Al menos un millón y medio de hogares españoles padecen una situación de exclusión social severa en España, un 69,8% más que en el año 2007, según revela Cáritas en el nuevo estudio de la Fundación FOESSA, Pobreza y Cohesión Social, presentado este jueves en Madrid.

La cifra se sitúa exactamente en 1.552.000 millones de hogares frente a los 914.000 reflejados en 2007 por el estudio, que también ha detectado que la exclusión social severa afecta a más de cinco millones de personas (5.080.000) en nuestro país, lo que supone un aumento del 82,6% con respecto al año 2007. Igualmente, el informe indica que 11,7 millones de personas en España están afectadas actualmente por distintos procesos de exclusión social, 4,4 millones más que en 2007, lo que se traduce en un incremento del 60,6%.

Este aumento, calificado como "enorme" desde Cáritas, se debe según sus especialistas, al deterioro de tres pilares para el bienestar social como son el empleo, la vivienda y la sanidad. Lorenzo, que se ha mostrado optimista ante la opción de poder superar esta situación mediante "políticas redistributivas que favorezcan a los más afectados". "Con 2.600 millones de euros se podría eliminar la exclusión severa en España; una cifra menor que la necesaria para el rescate de las autopistas", ha sugerido el experto.

La crisis económica ha producido un aumento de la exclusión social y la precariedad que, como han señalado los expertos, se ha distribuido "de forma uniforme" por todo el territorio, siendo los "núcleos urbanos con menos de 100.000 habitantes los que mejor resiste la exclusión social".

Grave pobreza infantil

España es el segundo país de la Unión Europea (UE) con el mayor índice de pobreza infantil, superado solo por Rumanía, según revela otro informe de Cáritas Europa, presentado este miércoles en Atenas, sobre el impacto social de las medidas de austeridad aplicadas en los países más golpeados por la crisis. "Las medidas de austeridad han fallado a la hora de solucionar los problemas", afirmó el secretario general de Cáritas Europa, el español Jorge Nuño, durante la presentación.

España tiene la mayor tasa de abandono escolar prematuro de la UE En España, el riesgo de pobreza entre los niños menores de 18 años se situó en 2012 en el 29,9%, casi nueve puntos por encima de la media de la UE, que estuvo en el 21,4%, según datos de 2013 de Eurostat. De 2011 a 2012, la tasa de pobreza en este sector de población aumentó del 15,6% al 19,4%.

Por personas en riesgo de pobreza o exclusión social se entienden las que dispone de solo un 60% del ingreso medio del resto de la población; las que tienen entre el 40% y el 50% son catalogadas como "pobres" y las con menos del 40% se encuentran en situación de "pobreza extrema".

Estas cifras sitúan a España, junto con Rumanía, a la cabeza de los países con mayor índice de pobreza infantil, seguidos por Bulgaria y Grecia, en tercer y cuarto lugar respectivamente. "La gente más vulnerable es la que está pagando las consecuencias de la crisis", destacó Nuño. El informe alerta de que España tiene la mayor tasa de abandono escolar prematuro de la UE, un 24,9% frente a un 12,7% de media europea en 2012.

Aunque entre 2009 y 2012 se produjo un descenso del abandono escolar prematuro, éste sigue siendo un problema importante, especialmente en algunas regiones como Andalucía, donde la tasa es superior al 30%. El dato es alarmante si se tiene en cuenta que la educación se postula como el sistema capaz de combatir la transmisión intergeneracional de la pobreza, dice el informe.

Ancianos afectados

Otro de los sectores de población especialmente afectados por la crisis es el de las personas mayores, pues la pobreza entre ellas ha sufrido un aumento significativo, del 7% en 2008 al 10,6% en 2012. A esto hay que añadir, como recoge el informe, que en muchos hogares son las pensiones de los abuelos los únicos ingresos de la familia.

Cáritas critica la disminución de las prestaciones sociales por parte del Estado El estudio revela, además, que el 12% de la población española que trabaja no gana suficiente para escapar de la pobreza en un país que, junto con Grecia, ha experimentado el mayor incremento del desempleo desde el inicio de la crisis. Como consecuencia, muchos ciudadanos se han visto obligados a buscar trabajo en el extranjero, por lo que en 2011 la emigración se cifró en el 1,1% de la población española.

Cáritas menciona también una investigación de la revista médica British Medical Journal sobre los recortes en el sistema sanitario español, que a pesar de tener uno de los gastos sanitarios más bajos de la UE, ha visto disminuida su inversión, con el efecto que esto puede ocasionar en la salud de los ciudadanos. En relación con su trabajo de asistencia social, la sección española de Cáritas hace una observación sobre los últimos años de crisis en relación con el perfil de personas que solicitan su ayuda.

Si al principio eran más las personas inmigrantes las que acudían a sus centros, desde 2010 es mayor el número de ciudadanos españoles que se acerca hasta ellos. Se trata de mujeres, parejas jóvenes con hijos y familias monoparentales que se encuentran en riesgo de exclusión social al quedarse sin casa ni ingresos. Asimismo, Cáritas critica la disminución de las prestaciones sociales por parte del Estado, lo que ha llevado a las organizaciones no gubernamentales a redoblar sus esfuerzos para intentar paliarla.