Dantesco final de carrera en el Maratón de Boston 2013. Unas tres horas después de que hubieran cruzado la meta los ganadores en la categoría masculina y femenina, el etíope Desisa y la keniata Jeptoo, dos explosiones casi simultáneas en la zona de llegada, en Boylston Street, apenas separadas por unos 100 metros, provocaron al menos 3 muertos (uno de ellos, un niño de 8 años) y 176 heridos (con decenas de ellos en estado crítico), cifras confirmadas por la policía de Boston y fuentes diplomáticas de España, y generaron el pánico en la zona de llegada de una de las competiciones deportivas más emblemáticas, y con más poder de convocatoria, de la ciudad de Massachusetts (Estados Unidos), que vivía una jornada festiva por su Patriot Day.

Aunque las autoridades todavía no lo han denominado oficialmente como tal, todo apunta a que se trata del primer acto terrorista, de origen exterior o interior, en suelo estadounidense, en doce años.

Esto pudo ser una masacre si, por ejemplo, era en la salida. Corríamos más de 20.000 personas

En el Maratón de Boston, año a año, reúne a decenas de miles de personas a lo largo de su recorrido, con especial atención en su zona de llegada. Esta cita es el símbolo del inicio de la primavera en la ciudad.  Según la policía, los explosivos, que estallaron en torno a las 15.00 horas locales (las 21.00 horas en España) se encontraban ocultos en unos contenedores de basura. Se especulaba con la existencia de más artefactos (también controlados por la policía) en la zona de meta. Ed Davis, portavoz policial, confirmó que la zona de meta permanecería cerrada durante 24 horas para facilitar las investigaciones.

Desde el primer momento testigos oculares destacaron la gran cantidad de heridos que habían dejado las dos detonaciones.  Muchos testimonios esbozaban la aparente gravedad de varios afectados e incluso varias fuentes, dentro de la confusión inicial, habían señalado que unas siete personas habían sido conducidas con urgencia al Massachusetts General Hospital. A lo largo de la tarde aumentaría el número y a las 23.30 (hora española) algunos medios de Boston hablaban de más de un centenar de personas atendidas en diferentes centros sanitarios.

La reportera Jackie Bruno, presente en la zona, describía en una red social la presencia de amputados. "Yo vi las piernas de las personas arrancadas. Horrible. Dos explosiones. Los corredores llegaban y veían un inexplicable horror", escribía. Un testimonio recogido por la cadena Fox indicaba la existencia de tres personas fallecidas. "Estábamos tan cerca que daba miedo. Sentí la fuerza de la explosión. La gente huía y las víctimas se dispersaron", añadía una Bruno en estado de 'shock': "Estábamos muy, muy cerca. Vimos gente en el suelo, con los miembros desaparecidos".

Por su parte, unos corredores uruguayos que participaron en la maratón y que han resultado ilesos, han afirmado que sólo el hecho de que se produjeran en la llegada y no a la salida evitó que fuera una mayor "masacre". "Esto pudo ser una masacre si, por ejemplo, hubiera sido en la salida. Corríamos más de 20.000 personas".

Las carpas médicas de los atletas, hospitales improvisados

Antes de la carrera no existían ni advertencias ni tampoco indicaciones de inteligencia

Con la mitad de los atletas todavía en carrera, la Policía desalojó rápidamente la zona y las carpas médicas ubicadas en la zona de meta para atender a los corredores se convirtieron en improvisados hospitales de campaña donde fueron conducidos los heridos por los espectadores y los voluntarios de la organización que estaban en esa zona. "Había sangre por todos lados", apenas acertaban a explicar unos testigos presentes en el lugar de la explosión. La organización del Maratón (BAA) confirmó las dos explosiones. "Estamos trabajando con las autoridades para comprender qué ha sucedido exactamente", señalaron.

La explosión, algo más de una hora después, de otro posible artefacto en la Biblioteca JFK le añadía confusión a la evolución de los acontecimientos. Ed Davis, portavoz policial que confirmó las muertes y la existencia de heridos, indicó que no estaba clara la relación de este hecho con las explosiones de la zona de meta: "No estamos seguros de que estos incidentes estén relacionados, pero estamos trabajando sobre la hipótesis de que lo estuvieran". Davis también manifestó que no existían sospechas de un hecho semejante. "Antes de la carrera no existían ni advertencias ni tampoco indicaciones de inteligencia sobre que pudiera ocurrir", indicó. Posteriormente, en una segunda comparecencia, Davis indicó que según las investigaciones preliminares el incidente de la biblioteca no se trataba de una explosión, sino un de incendio.

"Había cuerpos, la gente tirada en el suelo Algunos corredores que acababan de terminar que acababa por lo lloraban, comprensiblemente. Es trágico, absolutamente trágico...", manifestaba en la BBC Josh Cox, uno de los comentaristas en Universal Sports y participante en el Maratón de Boston. Y añadía: " Cuando tuvo lugar la primera explosión, la tierra se estremeció. No pensé en una bomba, sino que pensé que podría ser un transformador o un generador. Tomé una fotografía y justo cuando lo hice llegó la segunda explosión". Thom Kenney, un veterano de guerra de 43 años con experiencia en Afganistán y que participaba en el Maratón de Boston, declaraba al The Wall Street Journal: "Era como una explosión de un artefacto explosivo improvisado (IED, en sus siglas en inglés)".

Sin españoles afectados

La explosión tuvo lugar quizá en el momento en el que más corredores llegan a meta

La Embajada Española en Estados Unidos ha asegurado a 20Minutos que de momento no tienen constancia de que haya ningún español afectado. "En el maratón había bastantes españoles. Estudiantes, profesores…", aseguran desde la Embajada. Uno de esos participantes era Vicente Luis Catalán, quien atendió la llamada de Radio Nacional. "Sentí las explosiones a los veinte minutos de llegar a meta. Al principio no le dimos importancia, pero al ver la actuación de la policía y de las emergencias ya nos hemos dado cuenta de que era grave. Se veía en la gente la cara de caos", afirmaba. "La policía actuó tan rápido que apenas he podido ver nada, ha sido una pena que ocurriera esto", concluyó.

Francisco Javier Gavela, otro de los españoles participantes e integrante de un viaje de 15 personas, atendía a MarcaTV y explicaba: "La primera explosión sí la vimos claramente, pero la segunda la oí. Nos desalojaron. Estaba a 70 metros de la zona de la explosión, en la acera contraria, justo enfrente. La explosión tuvo lugar quizá en el momento en el que más corredores llegan a meta. Todo era muy festivo, porque la maratón era una fiesta. Y de repente se oye como un golpe muy fuerte".

Protocolos activados y primeras palabras de Obama

Todavía no sabemos quién lo ha hecho y la gente no debería sacar conclusiones precipitadasLas explosiones han desatado la puesta en marcha de múltiples protocolos de seguridad tanto en Boston como Nueva York, Washington y, en general, en todos Estados Unidos. "Estamos sorprendidos por todo lo sucedido y estamos investigando qué ha podido pasar", indicó el alcalde de la ciudad Tom Menino. Las autoridades de Boston volvieron a solicitar que la gente permaneciese en sus domicilios, mientras que las autoridades federales, con el FBI a la cabeza, comenzaron a denominar los incidentes como "atentado terrorista" en la segunda comparecencia oficial para abordar las explosiones.

Al filo de las 00.10 (hora española), el presidente Barack Obama compareció brevemente, sin admitir preguntas, y señaló: "Todavía no sabemos quién lo ha hecho y la gente no debería sacar conclusiones precipitadas. Cogeremos al que puso las bombas y responderá por lo que ha hecho ya sea una persona o un grupo".

La ciudad de Londres, que en una semana acogerá una nueva edición de su maratón, ha revisado automáticamente su dispositivo de seguridad para esta cita y pese a las informaciones que esbozaban una hipotética suspensión de la competición, la carrera mantenía su disputa. La Policía Metropolitana de Londres indicó que hay un plan de seguridad en marcha que "será revisado" en colaboración con los organizadores del maratón tras lo ocurrido este lunes.

También el Gobierno de Francia ha anunciado que reforzará las patrullas de agentes de seguridad en los lugares públicos tras las explosiones ocurridas en Boston (Estados Unidos).

La organización del Maratón de Boston suspendió la habitual fiesta que tiene lugar después de la celebración de cada carrera.