Los reyes y Urdangarin
El rey Juan Carlos y la reina Sofía, en una imagen de archivo de 2005 de un encuentro con su yerno Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina. Susana Vera / REUTERS

El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha reconocido este sábado al juez que el rey Juan Carlos le pidió en 2006 que dejara sus actividades profesionales relacionadas con el sector público, han informado fuentes jurídicas.

El duque de Palma se ha mostrado "muy tranquilo" en su declaración judicial que ha iniciado este sábado ante el juez, a quien ha contestado todas las preguntas que le ha formulado.

La declaración de Urdangarin confirma la versión que dio el pasado diciembre la Casa Real, cuando dijo que aconsejó al marido de la infanta Cristina que abandonara el Instituto Nóos porque esta entidad desarrollaba acciones lucrativas.

Al año siguiente, indicó entonces la Casa Real, el asesor legal externo de la Casa del Rey recomendó al duque de Palma que optara por buscar una actividad profesional por cuenta ajena, a ser posible fuera de España.

La Fiscalía Anticorrupción sospecha que Urdangarin y Torres montaron un entramado societario para desviar fondos públicos del Instituto Nóos, una entidad que recibió 5,8 millones de euros entre 2004 y 2007 de varias administraciones públicas, sobre todo del Govern balear y la Generalitat valenciana.

Su vinculación con las empresas de Nóos

Las empresas investigadas son la inmobiliaria Aizoon (propiedad de Urdangarin y su esposa), así como Nóos Consultoría, el bufete Tejeiro, Virtual Estrategies, Intuit, Shiriaimasu y De Goes Center for Stakeholder Management, estas últimas vinculadas a Torres y familiares suyos y que, en muchos casos, comparten sede social.

Sobre estas empresas, el duque de Palma ha afirmado que su responsabilidad en las sociedades investigadas se limita a haber sido presidente del Instituto Nóos, socio de Nóos Consultoría al 50% con Diego Torres y propietario de Aizoon junto a la infanta Cristina, a la que ha desvinculado de la trama.

Del resto de empresas investigadas (el bufete Tejeiro, Virtual Estrategies, Intuit, Shiriaimasu y De Goes Center for Stakeholder Management), no era accionista, ni gestor, ni conocía nada sobre sus actividades, ha asegurado Urdangarin.