Un total de 4.552 personas llegaron en pateras, cayucos o pequeñas embarcaciones a las costas españolas a lo largo de 2014, lo que supone un incremento del 40,6% respecto de 2013. No obstante, las cifras siguen por debajo de las registradas en la época de mayor intensidad, el año 2006, y contrastan con las que arroja el Mediterráneo central: 170.000 personas sólo en 2014. En Canarias, arribaron 296 inmigrantes, cien más que el año anterior.

Así se desprende del 'Balance de Lucha contra la Inmigración Irregular' difundido por el Ministerio del Interior, según el cual, frente a la reducción del 12% experimentada en las llegadas por vía marítima en 2013 y a la del 18% que se había producido un año antes, en 2014 se produjo este repunte que supuso la llegada de 1.315 personas más.

De las personas que llegaron por esta vía, 4.256 lo hicieron a las costas de la Península y Baleares, frente a las 3.041 de 2013. El resto, 296, arribaron a las Canarias, cien más que en el periodo anterior (sube así un 51%). En total, la cifra está un 88% por debajo de la que se registró en 2006, cuando 39.180 migrantes arribaron a España.

En cuanto a Ceuta y Melilla, Interior computa la llegada de 7.485 inmigrantes, aunque de ellos, 3.305 procedían de Siria, es decir, eran potenciales refugiados. En todo caso, supone un aumento del 77% en la entrada de extranjeros de forma irregular, 3.250 más que un año antes, cuando pasaron 4.235 personas de las que 273 eran sirias. Si se compara con 2005, el incremento es del 34%.

Respecto a las vallas, en 2014, se registraron cerca de 19.000 intentos de salto en Melilla, un 350% más que 2013. Esta cifra no equivale a un número de personas, ya que es frecuente que un mismo individuo intente pasar en más de una ocasión. Se calcula sobre el terreno contando por aproximación el número de personas que tratan de superar el vallado fronterizo.

Repatriaciones y expulsiones

Por otra parte, el balance indica asimismo que España repatrió el año pasado a 20.993 inmigrantes, un 12% menos que en 2013. Interior explica esta caída en comparación con el aumento de las llegadas porque el grueso de las mismas eran de ciudadanos sirios, cuyo país lleva cuatro años en guerra.

De estas repatriaciones, 8.109 se produjeron por denegación de entrada en puertos y aeropuertos, 1.067 fueron readmisiones a países de origen con los que existen convenios; 4.121 fueron devoluciones —figura de la Ley de Extranjería que se aplica con los interceptados en puestos fronterizos no habilitados—, y 7.696, expulsiones a través de expedientes administrativos derivados de la estancia ilegal en España.

España repatrió el año pasado a 20.993 inmigrantes, un 12% menos que en 2013 Del total de expulsiones llevadas a cabo en 2014 (7.696), 6.557 fueron cualificadas (el 85%), es decir, personas con algún antecedente lo que significa un aumento del 1% respecto del año anterior. El 15% restante, 1.139, fueron de personas que estaban en situación irregular en España.

En cuanto a las iniciativas puestas en marcha en materia de migraciones, Interior destaca la creación de oficinas de asilo en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla, inauguradas este año, así como la "mejora de infraestructuras" en ambas localizaciones, donde se han incrementado las medidas de seguridad pasiva y las dotaciones policiales gracias a una ayuda extraordinaria europea de 10 millones de euros.

Además, explica el apoyo prestado al programa de retorno voluntario de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Marruecos. En concreto, durante 2014 el Ministerio del Interior contribuido con 600.000 euros al programa internacional liderado por la OIM destinado a ayudar a los inmigrantes subsaharianos que se encuentran irregularmente en Marruecos y quieren regresar a su país de origen.

Entre otras iniciativas, Interior da cuenta asimismo del "mayor despliegue de los sistemas ABC y API de control de pasajeros en puestos fronterizos establecidos en puertos y aeropuertos" y del incremento de capacidades en los medios marítimos de vigilancia: "Dotados de sensores optrónicos, radar y sistemas de comunicación vía satélite para el acceso desde alta mar a los servicios de vigilancia marítima, Centros de Control de Vigilancia Marítima y autoridades que intervienen en el control de la frontera exterior", señala.

Rescates en el Mediterráneo

Mientras tanto, el drama migratorio en el Mediterráneo tampoco cesa: en 24 horas se ha rescatado a más de 4.000 inmigrantes en aguas del Canal de Sicilia, que separa África de Italia, entre los que se encontraron 17 cadáveres. Con anterioridad a lo sucedido en este día, alrededor de 8.000 inmigrantes fueron recogidos en la costa italiana entre los días 11 y 15 de abril, el mayor número de rescatados este año.

Según los datos proporcionados por el Ministerio del Interior de Italia relativos a febrero de 2015, el número de inmigrantes desembarcados en las costas italianas aumentó un 43% con respecto a 2014, con un total de 7.882 frente a los 5.506 del mismo período del año anterior. Si se mantiene ese ritmo se podría sobrepasar el récord que Italia batió en 2014, cuando llegaron más de 160.000 inmigrantes indocumentados, una cifra que multiplicó por cuatro las más de 40.000 personas del año 2013.

Este mismo mes, las autoridades italianas cifraron en 6.779 el número de inmigrantes a los que socorrieron durante los días 2, 3 y 4 de mayo en aguas del Mediterráneo. Previamente, el 15 de febrero las autoridades italianas rescataron en el Canal de Sicilia a más de 2.100 inmigrantes que intentaban alcanzar las costas meridionales de Italia procedentes del Norte de África.

El 5 de abril, 1.469 inmigrantes fueron auxiliados por la Guardia Costera italiana mientras intentaban llegar desde Libia a sus costas. La Guardia Costera de Italia asistió el 11 de abril a 979 inmigrantes que trataban de alcanzar el país europeo procedentes del norte de África a bordo de tres pateras, en las que se halló el cadáver de una persona.

El suceso más trágico ocurrido este año tuvo lugar el pasado 19 de abril, cuando 850 personas, según informó la fiscalía italiana de Catania, desaparecieron en aguas del Canal de Sicilia cuando intentaban alcanzar las costas de Italia, en la mayor tragedia de este tipo ocurrida en el Mediterráneo en las dos últimas décadas. Este naufragio se produjo la misma semana en la que la organización Save the Children alertó de que otros 400 inmigrantes habían desaparecido al hundirse su embarcación frente a las costas de Libia.

Petición de ayuda internacional

A raíz del último suceso en el Canal de Sicilia, Italia ha vuelto a pedir responsabilidades a Europa y a la comunidad internacional ante este drama, una petición a la que España también se sumó en numerosas ocasiones. "No hay duda de que, sobre el tema de la inmigración en general, todos los países europeos pueden hacer más. Por el momento se ha celebrado un Consejo Europeo y estoy convencido que se encontrará un acuerdo", dijo este sábado Renzi respecto al sistema de cuotas que ha propuesto la Comisión Europea para repartir a 40.000 demandantes de asilo entre los países comunitarios y que aún debe ser aprobado.

Pero para Italia el problema no es únicamente los 40.000 demandantes de asilo, ya que se trata de una cantidad mínima si se tiene en cuenta que sólo en la última semana se ha rescatado a más de 6.000 inmigrantes.

El ministro italiano del Interior, Angelino Alfano, alertó de que, mientras no se aborde a nivel internacional el conflicto en Libia, "será difícil detener los desembarcos de inmigrantes". "Nuestro llamamiento va de nuevo a Europa y a toda la comunidad internacional para realizar lo que hasta ahora nadie ha hecho, es decir la pacificación en Libia. Italia y Sicilia no pueden sufrir primero el coste de las bombas arrojadas en Libia para desestabilizar el régimen y, después, el silencio de la comunidad internacional", agregó Alfano.