Dscurso del Papa
El Papa Benedicto XVI se dirige a la Curia (Foto: Reuters) Alessandro Bianchi / Reuters
El papa Benedicto XVI volvió a mostrar este viernes su preocupación por la legalización de las parejas de hecho y los matrimonios entre homosexuales, al recordar su viaje a España en julio pasado para la Jornada Mundial de la Familia.

"No puedo ocultar mi preocupación por las leyes de las parejas de hecho", afirmó el Papa en su discurso a los miembros de la Curia Romana, con ocasión de las felicitaciones navideñas, durante el cual repasó sus viajes durante este año.

Contra las parejas de hecho

Benedicto XVI afrontó el tema del miedo de las parejas a unirse para siempre y criticó las nuevas formas jurídicas "que relativizan el matrimonio" y hacen "que quien renuncia a una unión definitiva obtenga igualmente un validez jurídica".

 

Es el intelecto de la persona el que decide qué ser, despreciando así su cuerpo y la esfera biológica

La preocupación del Pontífice se centró en "una nueva forma de pareja que elimina la diferencia entre sexos" y que hace que "sea igual que se unan un hombre y una mujer que dos personas del mismo sexo".

 

"Con esto se confirman tácitamente las teorías funestas que eliminan las características de masculinidad y feminidad del ser humano", dijo el Papa, que criticó que "sea el intelecto de la persona el que decide qué ser, despreciando así su cuerpo y la esfera biológica".

Ante esto, Benedicto XVI reivindicó el derecho de la Iglesia católica a una "injerencia pública" para "defender el hombre, como criatura formada por alma y cuerpo, a imagen de Dios".

Sobre el viaje a Valencia, el Papa recordó su encuentro con las familias, que le revelaron el problema de que en Europa "ya casi no se quiere tener hijos".

Por ello, agradeció el esfuerzo de todas las familias que tienen hijos y aceptan "los problemas sociales y financieros que esto conlleva", así como afrontan el difícil camino de su educación y de las normas que les tienen que transmitir.

La audiencia de hoy con los miembros de la Curia Romana -el Gobierno vaticano- sirvió también para recordar los otros viajes realizados por el Papa durante este año, como el que hizo a Turquía.

El Pontífice evitó hablar de las polémicas que se desataron en el mundo árabe tras su discurso en la Universidad de Ratisbona en el que citó al Islam y al profeta Mahoma y puntualizó que su "lección magistral" estaba dedicada al diálogo entre "fe y razón".

"El Islam debe abrirse"

Sobre su último periplo, a Turquía, el papa Ratzinger valoró el diálogo con el Islam, explicando que "los cristianos se sienten solidarios con los musulmanes que se empeñan por la violencia y por la sinergia entre fe y razón, entre religión y libertad.

Además reclamó la necesidad de que el Islam "debe abrirse".

El Pontífice destacó de 2006 "el peligro de un enfrentamiento entre culturas y religiones" y que "incumbe amenazador en este momento histórico".

"La paz no puede llegar si con el intento de establecerla se utiliza la violencia, porque esto sólo produce nueva violencia", concluyó.