Luka Doncic
Luka Doncic encara la canasta ante Vougioukas, del Panathinaikos. EFE

El Real Madrid consumó la remontada de la serie y ya se ha sacado el billete para Belgrado. Los de Pablo Laso sacaron el rodillo en el Palacio, ante un público encendido que disfrutó de uno de los mejores encuentros europeos de la temporada y que vio un contundente 89-82 en el marcador.

En los primeros minutos de encuentro no parecía tan sencillo. El Panathinaikos salió, como se preveía, muy agresivo y con ganas de intimidar. Eso les permitió llegar comenzar cuatro arriba hasta que la entrada del renacido Sergio Llull cambió todo. Luka Doncic empezó a crear, y con un Ayón siempre fiable llegaron al final del primer cuarto con 19-14. Y de ahí, todo fue un rodillo.

La labor del omnipresente Ayón, unido a un Jaycee Carroll que vuelve a ser el que era en esta fase final de la temporada fue fundamental. La aportación de Mike James y Chris Singleton no fue suficiente para los de Xavi Pascual, y por si fuera poco Llull encadenó dos triples consecutivos para superar la diferencia de once puntos, que no bajaría más en el resto del partido. Con una nueva canasta del capitán Felipe Reyes, que acabó gritando al Palacio para enardecerles aún más, se llegó al descanso con 16 arriba.

De vestuarios se volvió con dos triples de Doncic, ante un Panathinaikos que apostó por intentar desquiciar a sus rivales. Quien mejor lo ejemplificó fue un Calathes que se libró de una clara técnica pese a empujar a Doncic. No hubo opción para los griegos. Llull, que parece que no llevaba nueve meses de baja, tiró de 'mandarinas'. Ayón, a la ayuda y la colocación bajo la canasta. Doncic y Randolph, en todas partes para las ayudas. Los de Laso hicieron todo perfecto.

El parcial de 0-5 de salida en el último cuarto, con un Singleton que aún creía, se cortó con una absurda falta de Pappas. Los primeros puntos llegaron desde la línea de tiros libres, obra de Jeff Taylor, pero aunque los griegos empezaron a apretar, el Madrid seguía demasiado cómodo. Tanto, que Laso se vio forzado a pedir un tiempo muerto vital tras un parcial de 2-12 en el que volvieron los fantasmas del primer partido de la serie.

El quinto triple de Singleton (cinco de cinco intentados) puso la diferencia en un corto +5 para los madridistas, hasta que Felipe Reyes anotó la primera canasta de jugada de campo a falta de 3 minutos para el final. Thanasis Antetokounmpo tiró del 'otro baloncesto': primero, conato de lesión que no fue, y después, fingió falta de Reyes sobre él, que se le revolvió para tiros de Reyes. Pero el frenético final y un Calathes letal puso a Panathinaikos a sólo 3 puntos. Hasta que Luka Doncic sacó su magia: una 'mandarina' sobre la bocina en una posesión puso el partido en un 88-82 que hizo creer a los blancos. Un robo de Rudy y otro de Taylor certificó la victoria, al final por 89-82. El Madrid luchará por la Décima de baloncesto.

El Real Madrid se une a Fenerbahçe, Zalgiris Kaunas y CSKA de Moscú, cuyo pase a la Final Four de Belgrado estuvo marcado por la polémica. La mesa del partido que les enfrentó al Khimki se equivocó de manera flagrante a favor de los moscovitas, lo que a la postre supuso la victoria y, después, la clasificación para la última ronda.