Sebastian Vettel
Sebastian Vettel, durante el GP de Hungría. EFE

Aunque los Mercedes siempre suelen taparse en los viernes de cada Gran Premio, Sebastian Vettel ya ha lanzado un aviso en los libres del GP de Hungría. El alemán perdió el liderato en Alemania, tras un bochornoso error cuya consecuencias aún no se han medido, pero quiere irse de vacaciones de nuevo en lo más alto.

Más que el mejor tiempo que ha marcado en la segunda sesión de libres, con un crono de 1:16.834, es el ritmo que mostró en las tandas largas lo que hace temer a Lewis Hamilton y compañía. Hungaroring no es un circuito en el que Mercedes brille especialmente, lo que en el fondo beneficia a Ferrari y, a su rueda, a Red Bull. Max Verstappen acabó a sólo 74 milésimas del tetracampeón, y promete pelea para la clasificación del sábado.

Para Ferrari está siendo un fin de semana difícil. La muerte de Sergio Marchionne ha teñido de luto a los de Maranello en Hungría, y aunque le quieren dedicar una victoria, no llegan en plenitud de moral para la batalla. No obstante, tienen claro que el homenaje perfecto a su ex presidente sería un doblete, en un circuito en el que tanto Vettel como Räikkönen saben lo que es brillar. De hecho, el finlandés es el piloto en activo con más podios aquí, con ocho, aunque sólo uno de ellos fue en lo más alto.

En cuanto a los españoles, lo previsto. Carlos Sainz acabó 8º, con opciones serias a colarse en la Q3 siempre que la mecánica le respete. El madrileño no las tiene todas consigo, vistos los problemas que tuvo su compañero Nico Hülkenberg, que tuvo que abandonar en la primera sesión por un fallo en las baterías.

Fernando Alonso ensayó con un nuevo fondo plano y algunas novedades menores en su McLaren, pero el resultado entró dentro de lo planificado. Duodécimo mejor tiempo, y más o menos lo mismo en tandas largas. El objetivo de ambos, más posible para Sainz, será entrar en el 'top 10'.