Presunto terrorista yihadista detenido en Melilla en septiembre de 2013
Detención de un presunto terrorista, en una imagen de archivo. EFE

Menos detenciones en España, pero más amenazas procedentes del exterior. Diez años después de los atentados del 11-M, el miedo a un nuevo ataque terrorista promovido por grupos 'yihadistas' sigue presente entre los servicios antiterroristas españoles, que coinciden en definir la situación actual de "calma tensa". La actividad islamista radical en nuestro país en estos momentos es baja, "pero no por ello se baja la guardia", explican desde el Ministerio del Interior, que tiene activado el nivel 2 de alerta ante el "riesgo probable de atentado". Entre 2004 y 2008, la primera legislatura de Zapatero, con la masacre de Madrid investigándose y aún muy reciente en la retina colectiva de la sociedad española, los servicios antiterroristas detuvieron a 407 personas relacionadas con el terrorismo islamista (131 de ellos en 2004 y 108 en 2005). En la siguiente legislatura, entre 2008 y 2011, el número de arrestados bajó a 39. Y desde el 13 de diciembre de 2011 hasta enero de 2014, primera media legislatura de Mariano Rajoy, solo se han producido 26 detenciones.

Este descenso no debe llevarnos a equívocos y relajaciones, señalan los expertos consultados, porque por ejemplo en 2013 los canales de propaganda de los grupos islamistas radicales han amenazado a España y a los intereses nacionales con mayor intensidad de lo que lo habían hecho nunca. Contabilizadas una a una, las organizaciones 'yihadistas' centraron su atención en nuestro país en 27 ocasiones, más del doble de lo que lo hicieron en 2011 y 2012, 12 ocasiones en ambos años. Solo en 2004, año del 11-M, se alcanzó un nivel de amenaza parecido, con 23 referencias a España. ¿De qué tratan estos 27 mensajes? Por ejemplo, diez hablan de la obligación de recuperar al-Ándalus por parte de la Yihad, otras seis del 11-M, cuatro de la 'ocupación' española de Ceuta y Melilla, cuatro de operaciones militares españolas...

Manuel Ricardo Torres, experto en 'yihadismo' de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y miembro del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI) ha contabilizado todas estas amenazas en su nuevo libro Al Andalus 2.0. La ciber-yihad contra España. "La represión policial y judicial ha debilitado en muchos países europeos a las organizaciones 'yihadistas' con capacidad para atentar. Por eso ahora dan un mayor protagonismo al discurso", explica Torres. Hay grupos con importante presencia en Internet y en las redes sociales. Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) ha llegado incluso a tener blog y twitter, y el año pasado empezó a emplear por primera vez el español como idioma en sus comunicados. "No hay que restar importancia al poder de las palabras, que pueden terminan convirtiéndose en violencia. Esos mensajes son una siembra. La mayoría no florecen gracias a esa represión policial y judicial, pero eso no quita que alguna de esas semillas germinen en un atentado. La amenaza sigue", afirma Torres.

El mensaje de recuperar Al-Ándalus

Exceptuando a todos los detenidos implicados en el 11-M, tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil han llevado a cabo en España 30 grandes operaciones contra el terrorismo internacional desde los atentados de 2004 (64 operaciones entre 1995 y 2013). La última, en junio de 2013 en Ceuta. La Policía Nacional desarticuló una red dedicaba a captar y reclutar terroristas 'yihadistas' en la ciudad autónoma para enviarlos a combatir en Siria. Hubo ocho detenidos que formaban parte del Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL ), vinculado Al Qaeda. Tres meses más tarde fue arrestado en Melilla el marroquí Mohamed el Bali, acusado de ser el coordinador de dos células radicales asentadas en Nador (Marruecos) que enviaban a combatientes a las guerras del Sahel. En la actualidad, los servicios antiterroristas tienen en marcha un centenar de investigaciones relacionadas con el terrorismo islamista.

Desde el 11-M los servicios antiterroristas han llevado a cabo 30 grandes operaciones. Ahora hay un centenar de investigaciones abiertas "Que se repita un 11-M hoy en España es complicado. Hemos mejorado mucho en capacidades de inteligencia y cooperación internacional. Ahora estamos viviendo una concentración de fuerzas y esfuerzos 'yihadistas' en otras zonas como Mali y Siria. En España y otros países europeos hay individuos que se radicalizan y acuden a estos escenarios de conflicto. Los que no mueren pueden regresar decididos a hacer la Yihad en casa", señalan fuentes antiterroristas de la Guardia Civil. Es el caso, por ejemplo, del ceutí Abdeluahid Sadik Mohamed, de 28 años, detenido en enero de 2014 en Málaga acusado de participar en la  "guerra santa" en Siria y que había regresado a nuestro país tras hacer escala en Turquía. "Este individuo era una bomba de relojería", señalan fuentes antiterroristas.

El Real Instituto Elcano ha revelado que 17 yihadistas, la mayoría residentes en Ceuta, han viajado desde España a Siria para combatir en la actual guerra civil que asola ese país, incorporados en las filas de organizaciones vinculadas a Al Qaeda, como Jabhat al Nusra, ISIL y Harakat Sham al-Islam. Once eran ciudadanos españoles y seis eran marroquíes. Salvo muy pocos casos, "no tenían una trayectoria 'yihadista' significativa previa al inicio del conflicto en Siria". Otras 25 personas habrían viajado también a Siria pero para incorporarse al Ejército Sirio Libre (ESL) y no a organizaciones 'yihadistas'.

"Entre el 10% y el 33% de los que han ido a Siria ya han muerto en combate", recalca el profesor Torres. "No hay un número importante de retornados, pero uno solo que vuelva con la idea de atentar es una quebradero de cabeza. En el caso de Siria no sabemos si eso se plasmará o no. En el caso de Irak no se produjo ese retorno". Lo que está claro, coinciden todos los expertos, es que España va a tener que hacer siempre frente a una amenaza: la perdida de al-Ándalus, un argumentario irrenunciable para los ideólogos de la Yihad. Que España vuelva a ser territorio musulmán es una vieja reivindicación de los grupos 'yihadistas'. Desde 2001 a 2013 al menos 149 comunicados escritos, cintas de audio y vídeos elaborados por organizaciones 'yihadistas' han hecho mención a España. En 60 ocasiones se habla de al-Ándalus, un tema mucho más recurrente que los atentados del 11-M. Incluso la filial magrebí de Al Qaeda bautizó su aparato propagandístico como Instituto al-Ándalus para las Producciones Mediáticas. El interés yihadista por Ceuta y Melilla, en cambio, ha sido tardío, señala el profesor Torres. La primera mención a estas ciudades no se produjo hasta mayo de 2005.

Los retornados de países en conflicto, las pequeñas células locales que se radicalizan en España y los denominados 'lobos solitarios', individuos que se inspiran en la ideología de la Yihad global de Al Qaeda, pero sin relación directa con grupos terroristas, son las principales amenazas interiores que hoy sufre España. Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) mantiene infraestructuras en España que, al menos hasta el momento, se han dedicado a labores logísticas, como la recaudación de dinero, la falsificación de pasaportes, el adoctrinamiento y el reclutamiento.

Radicalizados en grupo

Sin embargo, aunque la figura de 'lobo solitario' se ha empezado a detectar en España, sobre todo en los dos últimos años, los estudios al respecto infravaloran el potencial de estos radicales. Ninguno de los 77 'yihadistas' condenados en España desde 1996 hasta 2012 se 'autorradicalizaron' o formaron en solitario, según un informe del Real Instituto Elcano. Todos los 'yihadistas' sentenciados formaban parte de células vinculadas a Al Qaeda y fueron captados por activistas importantes o en el entorno de amigos, familiares o compañeros de trabajo que les empujaron hacia la radicalización. La mitad de ellos inició su proceso 'yihadista' muy joven, entre los 15 y los 25 años.

Ninguno de los 77 'yihadistas' condenados en España desde 1996 se radicalizó en solitario Este estudio también revela dónde se radicalizaron estos individuos: el 46% en la Comunidad de Madrid, el 17% en Cataluña y un 13% en la comunidad Valenciana, siempre en áreas metropolitanas, nunca en zonas rurales. Las mezquitas y los lugares de culto fueron en el 45% de los casos los escenarios de radicalización. Las regiones con más concentración de islamistas radicales en la última década son Cataluña, Granada, Valencia, La Rioja y Madrid. Ceuta y Melilla han adquirido últimamente una gran importancia en el entorno yihadista.

Lo que está claro y parece obvio es que la Yihad en España sigue siendo asunto de extranjeros. Solo el 4,8% de los 77 'yihadistas' condenados han nacido en España, aunque el porcentaje se eleva al 16,7% si sumamos los que tienen nacionalidad española. La mayoría son argelinos, marroquíes y paquistaníes y el 75% se encontraba en situación legal en nuestro país.

Pocas condenas

La lucha policial tras el 11-M parece que se ha sido efectiva. No ha vuelto a haber atentados en España. Se consiguió incluso desbaratar en enero de 2008 un nuevo ataque al metro de Barcelona. Los datos, no obstante, parecen evidenciar que la eficacia policial no ha sido correspondida en los tribunales, lo que incluso ha motivado alguna queja de la Fiscalía General del Estado, que en su último informe de 2013 (con datos de 2012) expone "las enormes dificultades legales" que plantea combatir a las células islamistas. El Instituto Real Elcano habla de 77 condenas entre 1996 y 2012, cuando en ese periodo hubo 556 detenciones. Es decir, solo el 14% de los arrestados acabó con una condena judicial.

La reforma del Código Penal de 2010 incluyó como acto de colaboración terrorista "la captación, el adoctrinamiento y el adiestramiento", y penalizó la distribución de mensajes 'yihadistas' por Internet y tipificó expresamente el delito de financiación terrorista. "No fue hasta finales de 2010, y como resultado de una Decisión Marco de la Unión Europea, cuando se introdujeron en el Código Penal cambios para un mejor tratamiento jurídico del terrorismo, como la radicalización, el proselitismo o hasta acudir a campos de entrenamiento. Si estos tipos penales hubiesen existido con anterioridad, los individuos que iniciaron a partir de marzo de 2002 la formación de la red del 11-M, más que probablemente hubieran sido detenidos junto al resto de los numerosos integrantes de la célula de Al Qaeda en España, que se empezó a desarticular en noviembre de 2001", señala Fernando Reinares, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos e investigador principal del Real Instituto Elcano.

El número de agentes especializados en terrorismo islamista se ha multiplicado por cinco en España De momento, el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista, el CNCA, es el encargado de calibrar la amenaza. Ahora estamos en el nivel 2, riesgo alto. El cero es el bajo. El 1, el medio y significa riesgo potencial. El 3, el extremo. Sin riesgo de atentados por parte de ETA, los servicios de información del Cuerpo Nacional de Policía, de la Guardia Civil, del Centro Nacional de Inteligencia y de los Mossos d'Esquadra se centran en el terrorismo 'yihadista'. "Está habiendo un trasvase de fondos económicos de la lucha contra ETA a la lucha contra el 'yihadismo'. El número de agentes especializados en terrorismo islamista en España se ha multiplicado por cinco, igual que ha crecido el número de traductores de árabe", señalan fuentes antiterroristas.

Redes sociales e Internet

La implantación y el auge de las redes sociales han creado la figura del 'ciberyihadista'. Y es que según el profesor Manuel Torres el terrorismo de inspiración yihadista ha encontrado en las nuevas tecnologías una nueva “efectividad" a sus actividades tradicionales como la difusión de propaganda, la financiación, la obtención de información operativa, las comunicaciones internas, el reclutamiento o la formación. Y sobre todo el adoctrinamiento.

Aunque esto tiene sus contrapartidas. "Es la doble vertiente de la Yihad en las redes sociales. Cuánto más apuesta el terrorismo 'yihadista' por la web 2.0., mayor nivel de contestación recibe su discurso. Hay una tensión entre el deseo de exprimir las nuevas tecnologías y el recelo de la vulnerabilidad que abren. En Internet, los 'yihadistas' pueden quedar expuestos, ser detenidos y perder el control del discurso. Los radicales han intentado buscar ese punto de equilibrio, sacando ventajas de las redes sociales pero estableciendo puntos de control", matiza Torres.

Hay varios perfiles de 'ciberyihadistas'. En primer lugar, el que utiliza Internet como "expresión identitaria. Musulmanes superiores que se creen que hay que predicar agresivamente". El mejor ejemplo es de Mudhar Hussein Almaliki, saudí de 51 años, conocido como el 'bibliotecario' de Al Qaeda. Detenido en marzo de 2012 en Valencia, Almaliki se dedicaba a difundir por Internet, en foros y páginas de intercambio de archivos, todo tipo de material de exaltación del 'yihadismo', además de manuales para la formación y el adiestramiento terrorista. Así, por ejemplo, distribuyó un curso sobre venenos y gases venenosos más populares, un curso de explosivos y una lista de ocho responsables públicos a los que señalaba como objetivos de acciones terroristas, entre ellos José María Aznar.

Luego están las personas vinculadas a organizaciones radicales que encuentran en Internet un refugio donde continuar cuando sus grupos son debilitados, "una especie de refugio virtual". Son muy pocos los foros y comunidades que utilizan el castellano como lengua. Uno de esos foros, 'Atahadi', que desapareció en enero de 2012, escrito en castellano, propuso como tema de conversación la invasión de al-Ándalus. Enseguida los internautas propusieron varios objetivos para atacar, como centrales nucleares o el metro de Barcelona. Concretamente la estación Villa Olímpica por estar debajo de un zoo. Este foro alcanzó su máximo apogeo en agosto de 2010, con la detención en Alicante de Faisal Errai, un ciudadano marroquí de 26 años que estaba acusado de ser el administrador de uno de los foros 'yihadistas' más activos y peligrosos del mundo. De hecho, estaba siendo buscado en Marruecos, Jordania, Bélgica, Francia y EEUU.