Subasic
Danijel Subasic, héroe de Croacia, durante el partido ante Rusia de cuartos de final del Mundial EFE

Ocho años después, un portero volvió a levantar la copa del mundo. Como Iker Casillas en Sudáfrica 2010, Hugo Lloris ocupó el centro de la escena en el estadio Luzhniki de Moscú, que este domingo coronó a Francia en la final de Rusia 2018. La imagen hace justicia a un torneo en el que los porteros han gozado de un gran protagonismo. Para bien y para mal.

Aunque ha encajado seis goles, Lloris, de 31 años, firmó paradas de gran mérito en cuartos contra Uruguay, aquel cabezazo de Cáceres, y en semifinales contra Bélgica donde fue especialmente salvador al detener un disparo de Alderweireld aún con 0-0 en el marcador.

El otro portero de la final, Danijel Subasic, se ha erigido en héroe nacional de Croacia con sus actuaciones en dos tandas de penaltis: paró tres lanzamientos ante Dinamarca en octavos y uno ante Rusia en cuartos. Además, su parada 'in extremis' a Kane en semifinales, cuando Croacia perdía 0-1, mantuvo con vida a su equipo y le permitió luchar hasta el final para forzar una nueva prórroga y alcanzar la final.

Héroes bajo palos

En la suerte de los penaltis, el ruso Ígor Akinfeev también gozó del calor popular al detener dos ante España (Koke y Iago Aspas) en la tanda que metió a la anfitriona en cuartos.

Los otros porteros semifinalistas, el inglés Jordan Pickford y el belga Thibaut Courtois, elegido mejor portero del torneo, también cuajaron una excelente actuación. Lo del meta del Chelsea, que figura desde hace un lustro en la élite mundial, no sorprende a nadie. Con 27 paradas, es el que más trabajo ha tenido en todo el Mundial.

Por su parte, el joven portero del Everton ha sido una de las revelaciones. Especialmente destacada fue su actuación en cuartos de final ante Suecia, por la que fue elegido mejor jugador del partido.

También se reivindicó el mexicano Guillermo Ochoa. A sus 33 años puede presumir de ser un clásico de los mundiales. Durante los últimos cuatro años, Málaga, Granada y Lieja han esperado que brillara como en Brasil 2014 y lo hizo en Rusia: Ha sido el segundo portero con más paradas (25).

La cara negativa

A la hora de enumerar los porteros protagonistas, hay tres nombres ineludibles más, aunque por motivos distintos.

La mayor decepción sin duda ha sido la actuación de David de Gea, una de las peores de un meta en toda la historia de los Mundiales. El español del Manchester United sólo hizo una parada en once disparos recibidos (diez goles encajados, incluyendo la tanda de penaltis).

En el apartado negativo también se abrieron hueco el argentino Willy Caballero, con su grave error ante Croacia que le condenó al banquillo, y el uruguayo Fernando Muslera, que evocó ante Francia uno de los errores de Loris Karius en última la final de la Champions League entre Liverpool y Real Madrid.