Eddie Redmayne, Hilary Swank, Jared Leto y otros sorprendentes cambios de sexo en el cine

  • Eddie Redmayne ha sido nominado al Oscar a mejor actor por su papel como Lili Elbe, la que está considerada la primera transexual de la historia.
  • Jared Leto y Hilary Swank ganaron sendos Oscar por papeles transgénero en las películas 'Dallas Buyers Club' y 'Boys don't cry' respectivamente.
  • En otras ocasiones, actores y actrices han cambiado de género por distintas formas de travestismo o como mero experimento o decisión de casting.
El actor británico se mete en la piel del pintor Einar Wegener, que en la Dinamarca de los años 20 del siglo pasado se disfrazó de chica para posar para su esposa, y poco a poco va descubriendo que se siente una mujer de verdad. El papel le ha valido al actor para lograr una nueva nominación al Oscar, un galardón que ya consiguió el año pasado por interpretar al físico Stephen Hawking en La teoría del todo.
El actor británico se mete en la piel del pintor Einar Wegener, que en la Dinamarca de los años 20 del siglo pasado se disfrazó de chica para posar para su esposa, y poco a poco va descubriendo que se siente una mujer de verdad. El papel le ha valido al actor para lograr una nueva nominación al Oscar, un galardón que ya consiguió el año pasado por interpretar al físico Stephen Hawking en La teoría del todo.
PRETTY PICTURES
Los paisajes de Einar Wegener, reconocidos por la sociedad danesa de 1926, se complementan con los prometedores retratos de Gerda. Cuando ésta pide a su marido que se vista de mujer para terminar el retrato de una cliente, Einar descubre por fin su yo interno. Ya como Lili Elbe, el matrimonio huirá de los prejuicios de su ciudad y se instalará en París, donde Gerda tendrá a Lili como su musa y la apoyará en su recorrido, no exento de dificultades, hasta convertirse en una mujer transgénero.

El británico Eddie Redmayne se ha convertido, en apenas un par de años, en uno de los rostros más buscados de Hollywood. Primero, por su Oscar como mejor actor en 2015 gracias a su papel de Stephen Hawking en La teoría del todo, y ahora, por una transformación aún más sorprendente, su cambio de sexo en La chica danesa, donde interpreta a Einar Wegener, la que está considerada la primera transexual de la historia.

El filme, que pone el foco como pocas veces se ha hecho antes sobre las personas transgénero, cuenta la historia de una pareja de artistas, Einar y Gerda Wegener. Cuando ésta pide a su marido que se vista de mujer para terminar el retrato de una cliente, Einar descubre por fin su yo interno. Entonces, él adopta la identidad de Lili Elbe y el matrimonio decide huir de los prejuicios de su ciudad y se instala en París, donde Gerda toma a Lili como su musa y la apoya en su recorrido para convertirse en mujer.

De momento, el papel ya le ha valido a Redmayne una nominación a los Globos de Oro (premio que al final fue a parar a manos de DiCaprio), otra a los Bafta y una a los Oscar, donde volverá a verse las caras con el protagonista de El renacido.

Hace solo un par de años, en 2014, otro personaje transgénero logró captar la atención de los grandes premios cinematográficos. El papel de Jared Leto en Dallas Buyers Club, donde se mete en la piel de Rayon, una transexual con VIH, le granjeó al actor un buen número de galardones. Leto fue elegido como mejor actor secundario en los Critics Choice Awards, los Premios del Sindicato de Actores, los Globos de Oro e incluso en los Oscar.

Poner de relieve en el cine —y con acierto— el tema de la transexualidad también ha traído importantes recompensas a las mujeres. En 2005, Felicity Huffman, la conocida Lynette Scavo de Mujeres desesperadas, recibió algunos de los mayores elogios de su carrera gracias a Transamérica, película en la que interpreta a Sabrina Osbourne, un hombre transexual en pleno proceso de transformación para convertirse en mujer que de repente descubre que tiene un hijo de 17 años. El papel le dio numerosos premios y llegó a rozar el Oscar, que al final fue para Reese Witherspoon por su papel en el biopic En la cuerda floja.

La que sí logró la deseada estatuilla dorada por un papel transgénero fue Hilary Swank en 1999 por Boys Don't Cry, película basada en la historia real de Brandon Teena, un joven que fue violado y asesinado el 31 de diciembre de 1993 cuando sus amigos descubrieron que tenía genitales femeninos.

Muy diferente es el tono de Las aventuras de Priscilla, reina del desierto, una road movie musical protagonizada por dos gays y un transexual que, aun en tono de comedia, no olvida tratar asuntos duros como los prejuicios y la marginación social.

En las antípodas de estos largometrajes en cuanto a calidad se encuentra Glen o Glenda, película nefasta dirigida por Ed Wood —considerado popularmente como el peor director de la historia— que sin embargo suponía un sorprendente alegato a favor del travestismo y la transexualidad en 1953.

En España, el tema de la transexualidad ha sido tratado en múltiples ocasiones por Pedro Almodóvar. Entre sus personajes transgénero se encuentran la Paca de Javier Cámara en La mala educación, la Tina de Carmen Maura en La ley del deseo y, sobre todo, Agrado, el personaje de Antonia San Juan en Todo sobre mi madre. También en La piel que habito se aborda el tema, aunque desde un extraño punto de vista.

En el cine patrio también cabe destacar Mi querida señorita (1972), una película muy adelantada a su tiempo en la que José Luis López Vázquez protagoniza una curiosa historia de intersexualidad. Él es la señora Adela, un hombre al que criaron y educaron como mujer. La película acumuló varios logros: trató un tema muy extraño para la sociedad española de aquel entonces, logró evadir la censura e incluso fue nominado al Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa.

Sólo cinco años después, en 1977, en la película Cambio de sexo, Vicente Aranda convertía a Victoria Abril en un joven de 17 años que descubre que en realidad quiere ser mujer.

Travestis pero no transexuales

Almodóvar también ha incluido en sus películas a algunos personajes transformistas, hombres a los que les gusta vestirse de mujer pero que se sienten totalmente varones y no desean cambiar de sexo. Los más recordados son la Femme Letal de Miguel Bosé en Tacones lejanos y la Zahara de Gael García Bernal en La mala educación.

Hollywood ha dejado para el recuerdo travestis como el de Patrick Swayze en Reinas o Reyes (1995), el de Philip Seymour Hoffman en Nadie es perfecto (1999) y el de Johnny Depp en Antes que anochezca (2001), película por la que Javier Bardem obtuvo su primera nominación al Oscar.

Sin embargo, el travestismo en el cine suele ser resultado de locos giros en las tramas que acaban con las mujeres haciendo de hombre y, sobre todo, con los hombres haciendo de mujer, con un pelucón en la cabeza, la cara pintada y grandes pechos falsos. Las comedias han dado a decenas de actores la oportunidad de experimentar el cambio de sexo: Tony Curtis y Jack Lemmon se disfrazaron de féminas para escapar de la mafia en Con faldas y a lo loco (1959); Dustin Hoffman se vistió de mujer para encontrar trabajo en la muy nominada Tootsie (1982) y acabó convirtiendo a su alter ego pelirroja en todo un icono del cine; el fallecido Robin Williams enterneció e hizo reír a medio mundo con su papel de adorable niñera británica en Señora Doubtfire (1993), un personaje que le permitía seguir viendo a sus hijos; Martin Lawrence se hizo pasar por una anciana obesa en Esta abuela es un peligro (2000) y en su secuela (2006)...

El cambio de sexo no siempre obedece a necesidades cómicas. En el musical Yentl (1983), Barbra Streisand es una joven muchacha judía que se hace pasar por varón para poder estudiar en una escuela en la que sólo están permitidos los hombres. En Orlando (1992), Tilda Swinton afronta como hombre y como mujer una peculiar historia sobre identidad de género.

En Salt (2010),Angelina Jolie interpreta a una espía que en cierto momento de la película se transforma en un convincente coronel de género masculino. En Albert Nobbs (2011), Glenn Close asume el rol de eficiente mayordomo en un lujoso hotel de Dublín en el siglo XIX, aunque en realidad se trata de una mujer que lleva años simulando ser un hombre para poder vivir con seguridad e independencia económica.

Incluso en la animación existe un caso similar muy significativo. Mulán, la protagonista de la película homónima debe hacerse pasar por hombre para pdoer convertirse en soldado y defender China, en nombre de su familia, de la invasión de los hunos.

Pero no todo es transexualidad, travestismo o puro disfraz, la magia del cine ha hecho posible que muchos actores y actrices hayan interpretado a personajes del género opuesto. Linda Hunt ganó un Oscar a mejor actriz de reparto por su papel de un enigmático fotógrafo en El año que vivimos peligrosamente (1983), John Travolta fue la adorable y obesa madre de Tracy en la versión más reciente del musical Hairspray (2007), Cate Blanchett fue nominada al Oscar a mejor actriz de reparto por convertirse en Bob Dylan en I'm Not There (2007), Jude Law interpretó a una top model en decadencia en Rage (2009)...

En España, todo el mundo recuerda la sorprendente transformación de la actriz Blanca Portillo en el inquisidor Fray Emilio Bocanegra para la adaptación cinematográfica de El capitán Alatriste (2006).

Mostrar comentarios

Códigos Descuento