Manning
Fotografía fechada el 22 de diciembre de 2011 que muestra al soldado Bradley Manning (i) a su salida de un tribunal militar en Fort Mead, a 43 kilómetros al nordeste de Washington. EFE

La sentencia contra el soldado de EE UU Bradley Manning por la filtración de miles de documentos clasificados a WikiLeaks se conocerá a partir de este miércoles, anunció este martes la juez militar Denise Lind.

Manning, que ha sido declarado culpable de 20 cargos, entre ellos violaciones de la ley de espionaje y robo de información gubernamental, podría ser condenado en la corte militar a un máximo de 90 años. No fue declarado culpable de "ayudar al enemigo", por lo que no podrá ser condenado a cadena perpetua.

La Fiscalía pidió el lunes que Manning sea sentenciado a 60 años de prisión al considerar que merece pasar la mayor parte del resto de su vida entre rejasNo obstante, la Fiscalía pidió el lunes que Manning sea sentenciado a 60 años de prisión al considerar que merece pasar la mayor parte del resto de su vida tras las rejas.

La defensa afirmó que el soldado estadounidense no debe pasar más de 25 años detenido, tiempo que será necesario para que los documentos que filtró se desclasifiquen.

El complejo proceso judicial en el tribunal militar de Fort Meade (Maryland) comenzó con las vistas preliminares en diciembre de 2011, mientras que el juicio se ha celebrado desde comienzos de junio pasado y culminará mañana con la lectura de la sentencia.

El Gobierno estadounidense

Manning, que fue analista de inteligencia en Irak desde el otoño de 2009 hasta mayo de 2010 cuando fue detenido, filtró en torno a 700.000 documentos oficiales de EE UU sobre las guerras en Irak y Afganistán y cables diplomáticos del Departamento de Estado que fueron posteriormente publicados por WikiLeaks.

El Gobierno estadounidense acusó al soldado de comprometer la seguridad nacional y la labor diplomática de años. Las filtraciones de Manning y WikiLeaks abrieron un debate mundial sobre el papel de Estados Unidos en el mundo y las injusticias cometidas en una década de la oscura guerra contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE UU.

Manning, que confesó sus filtraciones y pidió perdón por el daño causado a su país, no ha sido inculpado de "ayuda al enemigo", el cargo más grave al que se enfrentaba y por el que el Gobierno estadounidense pedía cadena perpetua.