El Teatro Romea recibe este fin de semana a Els Joglars con 'Señor Ruiseñor', un espectáculo con el que la compañía catalana reivindica el arte como patria universal

El Teatro Romea de Murcia acoge este fin de semana, los días 7 y 8 de marzo, la comedia de Els Joglars 'Señor Ruiseñor', dirigida y protagonizada por Ramon Fontserè. Se trata de una obra de actualidad que pone una gran dosis de humor, sátira, esperpento, ironía y guasa en el contexto del conflicto catalán, tratándolo con ingenio, atrevimiento y mucha frescura.

El director teatral Albert Boadella durante la presentación de "El Nacional", una obra que recupera Els Joglars.
  • La compañía celebra su medio siglo recuperando uno de sus montajes clásicos, que denuncia los caros montajes que se ponen en marcha en los teatros de ópera.
  • El sentido del humor para contar tragedias, los aspectos satíricos, críticos, poéticos y la presencia de la música son los ingredientes de 'El Nacional'.
La compañía Els Joglars, con Albert Boadella al frente (Jordi Bover).
La compañía catalana trae ‘En un lugar de Manhattan’, un montaje sobre Don Quijote que no pretende ser una versión moderna de la historia.
Los actores, en un momento de la representación. (Jordi Bover).
Los catalanes representan un montaje en honor al ingenioso hidalgo con el que están en carretera desde 2005. Granada será la primera cita del año.
Ramón Fontseré y Xabier Boada, dos de los habituales en los montajes de Els Joglars.(Iván Raga)
  • Albert Boadella dirige una reflexión sobre el mundo de los toros.
  • Participan dos de sus actores fetiche sobre la arena, Ramón Fontseré y Xabier Boada.
  • Anfiteatro de la Casa de América. Paseo de Recoletos, 2 (entrada al anfiteatro por
    C/ Marqués del Duero, 2).
El actor Ramón Fontseré encarna a don Quijote (Archivo).
La compañía catalana trae a Córdoba ‘En un lugar de Manhattan’. Se trata de un montaje sobre Don Quijote en el que se constata la muerte de los ideales románticos y arcaizantes.
Un momento de la representación.
Es una obra en la que brillan las luces, la música, un escenario que atesora todas las anécdotas de unos accidentados ensayos, junto a la sensibilidad de un gigante que llora con la marcha del último quijote, con palabras colocadas con ingenio y escogidas con una intención clara y cómplice.