Sebastian Vettel
Sebastian Vettel, piloto de Ferrari. EFE

Sebastian Vettel no se va a rendir. El alemán está a 40 puntos de Lewis Hamilton y, pese a que están cayendo sobre él numerosas críticas y está siendo el foco de todas las sospechas en Italia, no está dispuesto a entregar la bandera sin pelear por ella.

Vettel ya sabe lo que es remontar una cantidad similar de puntos. Lo hizo en 2012, cuando llegó a tener 39 puntos de desventaja a falta de 7 Grandes Premios. Ahora son 40 a falta de 6, que es una diferencia notable, pero que no es ni mucho menos inasumible. Es consciente de que las cuentas no le descartan aún para impedir el pentacampeonato de Hamilton.

Sin embargo, muchas de las críticas le señalan por su forma de pilotar y su falta de concentración. Fallos como el del sábado en la clasificación de Singapur pesan más en un sector que la contundente e innegable pifia estratégica del domingo en la carrera. Por eso, tras leer cómo le vapuleaban, Vettel ha tirado de palmarés y ha recordado que aún no se le ha olvidado cómo ganar carreras ni campeonatos.

"Mi estilo de pilotaje me ha dado cuatro títulos mundiales y 52 victorias. Todo el mundo teme fallar, pero no puedes dejar que te paralice. Aún puedo convertirme en campeón del mundo por mis propias capacidades, así que seguiré luchando", afirmó el germano a 'Bild'."Ayrton Senna decía que si no vas a por un hueco, no eres un piloto de carreras y estoy de acuerdo. Lo mismo se aplica a las arriesgadas estrategias que vimos en Singapur. Defenderé siempre a mi equipo", salió al paso el líder de Ferrari.

Pero más allá de eso, Vettel recuerda que tienen "un coche a la par con Mercedes". Este factor no es baladí, ya que la igualdad entre ambos monoplazas ha privado de un claro favoritismo a uno u a otro durante toda la campaña.