Controles de tráfico
Controles de tráfico. ATLAS

"No queremos que la DGT crezca a expensas de emitir sanciones". Con este argumento, la directora general de Tráfico, María Seguí, defiende lo que revelan las estadísticas. Cada año que pasa la DGT recauda menos con las multas de tráfico que pone. Un descenso que se viene reflejando desde el año 2009. Entonces, se recaudaron 466 millones de euros (1,27 millones de euros diarios), cifra récord. En 2010 se pusieron 76.000 multas menos y la recaudación cayó 8,2 millones de euros (ver tabla). Desde 2010, aunque el número de multas se mantiene más o menos estable en los cuatro millones anuales, la recaudación ha caído un 19,4%. En 2013 se recaudaron 369 millones (1 millón diario), un descenso del 19,4% en comparación con 2010. Una tendencia que puede seguir en 2014. En los ocho primeros meses del año la DGT ha recaudado 243,8 millones de euros, por lo que 2014 podría acabar con unos ingresos por multas que rondarían los 360 millones de euros, menos que en 2013 (aunque los Presupuestos Generales del Estado marcan unos objetivos de 384 millones para 2014). Para 2015, la DGT prevé recaudar por multas un 6% menos que en 2014, para que las sanciones solo supongan el 41% de sus ingresos.

¿Por qué se recauda menos? Un portavoz de la DGT explica que confluyen varios factores: las campañas de concienciación (nueve este año), el incremento de la vigilancia en las carreteras secundarias y el respeto a los radares han calado en los conductores. El verano de 2014 fue el verano con menos víctimas desde 1960. Y la década 2003-2013 ha sido protagonista de un descenso continuado de la siniestralidad vial. Pero con los datos en la mano, esa supuesta mejor conducción tampoco se refleja en un descenso en el número de multas. El número de sanciones se mantiene más o menos estable desde el año 2010. En 2009, año récord, la DGT puso 4,86 millones de multas para recaudar 466 millones. En 2010, 2012 y 2013, la media fue de 4,1 millones. Solo hubo un descenso importante en 2011, con 3,8 millones de multas, aunque ese año, con menos multas, se recaudó más (463 millones de euros) que en los ejercicios 2010, 2012 y 2013. Los datos excluyen Cataluña y País Vasco. Por provincias, Madrid y Sevilla es donde más se multa (983 y 575 multas diarias de media, respectivamente). En el otro lado de la balanza, Ávila y Palencia, con 93 y 105 multas diarias.

AÑO 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013

MULTAS
(Milllones)

2.15 2.56 2.53 2.58 3.51 4.70 4.86 4.10 3.8 4.13 4.10
RECAUDACIÓN (Millones euros) 197,60 229,6 254,3 296,1 301,6 395,8 466 457,8 463,5 407,5 369

Para Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados, la clave es que "cerca del 60% de las multas que se ponen en España son por exceso de velocidad, puestas por radares, mayoritariamente fijos. Y como llevamos ejercicios con restricciones presupuestarias, hay muchos radares que no están operativos, por lo que se multa menos". La DGT cuenta con 355 radares que pueden rotar en 614 localizaciones fijas, eso sin contar con los radares móviles, unos 490 en carretera y cinco en el aire, a bordo de helicópteros de la DGT. De los 355 radares fijos es normal que unos 90, el 25% del total, suelan estar siempre poco operativos por diversas razones: por revisiones, averías, agresiones vandálicas o desmontados por obras, según reconoce Interior en una reciente respuesta parlamentaria. María Seguí ya reconoció en 2012 en el Congreso que "estamos procesando y facturando menos multas por un no adecuado o un insuficiente mantenimiento de los radares". Este año, la DGT pagó 1,1 millones por 16 radares que se pueden usar tanto en un punto fijo como en un vehículo como radar móvil.

A los radares en mal estado, Arnaldo encuentra otra causa en la reducción de la recaudación: "Fomento ha cedido a los Ayuntamientos la titularidad de muchas travesías, ha habido un trasvase de competencias y por tanto de cobrador de esas multas, antes la DGT ahora los Ayuntamientos". Fernando González, subdirector jurídico del Comisariado Europeo del Automóvil, cree que es complicado analizar las causas concretas si la DGT no informa del tipo de multas que pone. "Es cierto que hay muchas multas de velocidad por 100 euros, puestas por radar, y tenemos menos expedientes sancionadores de cuantías más graves, por imprudencias más difíciles de detectar en las carreteras". Sin olvidar que también se ha reducido la plantilla de agentes de la DGT que velan por la seguridad en las carreteras. Es decir, hay menos guardias para poner multas. En noviembre de 2011 (cuando Rajoy llegó al Gobierno) había 9.718. En junio de este año había 9.302

400 millones por exceso de velocidad

Por ejemplo, en 2008, 2009 y 2010, la DGT recaudó 1.300 millones de euros en multas, de los que 400 millones fueron por exceso de velocidad. Otros 110 millones fueron por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas y otros 115 millones por no llevar seguro. No llevar el cinturón de seguridad supuso en esos tres años 57 millones de euros y conducir hablando con el móvil otros 38 millones. No hay datos de años posteriores. "Existen varios factores que condicionan el descenso de las sanciones, el primero de ellos es el descenso del tráfico como consecuencia de la crisis, está descendiendo año tras año, al coger menos la gente el coche, menos probabilidad de ser sancionado", apunta Tomás Santa Cecilia, director de Seguridad Vial de RACE. De hecho, 2013 acabó con un parque móvil de 30,9 millones de vehículos, 300.000 menos que en 2012.

Desde mayo de 2010 entró en vigor el pronto pago: se cobran más multas pero un 50% más baratas "Por otro lado, el conductor está empezando a tener cultura de la seguridad vial, todavía falta bastante para ponernos en línea con el resto de países de la UE, pero vamos mejorando. El tema del alcohol cada vez está más interiorizado, el casco en moto, el cinturón de seguridad o los sistemas de retención infantil", señala Santa Cecilia. Tampoco que hay que olvidar que en mayo de 2010 entró en vigor la ley de reforma del proceso sancionador, aprobada por el PSOE. Esta reforma introdujo el nuevo "procedimiento sancionador abreviado" que impulsó el conocido como 'pronto pago' para animar a los contribuyentes a abonar sus multas a tiempo y sin recurrirlas. Esta medida incluye un descuento del 50% si se paga la multa en 20 días. 

Con este sistema, la DGT cobra más multas pero de menor cuantía. La reforma también aumentó el plazo de prescripción de las sanciones de un año a cuatro para que resulte más complicado escaquearse del pago de las mismas. Es decir, desde 2010 la Administración puede tardar hasta cuatro años en cobrar una multa, lo que ha alargado el proceso que va desde que se pone la multa hasta que se cobra, un proceso que ha trastocado las cuentas de la DGT. En los dos últimos años (2013 y 2012), el informe de auditoría que acompaña al informe de cuentas de la DGT alerta en este sentido. Los ingresos por multas (369 millones en 2013) solo reflejan las multas cobradas, no las sanciones puestas en el ejercicio 2013 aunque aún no hayan sido cobradas. En 2013, la Agencia Tributaria tenía pendientes otros 449,7 millones de euros por cobrar. Otros 99,8 millones de euros estaban en riesgo de no cobrarse nunca por su "situación de posible prescripción".