Alexis Tsipras
El candidato de Syzira, Alexis Tsipras, en la apertura de la campaña electoral griega. EFE

La victoriosa coalición Syriza no ha necesitado muchas horas para anunciar su nuevo Gobierno y su principal aliado en él: Griegos Independientes (ANEL, en sus siglas en griego). La extraña alianza entre el partido de Alexis Tsipras, más a la izquierda de la socialdemocracia, y el de Panos Kammenos, partido nacionalista de derechas, parece tener un objetivo claro: mandar un mensaje a Bruselas de que sus intenciones de echar a la Troika de Grecia van en serio.

Con este pacto, que no deja de sorprender pese a que se barruntaba ya en los últimos días, a los 149 diputados de Syriza, obtenidos en los comicios de este domingo, se le sumarán los 13 de ANEL, más que suficientes para un formar un Gobierno estable.

Pragmatismo contra la Troika

Este mismo lunes, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, al tiempo que negaba Tsipras fuera a lograr una mayoría para cumplir el deseo de Tsipras de una quita a la deuda griega, aseguraba que el líder era un "pragmático".

Quizá ese pragmatismo haya hecho que Tsipras no haya perdido el tiempo y haya aceptado unir su destino político a un partido tan, a priori, contrario a su ideología. Su acuerdo sólo se puede basar en una cosa: Griegos Independientes (ANEL) tienen muy claro su nacionalismo griego, su rechazo al sistema europeo actual (no, en cambio, a una Europa unida) y su política antirrescate.

El pueblo griego está luchando unido para restablecer la soberanía y la dignidad nacionalTsipras, al que le hubiera resultado más sencillo pactar con los centristas y europeistas de To Potami (El Río), más cercanos en varios asuntos a ellos y que se habían ofrecido a ello (y que, además, habría sido bien visto por Bruselas), ha preferido jugar su órdago al gran mensaje compartido con este partido escindido de Nueva Democracia en 2012: el tiempo de la Troika en Grecia se ha acabado.

"Nunca iremos como mendigos de rodillas ante Merkel, iremos con la cabeza alta, como hacen los griegos. El pueblo griego está luchando unido para restablecer la soberanía y la dignidad nacional", dijo en su discurso de campaña el viernes el líder de ANEL, Panos Kammenos, ex viceministro de la marina mercante.

Sin embargo, ese mensaje también esconde otros parecidos entre las dos fuerzas. ANEL, como Syriza, quiere "salvar a Grecia de la avalancha neoliberal".

En la exigencia y reafirmación de la independencia Griega, ANEL también piden a exigir a Alemania las reparaciones de guerra, valoradas en millones de euros, por la ocupación nazi del país durante la Segunda Guerra Mundial.

En su declaración fundacional, rechazan "cualquier inmundidad" para políticos o funcionarios que hayan cometido delitos contra el pueblo y aseguran "proteger la familia griega y el ciudadano del ataque de los mercados".

Diferencias... En casi todo lo demás

Y ahí, terminan los parecidos entre esta alianza contranatura. El resto del programa de ANEL es propio de una formación nacionalista y puramente conservadora, en algunos aspectos incluso a la derecha de Nueva Democracia.

Llama a tomar medidas enérgicas contra la inmigración ilegal y defiende la continuidad de los vínculos entre la Iglesia ortodoxa y el Estado heleno.

Sin ir más lejos, en su programa se puede leer que piden la "modificación o terminación" del Tratado Dublín II (que regula el derecho de asilo), la realización de un censo obligatorio de inmigrantes legales e ilegales, y la devolución de éstos últimos a sus países de origen.

El tiempo dirá si sus semejanzas se imponen a sus diferencias en el día a día del Ejecutivo.