Rafa Nadal hizo historia el pasado domingo al lograr su duodécimo título en Roland Garros, el Grand Slam que cierra la temporada de tierra batida. El tenista español ha ejercido sobre esta superficie y en este torneo un dominio como no se recuerda en su deporte. Tanto que resulta sorprendente lo que el propio Nadal pensaba con 16 años, cuando comenzaba a destacar y concedió una de sus primeras entrevistas.

"La verdad es que a mí me gusta más pista cubierta o hierba que jugar en tierra", declaró a un reportero de Televigo, aunque concedió que la tierra también le gustaba. Su torneo favorito, el que le gustaría ganar era Wimbledon, el torneo de hierba por excelencia, aunque reconocía que lo veía "difícil". Pese a todo, lo ha ganado también en dos ocasiones (2008 y 2010).

Más profético resultó cuando le preguntaron a qué jugador le gustaría parecerse: "Creo que Carlos Moyá es un gran jugador y me gustaría ser como él", comentó entonces sobre quien es su actual entrenador.