Rudy Giuliani, abogado de Trump, suelta una flatulencia durante una audiencia pública por el caso de fraude electoral

Rudy Giuliani, abogado de Donald Trump, en una audiencia pública por el caso de presunto fraude electoral.
Rudy Giuliani, abogado de Trump, en una audiencia pública por el presunto fraude electoral.
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Parece que la demanda por fraude electoral en las elecciones de Estados Unidos está dando que hablar, aunque no por lo que Donald Trump quisiera. Este caso no parece avanzar como el expresidente querría, pues de momento no hay pruebas que confirmen su acusación. Pero además, su equipo de abogados no para de llamar la atención, en especial Rudy Giuliani.

El letrado y exalcalde de Nueva York de 1994 a 2001 es una de las imágenes más reconocidas de esta campaña legal del político republicano para combatir los resultados de las votaciones desfavorables para su partido y su persona. Sin embargo, algunas de sus decisiones y apariciones públicas están siendo demasiado llamativas.

Fue uno de los responsables de organizar una rueda de prensa en un polígono industrial de Filadelfia, en el aparcamiento de una tienda de jardinería junto a un sex shop y una funeraria, al equivocarse de nombre a la hora de alquilar una sala en un hotel. Pero también fue llamativa su intervención en el Comité Nacional Republicano en Washington cuando el tinte de pelo que se echó le jugó una mala pasada y comenzaron a caerle chorretones por las patillas como si se estuviera derritiendo.

También fue sonada su aparición en Borat 2, película en la que es protagonista de una supuesta comprometida escena grabada con cámara oculta pero que él asegura que es todo inventado: "Solo me estaba metiendo la camisa tras quitarme el equipo de grabación".

Pero al margen de problemas capilares, controvertidas situaciones o errores de nombre, Rudy Giuliani ha vuelto a sorprender por culpa de la naturaleza del cuerpo humano.

Desde luego, si el abogado quiere llamar la atención sobre la demanda de Trump por fraude electoral, lo está haciendo, aunque quizá no correctamente. Este miércoles, el letrado republicano no fue protagonista de la audiencia nacional en la que estuvo, sino que fue una de sus flatulencias, tal y como se ve en el vídeo de Ryan J. Relly, periodista de justicia del Huffington Post que asegura que no está editado.

Rudy Giuliani estaba sentado junto a otra de las abogadas de Donald Trump, Jenna Ellis, en este acto en el que intentaban convencer a los legisladores de Míchigan de este supuesto fraude electoral. Se desconoce si los convenció de esta extraña demanda, pero a quien sí dejó extrañada fue a su compañera, que oyó la ventosidad y lo miró de reojo en ese momento. Probablemente pensó: "Ojalá llevara puesta la mascarilla en este momento".

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