi Arasa fue condenado a una multa por asestar varios golpes de porra al exdiputado de la CUP David Fernández

Jordi Arasa fue condenado por la Audiencia de Barcelona a una multa de 225 euros por asestar varios golpes de porra al exdiputado de la CUP David Fernández, que todavía no era parlamentario, cuando estaba sentado en el suelo con los brazos en alto, concentrado junto a otros "indignados".

Arasa fue el único agente de la policía catalana juzgado por las cargas en la acampada de indignados del 27 de marzo de 2011, ya que el titular del juzgado de instrucción número 4 de Barcelona Josep Maria Miquel Porres, ya fallecido, archivó la causa contra el resto de imputados, entre ellos el exdirector de los Mossos d'Esquadra Manel Prat y la exteniente de alcalde Assumpta Escarp.

El subinspector también fue imputado el año pasado por un delito de lesiones, acusado de golpear presuntamente a manifestantes en las protestas contra el desalojo del centro okupado Can Vies de Barcelona.

Una "operación de limpieza"

En un auto, la juez que investiga el caso ha acordado archivar la causa contra Assumpta Escarp, que estaba imputada por prevaricación, al entender que dio "expresas instrucciones" a los guardias urbanos "de no emplear en ningún caso la fuerza, ni realizar carga alguna contra los concentrados".

Los Mossos d'Esquadra cargaron contra los concentrados, en una operación que se saldó con más de 120 heridos

De hecho, la magistrada razona que la operación policial en la plaza Catalunya "fue diseñada no como un desalojo o una disolución de la concentración, sino como una operación de limpieza" y, a su parecer, consta acreditado que "así se hizo saber a los concentrados".

Los Mossos d'Esquadra cargaron contra los concentrados, en una operación que se saldó con más de 120 heridos, y los "indignados" recuperaron la plaza después de que las brigadas de limpieza se llevaran de la acampada desde colchones, toldos o sofás, hasta los elementos rígidos que servían de soporte a las pancartas y a los altavoces, además de ordenadores y enseres personales. 

La llamada "operación de limpieza", que Interior dijo haber pactado con el Ayuntamiento de Barcelona, dio imágenes de manifestantes heridos que dieron la vuelta al mundo y desencadenó una lluvia de críticas contra el entonces conseller, Felip Puig, que defendió el dispositivo y atribuyó los incidentes a la violencia de algunos concentrados.

El juez archivó la causa, abierta a raíz de la querella que medio centenar de "indignados" presentaron contra las cargas policiales, al entender que la actuación policial fue proporcionada y justificada por la necesidad de limpiar la plaza.

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