Unai Emery, entrenador del PSG.
Unay Emery da instrucciones durante un partido del PSG. EFE

El PSG se ha proclamado campeón de la liga francesa después de derrotar al Mónaco. El equipo de Unai Emery ha hecho valer su indiscutible condición de favorito, si bien es cierto que se trata de un título que, después de la decepcionante eliminación en los octavos de final de la Liga de Campeones ante el Real Madrid, no ha despertado el optimismo que el técnico vasco imaginaba, después de tantos años soñando con un campeonato liguero.

No cabe duda de que el PSG es el indiscutible rey del fútbol francés. Campeón de liga a cinco jornadas para el final, campeón de la Copa de la Liga, y en las semifinales de la Copa de Francia, que disputará frente al Caen, su dominio local está fuera de toda duda. El tropiezo liguero de la temporada pasada ha sido el único borrón real en un proyecto que ha ganado el campeonato cinco veces en los últimos seis años, y que lógicamente y dada la inversión realizada, tiene como principal fijación ganar la Liga de Campeones.

Emery, en entredicho

El caso del PSG es realmente particular, porque después de levantar el campeonato, son pocos los que apuestan por la continuidad del exentrenador de Sevilla o Valencia en el banquillo parisino. Es cierto que no ganar la liga la temporada pasada y sobre todo, ser eliminado por el Barcelona en Champions tras llevarse un 4-0 de París, parecían argumentos suficientemente poderosos como para apostar por un cambio en el banquillo, pero Al-Khelaïfi decidió confiar en su apuesta personal. Hay que tener en cuenta esto para no descartar la continuidad de Emery.

Neymar, guía en el campeonato liguero

Sin conseguir decidir a favor de su equipo el encuentro de ida de octavos de final de la Liga de Campeones ante el Real Madrid y ausente en la vuelta por lesión, es incuestionable que Neymar ha marcado la diferencia a favor de su equipo en el campeonato francés. 20 goles y 15 asistencias en los 20 partidos que ha disputado, pero sobre todo, la sensación de dominar todo lo que hacía su equipo con la pelota. El examen, no obstante, debe pasarlo en la competición europea.

Mbappé y Cavani, inalcanzable para sus rivales

La sensación, más que porque Mbappé y Cavani, los habituales compañeros de Neymar en el ataque parisino, hayan jugado de sobresaliente, es que ningún equipo de la liga podía imaginarse tener dos futbolistas de su magnitud. Con un PSG tan dominante y un Neymar atrayendo rivales, las situaciones de remate para ambos se han multiplicado, y lógicamente, han sido vitales en el título. Igual que el brasileño, deben de dar un paso adelante en el fútbol continental.

Plantilla descompensada

El PSG invirtió mucho dinero en mejorar su ataque -de hecho, que futbolistas como Di María, Draxler o Pastore no tenían cabida en el once titular-, pero en otras zonas del campo las dudas han aparecido. Especialmente en la posición de mediocentro, donde tras la lesión de un ya veterano Motta, se tuvo que acudir al mercado invernal en busca de otra vieja gloria como Lassana Diarra, utilizando en un puesto tan importante en el choque del Santiago Bernabéu a un mediapunta como Lo Celso.