El Airbus A320 de la aerolínea TAM que se estrelló el martes en la ciudad de Sao Paulo y causó cerca de 200 muertos tenía un problema técnico en el reversor de una turbina, han admitido directivos de la empresa.

El vicepresidente técnico de TAM, Rui Amparo, dijo al canal de televisión Rede Globo que el fallo fue comunicado el viernes de la semana pasada, pero el avión siguió operando porque el manual del fabricante Airbus establece que un defecto de ese tipo no presenta riesgos durante diez días.

"Según los manuales eso no tiene ningún problema", afirmó Amparo en una entrevista en directo en el noticiero del más importante canal de televisión de Brasil. También se está tratando de descartar que el problema se hubiese producido por fallos o carencias de la pista del aeropuerto de Congonhas.

"Pudo evitarse"

La convicción que tienen la prensa y la oposición de que pudo evitarse la tragedia aérea, confirmada con las declaraciones de la TAM, se ha agravado por el silencio del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ante el desastre.

Hasta ahora, el presidente se ha limitado a una nota oficial de cinco líneas el día de la tragedia, en la que se dijo "consternado", pero no se le ha sido visto en público desde entonces y sólo han hablado del desastre algunos ministros ajenos al sector.

"Cuando ocurre un accidente de grandes proporciones, los jefes de Estado van rápidamente al lugar a prestar solidaridad o se expresan públicamente", afirmó el presidente del Partido Popular Socialista, Roberto Freire, para quien el silencio de Lula "es una mala señal".

Menos del 5%, identificados

Menos del cinco por ciento de los 180 cadáveres rescatados del avión accidentado de la aerolínea brasileña TAM con 186 personas a bordo estaba completo, afirmaron los peritos del Instituto de Medicina Legal de la ciudad de Sao Paulo.

"La gran cantidad de lesiones que los cuerpos sufrieron, muchos de los cuales llegó calcinado, dificultará el trabajo de la policía científica", admitió el director técnico del Instituto, Carlos Alberto de Souza Coelho, en declaraciones a periodistas.