Lewis Hamilton y Sebastian Vettel
Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, en el podio del GP de Singapur. EFE

Faltan seis carreras para que se ponga punto final al Mundial de Fórmula 1 en 2018, y está todo por decidir. Tanto Lewis Hamilton como Sebastian Vettel dependen de sí mismos para proclamarse pentacampeones, aunque es el de Mercedes quien lo tiene más fácil.

Tras el GP de Singapur, Hamilton cuenta con 281 puntos por 241 de Vettel. La diferencia de 40 puntos es casi letal para las aspiraciones del de Ferrari, cuyas decisiones en el trazado asiático fueron más que cuestionables. Sin embargo, las matemáticas aún no han descartado al alemán, como tampoco lo han hecho con Kimi Räikkönen, Valtteri Bottas y Max Verstappen, los otros tres corredores con opciones, números en mano.

Quedan 150 puntos en juego, todo un mundo, pero los 40 de diferencia entre el de Mercedes y el de Ferrari permite al primero echar cuentas: tiene que sumar 111 puntos más. Si Hamilton los consigue, haga lo que haga Vettel, será campeón del mundo por quinta vez en su carrera deportiva. De igual manera, la opción directa del alemán es ganar las seis carreras que restan de campeonato, acabe donde acabe su rival.

Para Hamilton, el hipotético alirón podría llegar en Estados Unidos, dentro de tres carreras: si gana en Rusia, Japón y en Estados Unidos, y Vettel no puntúa, la diferencia será de 115 puntos y, por tanto, insalvable para el de Ferrari. De igual manera, si Vettel gana las próximas cuatro carreras y Hamilton no suma, será campeón el alemán de rojo en México.

Vettel ya sabe lo que es recuperar una ventaja similar. En 2012, cuando peleaba con Fernando Alonso por el título, recortó 39 puntos... con una carrera más que ahora. En aquel entonces, además, contaba con un Red Bull netamente superior técnicamente.