Madrid Arena
Un coche de la Policía Nacional y tres agentes de la Policía Local de Madrid patrullan en los alrededores del Madrid Arena. EFE

El Ayuntamiento de Madrid, propietario del Madrid Arena, destinó a la vigilancia y seguridad de la Thriller Music Park que acabó con tres muertos la misma proporción de policías que al MTV Beach, una fiesta que acabó en batalla campal y tras la que el Consistorio reconoció que pudo cometer errores en la estimación de los efectivos necesarios.

El Madrid Arena contaba con 12 policías locales en seis patrullasPara el MTV Beach del pasado 22 de septiembre, donde la previsión inicial de asistentes era de 7.500 personas, el Área Delegada de Seguridad envió a ocho policías locales.

Hace diez días, y tras los incidentes y daños producidos en ese festival, el concejal de Seguridad, Antonio de Guindos, confesó que su departamento pudo cometer "un error" al catalogar el MTV como "evento medio" y no estimar correctamente la "presencia potencial" de asistentes, que finalmente superó las 20.000 personas.

Sin embargo, un mes después de los incidentes envió la misma proporción de policías al Madrid Arena:  12 policías municipales —repartidos en seis patrullas de dos agentes, según el Colectivo de Policía Municipal— vigilaban el recinto alquilado a la empresa Diviertt S.L., donde se había autorizado un aforo de 10.600 personas, según ha declarado el vicealcalde Miguel Ángel Villanueva.

Un policía por cada 883 personas

En el MTV Beach, por lo tanto, había un uniformado por cada 937,5 personas. En la Thriller Music Park, cada policía tocaba a 883,3 asistentes. La cuenta no coincide porque el Ayuntamiento, en lugar de seguir la proporción a rajatabla, destinó a 12 policías en lugar de a 11 para no romper las patrullas, que son de dos personas. Los agentes, según el Colectivo de Policía Municipal de Madrid (CPPM), provenían de Moncloa, lo que implicó dejar de vigilar el botellón en la zona esa noche.

El CPPM denuncia la escasez de agentes de la Policía MunicipalEl CCPM ha calificado este dispositivo como "a todas luces insuficiente". El sindicato señala que para el Klubbers Day, un festival de música electrónica con el mismo aforo que el Thriller Music Park y que se celebró los días 16, 17 y 18 de marzo, estuvo vigilado por 80 agentes de las Unidades Centrales de Seguridad cada uno de los tres días.

Estos establecieron filtros que redujeron la introducción de armas, drogas "o cualquier objeto peligroso para el normal desarrollo del evento". "¿Por qué en este caso no se ha hecho de la misma forma?" se pregunta el sindicato, que apunta a la "escasez de plantilla" como causa del escaso despliegue.

Testigos presenciales han narrado a 20minutos.es que la Policía Municipal no intervino a la hora de regular el acceso a las inmediaciones del recinto ni limitar el posible consumo de alcohol en la calle. El personal de la empresa de seguridad privada contratada por la organización para controlar el exterior y las entradas, Seguriber, tampoco registró bolsos ni mochilas ni exigió el DNI a quienes entraban.

Otros asistentes contactados por este diario hablan de abuso de alcohol —también por menores de edad— y consumo de drogas en el interior del recinto, a pesar de los efectivos desplegados por Kontrol 34, S.L., la empresa elegida por Diviertt para la vigilancia interior.

El aforo creció; la seguridad, no

El dispositivo de seguridad para la fiesta en el Madrid Arena se organizó en tres niveles. Diviertt, promotora del evento, contrató a Seguriber (38 vigilantes jurados) y Kontrol 34 (75 personas). Esta última no es una empresa de seguridad, sino de servicios auxiliares.

Para obtener la licencia, y según establece la ley regional de espectáculos públicos, tuvo que presentar un plan que incluía disponer de seguridad propia, servicio médico, un seguro con una prima de más de un millón de euros y todos los certificados necesarios previamente visados. También es necesaria una fianza de varios miles de euros. El Ayuntamiento de Madrid dio el visto bueno a toda la documentación y destinó a 12 policías locales para la zona exterior.

El Ayuntamiento dio el visto bueno al plan de seguridad de la empresa y revisó el recintoSegún un documento revelado por El Mundo, la organizadora estimó que acudirían 7.000 personas. El aforo autorizado finalmente fue de 10.600 personas. A pesar de este incremento, el dispositivo de seguridad no fue aumentado, de acuerdo a los datos revelados por la empresa y por el Consistorio.

Según el Ayuntamiento, Diviertt le comunicó la venta de solo 9.600 entradas, pero los asistentes aseguran que el aforo se superó ampliamente porque los relaciones públicas del evento e incluso el DJ estrella de la noche, Steve Aoki, vendieron tickets por su cuenta. El juez decano de Madrid, José Luis Armengol, cree que las imágenes de la fiesta difundidas hasta ahora hacen sospechar que había más gente de la permitida.

El tercer peldaño de seguridad corría cargo de la Delegación del Gobierno. El departamento que dirige Cristina Cifuentes carece de competencias en inspecciones previas. Su función se limitaba a garantizar el orden público en el exterior del recinto. A tal fin, se destinaron patrullas en coche (los conocidos como 'zodiacos') y Unidades de Intervención Policial (UIP o antidisturbios) "suficientes" dado el aforo autorizado para garantizar la prevención de incidentes.

Además, la Delegación tenía previsto otros dos niveles de acción y reacción por si hubiese sido necesario desplazar a más agentes. Dado que todo ocurrió en el interior del recinto, no tuvo que intervenir hasta que los asistentes comenzaron a salir.

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