'La Roja', con la ilusión en el Mundial de Francia 2019
Mariona Caldentey, Andrea Pereira, Leila Ouahabi y Lucía García, jugadoras de la selección española femenina de fútbol. JORGE PARÍS

Lucía García llega un poco más tarde a la entrevista que 20 minutos estaba haciendo a otra tres jugadoras, Mariona Caldentey (M. C.), Andrea Pereira (A. P.) y Leila Ouahabi (L. O.). "No quiero molestar", pone como excusa para quedarse a un lado. Las futbolistas de la selección española son estrellas aunque ni siquiera lo sepan, aunque no actuen como tales. Quieren hacer historia en el Mundial de fútbol femenino que comienza este viernes en Francia, el segundo en el que participa España, un torneo que es un paso más en el crecimiento imparable de un deporte que no parece tener límites. Ellas lo merecen.

¿Cuáles están siendo las sensaciones del equipo?
(L. O.): Las sensaciones están siendo buenas, positivas. El equipo está alegre, unido, hay ganas de que empiece todo.

Hay mucha ilusión en los aficionados al fútbol con este Mundial y va a haber más repercusión mediática. ¿Cómo lo estan viviendo?
(M. C.): Las que más ganas y más ilusión tenemos somos nosotras. No hay ningún gran evento de futbol masculino este verano y eso hace que la gente esté más pendiente. Eso es positivo, hay que aprovecharse de eso, pero no nos debe de descentrar.

Muchas ganas de empezar, entonces. ¿Y nervios?
(A. P.): Las jugadoras que hay aquí hemos jugado partidos importantes durante muchos años. En un Mundial todo el mundo te mira, pero hemos jugado partidos muy importantes con muchísima gente mirándonos, y solo es una experiencia más. Al final somos futbolistas, esto es lo que nos gusta. El día que no tengamos esos nervios será que no lo vivimos.

¿Ganar el Mundial es posible?
(M. C.): Yo creo que hay que ser realistas. En el fútbol puede pasar de todo, pero hay que mirar de dónde venimos. Es solo el segundo Mundial que juega España, nunca se ha ganado un partido en un Mundial, así que hay que ser conscientes de eso. Las expectativas de 'ir a ganar el Mundial' quizás son demasiadas, nosotras evidentemente la ilusión pues la tenemos, pero vamos a ir a ganar el primer partido y poco a poco. Hay selecciones muy potentes que llevan mucho más tiempo preparándose bien, nos estamos acercando a ellas y lo queremos demostrar, pero hay que ver de dónde venimos.

¿Es más realista pensar en pasar la primera fase entonces?
(A.P.): Sí, pero sabemos igualmente que el grupo es complicado. Está Alemania, que es una de las aspirantes a ganar el Mundial. Tenemos a China, que es la que nadie conoce pero sabemos que es una selección muy potente. Y luego está Sudáfrica, que es campeona de África. Es un grupo bastante complicado, pero sabemos que es un Mundial, que es partido a partido, que puede pasar de todo.

Hemos visto todo lo que ha crecido este año el fútbol femenino. Pero... ¿por qué ha tardado tanto en explotar?
(M. C.): El problema del fútbol femenino es que siempre se le compara con el fútbol masculino. Llegar a ese nivel es imposible para nosotras y también para cualquier otro deporte, sea masculino o femenino. Están en un escalón muy por encima del resto. Es un error que se nos compare con el fútbol masculino, es verdad que este año ha sido el 'boom' para nosotras, pero detrás de esto hay muchos años de trabajo, y de trabajo sin recompensa. Nosotras ahora nos aprovechamos de eso, somos unas privilegiadas y tenemos la responsabilidad de seguir haciendo las cosas bien para la gente que viene detrás.

Los chicos tienen primas millonarias por ganar el Mundial, hasta 884.000 euros en 2018. ¿Y la suya cuál es?
(A. P.): Nosotras no pedimos lo de los chicos y sabemos que no nos lo van a dar. Como hemos dicho antes, sabemos de dónde venimos, que nos queda mucho trabajo. Al final te recompensan porque es un trabajo, pero hablar de esas cifras tendríamos que trabajar varias vidas.

Ahora se está negociando un convenio. ¿Qué es lo que se reivindica en el fútbol femenino?
(M. C.): Condiciones dignas, como cualquier trabajadora. Al final el fútbol es un trabajo más y en muchos equipos hay viajes en bus, madrugones, no tienen servicios médicos, no tienen buenas instalaciones y buenos campos. Son cosas mínimas que se necesitan para poder rendir. Se nos está exigiendo dar un paso adelante, rendir más, ser mejores, pero sin esa parte, es complicado.

Han llegado a lo más alto, a la selección. No sé si nos pueden contar alguna anécdota de lo duro que fueron los inicios.
(A. P.): Al principio cuando jugabas con todos los chicos, decían la chica, la chica, pero bueno...
(M. C.): Luego todos querían ir con la chica. Demostrabas que estabas al nivel de ellos y por encima incluso y los comentarios eran positivos.
(L. O): Siempre he tenido facilidades. Antes igual no era muy común, pero ahora obviamente pues ves a más niñas jugando al fútbol. Ya ves equipos femeninos.
(M. C.): Que la gente nos vea en la tele, en los periódicos, se normaliza la situación. Los niños y niñas pequeñas ya nacen con eso, y es lo normal. Es quizás lo más importante de lo estamos haciendo, de la repercusión social. Ya hay muchísimas niñas que pueden jugar tranquilamente sin que nadie les diga nada.

Y ver a tanta gente en los estadios ayuda.
(A. P.): Lo más importante es que las niñas empiecen a tener referentes femeninos, y no masculinos. Ellas son el futuro. Esas niñas que cuando sales del partido te piden un autógrafo, una foto. Si te ven como alguien importante, ellas querrán seguir luchando.