Matteo Salvini
Matteo Salvini, vicepresidente y ministro de Interior de Italia. EFE

Matteo Salvini no suele dejar indiferente cuando habla públicamente, sea del tema que sea. El fútbol no es un asunto que le sea ajeno, sino todo lo contrario: es un aficionado declarado del Milan, y por eso no ha aceptado la actitud que tuvo Gonzalo Higuaín a la hora de irse al Chelsea.

El ministro de Interior de la república italiana fue muy duro con el argentino, e incluso insinúa una amenaza. "Se ha comportado de manera indigna. Espero que no se deje ver más por Milán. No me gustan los mercenarios", afirmó tras el 0-0 del equipo rossonero frente al Nápoles. "Me alegra que se haya ido. El apego a la camiseta es fundamental", afirmó.

Salvini también ha destacado que la llegada de Krzysztof Piatek ha sido una buena noticia para el club, aunque su elogio puede leerse desde un punto de vista político. "Me gusta, además es comunitario", dijo sobre el delantero polaco.

Las decisiones del secretario general de la Lega Norte sobre la inmigración se han considerado ultraderechistas, y él mismo se siente orgulloso de cerrar fronteras.