Constitución española
Imagen de un ejemplar de la Constitución española. ARCHIVO

Las próximas elecciones generales del 20 de diciembre, las duodécimas de la democracia, plantean un panorama político inédito en España. Al bipartidismo habitual entre Partido Popular y PSOE, que se han estado alternando en el poder legislatura tras legislatura (salvo la primera, de UCD), nuevas opciones políticas se despliegan ante los electores. Y lo hacen pisando fuerte, como demostraron los resultados de los comicios municipales y autonómicos del pasado 24 de mayo, en los que los llamados partidos del cambio entraron en varios parlamentos autonómicos y se hicieron con el poder en multitud de ayuntamientos.

Según las últimas encuestas, como el barómetro del CIS publicado este jueves, PP y PSOE cosecharán los peores resultados de su historia, al tiempo que habrá cuatro partidos políticos con más de 45 escaños en el Congreso de los Diputados: PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos, por este orden. Una situación desconocida hasta ahora y que obligará a desarrollar pactos para poder gobernar, sin duda. Todo ello coincide con un momento político en Cataluña extremadamente delicado, tras años de auge del independentismo y que actualmente se ha convertido en un auténtico desafío. Conscientes de lo que hay en juego, los principales partidos han planteado en sus programas electorales para los próximos comicios distintas medidas para tratar de afrontar el órdago soberanista, que en la mayoría de los casos pasan por reformar la Constitución española de 1978 y el actual modelo de Estado. Estas son sus principales propuestas:

Reforma de la Constitución

PP: La formación que dirige Mariano Rajoy no va a llevar en su programa ninguna reforma constitucional. Rajoy no cree que haya una demanda social y tampoco que exista el consenso necesario para hacerla. Además, el jefe del Ejecutivo ha repetido en varias ocasiones que no cree que esa sea la solución para responder a las actuales demandas territoriales. No obstante, se ha mostrado dispuesto a hablar sobre las propuestas que se puedan formular desde otros partidos. En el texto de su programa electoral, el PP defiende "la vigencia de los valores constitucionales" y afirma: "El Partido Popular garantiza, y garantizará siempre, que ni España ni la soberanía nacional van a ser troceadas. Aplicaremos todos los recursos y todos los mecanismos que la Constitución nos habilita para plantar cara a los que quieren que una parte de España deje de serlo". Para ello, plantea como herramientas la Constitución, el Estado de Derecho y el "respeto a la Ley". "La Constitución es de todos y para todos y no vamos a aceptar que se cuestione su vigencia", reza el documento.

PSOE: Los socialistas apuestan por abordar una reforma de la Constitución basada en cinco grandes ejes: Reformar la estructura territorial del Estado con los principios y técnicas del federalismo; reforzar los derechos sociales blindando en la Carta Magna servicios básicos como la sanidad, la educación, la vivienda, el medioambiente, el trabajo y las prestaciones sociales; fortalecer y ampliar los derechos civiles y libertades públicas; mejorar la calidad democrática y de las instituciones (reforma del sistema electoral incluida); y reforzar el compromiso con la Unión Europea "más social y decidida a la integración". Entre sus medidas estrellas que quedarían recogidas en la Ley Fundamental están la renta o ingreso mínimo vital y eliminar la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona. También destacan la incorporaración a la Constitución de una regulación expresa de la igualdad entre mujeres y hombres, consolidar el principio de laicidad, el derecho al olvido y el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo.

CIUDADANOS: Defiende la Constitución, pero señala que hay que "reformar algunos de sus preceptos, o añadir otros nuevos, para resolver determinados problemas institucionales". "El objetivo final que se pretende es la reforma del Estado", reza el programa, y aclara que para ello, además de cambios en la Norma Fundamental, habrá cambios en otras leyes. Una nueva ley electoral, derechos sociales garantizados, la supresión del Senado y las diputaciones provinciales, la fusión de municipios, el reconocimiento de la pertenencia a la UE y una modificación profunda del Poder Judicial centrarán la reforma constitucional de Ciudadanos. El partido que dirige Albert Rivera apuesta por incluir un apartado con derechos sociales como la salud, la vivienda, los servicios sociales, los derechos medioambientales y de los consumidores y usuarios, así como el acceso a los servicios públicos en condiciones de igualdad. También platear incluir el derecho a la transparencia, a la protección de datos personales y eliminar la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona. En cuanto a la reforma del poder judicial, pasa principalmente por despolitizar el Tribunal Constitucional  y suprimir el Consejo General del Poder Judicial.

PODEMOS: Pablo Iglesias articula su programa entero en torno a un amplísimo cambio de la Carta Magna, que la formación propone en torno a cinco grandes acuerdos: un nuevo sistema electoral que suponga que el voto de cada persona tenga el mismo peso y valor, blindar los derechos sociales, defender la unidad de España en la plurinacionalidad y derecho a decidir (incluido referéndum), reformar la justicia para un poder judicial independiente y, por último, lucha contra la corrupción. En el texto, hablan de "dotar a nuestro país de una  nueva arquitectura jurídica" que permita "cambiar el modelo productivo español" y proteger constitucionalmente "el derecho a la salud, la educación, la vivienda y el trabajo digno de la gente con un nivel de cobertura jurídica similar al que poseen los derechos civiles y políticos". En su texto, plantea que "sean todos los españoles y españolas quienes decidan a través de referéndum si quieren iniciar o no un proceso de cambio constitucional en nuestro país".

UNIDAD POPULAR: La coalición de izquierdas en la que se integra IU considera que no basta con reformar la Constitución, por lo que apuesta por la elaboración de una nueva Carta Magna a través de un proceso constituyente, que exige la disolución de las Cámaras y la ratificación por referéndum del nuevo texto constitucional. De hecho, la formación es, tras el paso atrás de Podemos, la única que defiende un proceso constituyente. "Planteamos un nuevo marco constitucional que permita consolidar los derechos sociales, que reconozca el derecho a la autodeterminación de los pueblos del Estado, que ponga fin al sistema patriarcal y consolide una democracia real, participativa y directa", dice el programa. En la nueva Ley Fundamental resultante, la formación de Alberto Garzón propone que se consagre un Estado "federal", "republicano", "laico" y "plurinacional" que "reconozca el derecho a decidir a decidir de los pueblos que lo conforman". También plantea una profunda reforma de la Justicia, de la Ley Electoral y la creación en la Constitución de una sola categoría de derechos con la misma protección jurídica, entre los que estarían incluidos los derechos sociales, como la educación, la sanidad, la dependencia, la vivienda, el trabajo y un "sustento social de emergencia".

Cataluña y modelo de Estado

PP: La posición del PP, como apuntábamos más arriba, está clara: defensa de la soberanía nacional y de la unidad e igualdad de los españoles en derechos y obligaciones. En el programa electoral, los populares hablan de "respeto a la Transición" y plantean defender "la unidad en torno a la España de las Autonomías", así como a la pluralidad y la solidaridad. Su proyecto para el desafío catalán pasa por "mejorar el marco autonómico para reforzar la cohesión territorial". "Garantizaremos una oferta básica de servicios públicos esenciales igual para todos los españoles, independientemente de su lugar de residencia y, por tanto, con igualdad de oportunidades en el acceso y la calidad. Estableceremos un marco de financiación estable y suficiente para que todas las Comunidades Autónomas puedan disponer de esta oferta básica común. Incorporaremos a la Ley que regula el uso de la Bandera y otros Símbolos las previsiones y mecanismos jurídicos que garanticen su estricto cumplimiento. Potenciaremos la Conferencia de Presidentes como instrumento de cooperación horizontal para mejorar las relaciones intergubernamentales entre el Estado y las Comunidades Autónomas", reza el texto.

PSOE: Los socialistas defienden el cumplimiento del orden constitucional y la unidad de España, pero promueven una solución política al actual desafío catalán a través de la reforma de la Constitución para avanzar en la implantación del modelo federal. En el texto de su programa, se reafirman en que "el pueblo español" es en el que "reside la soberanía", pero creen urgente una reforma del modelo de Estado. En ese sentido, proponen "adoptar las normas de organización y funcionamiento de Estados con estructura federal", y sugieren medidas como "incluir en la Constitución a las Comunidades Autónomas por su nombre", "mejorar el régimen de cooficialidad de las lenguas de España", "reformar el Senado para convertirlo en una auténtica Cámara territorial", "incluir el principio de lealtad federal entre el Estado y las Comunidades Autónomas", "clarificar y completar el sistema de distribución competencial", "reconocer las singularidades de distintas nacionalidades y regiones y sus consecuencias concretas" o "atribuir al Estado la garantía de la igualdad de todos los españoles". También plantean "configurar en la Constitución una autonomía local fortalecida y sostenida sobre los principios de competencias propias, subsidiariedad y suficiencia financiera". Asimismo, aboga por mantener la unidad del poder judicial y la preeminencia del Tribunal Supremo, atribuir a los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades la culminación ordinaria de la resolución de los recursos judiciales, garantizar la independencia del Consejo General del Poder Judicial y posibilitar la desconcentración en las Salas de Gobierno de los TSJ de determinadas decisiones administrativas.

CIUDADANOS: Albert Rivera ha manifestado en multitud de ocasiones que, a su juicio, el auge del independentismo en Cataluña tiene su origen en un profundo malestar con el "mal funcionamiento del Estado" y las profundas "desigualdades existentes". Por ello, en su programa, C's apuesta por una profunda "reforma del Estado" y, en consecuencia, de "la misma sociedad". En ese contexto, considera imprescindible una serie de cambios constitucionales (arriba descritos) y legales, pero no dice nada concreto sobre Cataluña. El documento defiende la unidad de España y la "igualdad básica de los españoles en derechos y deberes", al tiempo que subraya que "los privilegios están prohibidos". Así, apuesta por consolidar el estado autonómico, enumerando "las 17 comunidades y las dos ciudades autónomas para fijar el mapa autonómico de manera definitiva" y clarificando el modelo de distribución de competencias. En este sentido, propone blindar las competencias del Estado y eliminar el artículo por el que se permite la cesión a las comunidades autónomas. Sobre la financiación territorial, el programa establece que "debe garantizar la igualdad básica de todos los ciudadanos con independencia a su lugar de residencia". Por último habla de la necesidad de "modernizar" la representación territorial, para lo que plantea suprimir el Senado, dada su "incapacidad", y crear en su lugar un "Consejo de Presidentes de Comunidades Autónomas".

PODEMOS: El partido siempre ha expresado su deseo de que Cataluña permenezca en España, pero defiende el derecho a decidir. En su programa, plantea "garantizar el reconocimiento del carácter plurinacional de España", de manera que su proyecto para Cataluña pasaría por dos referéndums: una votación en España para reformar la Constitución e incluir el derecho a decidir de los catalanes y otra vinculante en Cataluña para que "ºsus ciudadanos puedan decidir el tipo de relación territorial que desean establecer con el resto de España". En una primera versión del programa, la formación se limitaba a reconocer el derecho de las autonomías a "celebrar consultas", pero el texto fue corregido para añadir una referencia explícita a un referéndum soberanista en Cataluña. Dicha corrección precisa que Podemos promoverá "un referéndum con garantías" en esta comunidad. Así, su proyecto para afrontar el desafío independentista se asienta en tres pilares: el derecho a decidir y el reconocimiento de la naturaleza plurinacional de España, la reforma del Senado "en una cámara de representación de derechos e intereses territoriales" y la revisión del modelo de financiación para que esta no pueda ser "un obstáculo para el desarrollo del marco competencial propio".

UNIDAD POPULAR: Esta coalición sostiene en su programa que "la realidad plurinacional de España conlleva que la forma política del Estado deba ser una República Federal, que busque la unidad de todos los pueblos en ese marco federal y que reconozca el derecho a decidir de los pueblos que conforman el Estado". También plantea una reforma del Senado como verdadera cámara de representación territorial con potestad legislativa propia, la eliminación de las diputaciones provinciales en favor de consejos comarcales o mancomunidades y la recuperación de la capacidad de gestión local.