José Antonio Ardanza
José Antonio Ardanza. EFE

Dice sentir cierto pudor a la hora de presentar este libro (José Antonio Ardanza. Pasión por Euskadi. Destino), pero admite que en él se pueden encontrar curiosidades y hasta revelaciones importantes. Fueron sus hijos los que finalmente le animaron a escribirlo para que no sean otros quienes cuenten su historia.

Califica a los vascos de ágrafos.

Sí. Y por eso han sido otros los que han escrito nuestra historia. Y además hemos estado quejosos de ello, pero ahora veo más escritores y me alegro de que nuestra historia vaya a ser escrita por vascos.

Su libro parece llegar con el fin de la violencia.

Al final, ese mundo tendrá que reconocer que todo este tiempo ha sido un fracaso. ETA, sin haber logrado los objetivos que se marcó, ha tenido que retirarse. La sociedad vasca ha impedido que el proyecto belicoso ganase.

¿Cómo deberían responder el Estado, los partidos?

Espero que la democracia sea generosa, como lo fuimos nosotros en 1977, cuando las vísceras nos animaban a inclinarnos por la ruptura, pero el franquismo aún seguía presente en todas las estructuras del Estado, en el Ejército, en la Policía...

Dice estar convencido de que este es el final de la violencia. ¿Desde cuándo lo cree?

Cuando escuché a Arnaldo Otegi decir "ETA sobra y estorba" supe que esto había terminado.

¿Cuál diría que es la mayor revelación de su libro?

Quizá el momento de las conversaciones en Argel entre el Gobierno español y ETA. Me llamaron desde Madrid y me dijeron: "Esto se hunde. Tenéis que hacer algo". Salimos en manifestación, y yo al final proclamé que era necesario un final sin vencedores ni vencidos.

Patxi López habla de vencidos.

Hoy en día casi todo es delito o pecado. Pero en el Acuerdo de Ajuria Enea ya se decía que cualquier alternativa, por vías pacíficas, sería aceptada. Yo he hablado de autodeterminación, de soberanía, de cosoberanía, de Estado asociado.

Y de presos.

En Ajuria Enea se recogió la posibilidad de acercamiento de presos o incluso de indultos si ETA lo dejaba. Eso está dicho. Y otras cosas que se dijeron y se hablaron, pero que no constan.

¿Están los políticos gestionando bien este momento?

Cuando escuché a Arnaldo Otegi decir "ETA sobra y estorba" supe que esto había terminado Cada momento es diferente. A mí me costó llegar al Acuerdo de Ajuria Enea. En 1987 ocurrió el atentado de Hipercor, de Zaragoza... Felipe González me llamó y me dijo: "Estamos como en vísperas del 23-F. Tenéis que hacer algo". Había que aunar esfuerzos. ¿Cómo se cree que surgieron los GAL? Para dar una respuesta, ya que públicamente no se podía responder de esa manera a ETA.

¿Cómo ve las elecciones?

En Euskadi existía una atomización del nacionalismo vasco y ahora asistimos a un esclarecimiento. Pero tengo claro que en Bildu los independientes tienen el mando, y los demás (en referencia a Eusko Alkartasuna y Aralar y Alternatiba) van a rebufo. No me preocupa Bildu. Es el efecto gaseosa: sube y luego bajará. Es positivo que ese mundo pase por el tamiz del realismo. Ellos nos acusaban de vendidos a España, y ahora mantienen la bandera española en el Ayuntamiento de San Sebastián, acuden al Congreso de los Diputados... Bueno, es positivo.

Y después, sin ETA...

Sin ETA el nacionalismo tendrá las manos libres para formular sus legítimas reivindicaciones.

Consulta aquí más noticias de Vizcaya.