Subasic
Danijel Subasic, héroe de Croacia, durante el partido ante Rusia de cuartos de final del Mundial EFE

Danijel Subasic se volvió a erigir en héroe para Croacia. El portero del Mónaco detuvo uno de los penaltis en la tanda decisiva, el lanzado por Smolov, que daba a su selección el pase a semifinales de un Mundial 20 años después.

Como ya hizo en octavos ante Dinamarca, donde detuvo tres, récord de la competición, fue salvador para los croatas.

El equipo de Dalic repite la hazaña del Mundial de Francia 98 cuando, liderados por Suker y Boban, plantaron cara a Francia en semifinales, aunque acabaron cediendo y ganándole a los Países Bajos el tercer puesto.

Lo han logrado con un guardameta excelso y muy acertado que se postula, junto con Pickford, el portero de Inglaterra, a ser el mejor portero de la cita rusa.

En la segunda parte, Subasic se dolió de su muslo derecho y a punto estuvo de ser sustituido. Disputó toda la prórroga con molestias, lo que no le impidió realizar varios paradones que salvaron a su equipo.

Cuando faltaban quince minutos, el meta cayó al suelo dolorido de nuevo, haciendo temer lo peor para Dalic, que había agotado todos los cambios.

Pero aguantó, se armó de valentía y desarrolló la fuerza característica que nace del orgullo para seguir defiendo los palos croatas.

Un partido excelso y una tanda de penaltis salvadora para un Subasic que ha contribuido con creces a que el sueño de la nueva generación de oro de Croacia continúe vivo en el Mundial de Rusia.