El exsecretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado este viernes que su partido no defenderá nunca el derecho de autodeterminación para negociar acuerdo alguno en el Parlamento, "ni aunque sea para la investidura de un presidente del Gobierno socialista".

Rubalcaba, en un artículo en su página de Facebook, ha respondido al portavoz de En Comú Podem en el Congreso, Xavier Domènech, quien ayer, miércoles, se mostró seguro de que conseguirán convencer al PSOE de que el referéndum en Cataluña es posible, porque fue una propuesta con la que los socialistas estaban de acuerdo hace solo dos años.

"El PSOE ni defendió entonces el derecho de autodeterminación, ni lo hará mañana para negociar acuerdo alguno en el Parlamento. Ni aunque esa negociación fuera para la investidura de un presidente de Gobierno socialista", ha dejado claro el exsecretario general.

Rubalcaba, que hace dos años estaba al frente del PSOE, ha asegurado que la afirmación de Domènech es una "falsedad" como la que deslizó el líder de Podemos, Pablo Iglesias, hace unas semanas en relación con este asunto.

"PP en minoría o repetición de elecciones"

Por su parte, el exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, considera que, en la actual situación política, "solo parecen probables dos salidas: Gobierno del PP en minoría o elecciones en primavera", salvo que "el difícil intento de Pedro Sánchez llegase a puerto, por temor de todos a la repetición de elecciones".

Guerra, en un artículo que publica hoy la revista Tiempo, califica de "difícil" el intento de Sánchez por formar una alianza de izquierdas y también ve "muy difícil, si no imposible" la aceptación por parte del electorado socialista de un Gobierno de concentración de PP, PSOE y Ciudadanos.

Todos han perdido en el envite electoral, pero todos quieren aparecer como ganadores Opina que los partidos políticos afrontan la nueva situación con "ceguera", porque "no han aceptado la verdad de los resultados del 20D: Todos han perdido en el envite electoral, pero todos quieren aparecer como ganadores". En este sentido explica que las elecciones pasadas han laminado las expectativas de todos los partidos y han burlado la batalla contra el bipartidismo: dos formaciones consiguen más del 60 % del Congreso de los Diputados y una docena de ellas, menos del 40%.

Según Guerra, "un Gobierno de concentración de PP, PSOE y Ciudadanos parece que será la solución con la que presionarán a los partidos las entidades y personajes más ligados al funcionamiento de la economía y las empresas, pero resultaría de muy difícil -si no imposible- la aceptación de la militancia y el electorado socialista".

Ante el panorama actual, añade, "solo parecen probables dos salidas de muy corto recorrido: Gobierno del PP en minoría, con apoyo externo de Ciudadanos y oposición del PSOE (aunque en la investidura se necesita la abstención de ambos) o elecciones en la primavera, salvo que el difícil intento de Pedro Sánchez llegase a puerto, por temor de todos a la repetición de elecciones".

"Los dirigentes políticos no lo tienen fácil pero los ciudadanos, el país, necesitan alguna solución", concluye Alfonso Guerra.