Projet de couverture 1922-19244
Una de las portadas inéditas de Picabia © Centre Pompidou, musée national d'art moderne, Paris

Francis-Marie Martínez Picabia, de origen cubano y nacionalidad francesa, vivió entre 1879 y 1953. Con el nombre recortado a Francis Picabia para tener más impacto comercial, cultivó la literatura y la pintura con una ferocidad vanguardista, sin límite y sin preocupación por los estilos —tuvo etapas como impresionista, puntillista, abstracto, dadaísta, surrealista...—. Fue sin embargo como diseñador gráfico y tipografista como logró incrustar su nombre en las historias del arte.

El patrimonio nacional de Francia ha comprado un jugoso lote de material inédito de Picabia del que nadie tenía noticia: algunas de las ilustraciones que entregó como colaboraciones pero no fueron publicadas por la revista Littérature (Literatura), cabecera demasiado simplona para una publicación que pregonaba el nihilismo dadaísta y la ruptura con todo el canon artístico del pasado. Editó 33 ejemplares en dos etapas entre 1919 y 1924.

La mujer convertida en violonchelo

El Centro Pompidou de París expone la bellísima serie de dibujos en la muestra Man Ray, Picabia et la revue 'Littérature' (1922-1924), una muestra que permanecerá en cartel hasta el 15 de septiembre. El añadido de Man Ray y que su nombre encabece el lema de la muestra sólo se explica porque el maestro era habitual colaborador de la revista —en la que publicó por primera vez Le Violon d'Ingres, su famoso desnudo de una mujer convertida en violonchelo— y el Pompidou es depositario de la mayor colección de sus negativos, unos 10.000.

Un desborde de imaginación automática muy del gusto de los surrealistas Pero la estrella de la muestra es Picabia, que se hizo cargo de las portadas de la publicación en 1922, cuando la dirección quedó en manos de André Breton, que la había compartido hasta entonces con los cofundadores Louis Aragon y Philippe Soupault. Por entonces dadaísta convencido, Breton, al que le quedaban dos años para fundar el surrealismo y cinco para entrar en el Partido Comunista, dió vía libre a Picabia, que diseñó cubiertas de una avanzada limpieza formal basadas en la pureza de la línea y, al tiempo, un desborde de imaginación automática muy del gusto de los surrealistas.

Picabia dibujó 26 cubiertas

Hasta hace poco sólo se conocían las 26 cubiertas que dibujó y diseñó Picabia y algunos de los dibujos que publicó como ilustraciones interiores, pero en 2008 el patrimonio francés compró 17 originales de los que no se tenía noticia. Son estos inéditos, entregados a la revista pero nunca publicados, los que se exponen, junto con todo el resto de material que apareció en Littérature de Picabia y Man Ray, que había llegado a París desde los EE UU en 1921 y encontró en la revista su primer refugio creativo.

Ilustraciones de caballos, babuinos, tigres, perros y venados Picabia aprovechó la carta blanca del director de la revista para ironizar sobre la propuesta de los cubista de volver al neoclasicismo de Dominique Ingres con un estilo absolutamente lineal basado en la imaginería religiosa, la iconografía erótica, el circo y los juegos de azar. Los dibujos a tinta también revelan Picabia como gran observador del mundo animal, con ilustraciones de caballos, babuinos, tigres, perros y venados.

Las páginas interiores de Littérature —una colección completa se muestra en el Pompidou— están llenas de firmas entonces poco conocidas pero a punto de convertirse en artistas de primera línea, entre ellos Marcel Duchamp, Pablo Picasso, Max Ernst, Blaise Cendrars y Paul Éluard.