Lydia Valentín
Lydia Valentín posa con su medalla de oro de Londres 2012. Nacho Casares / COE

Casi siete años después de lo que debería, Lydia Valentín ha recibido la medalla de oro que, en justicia, le correspondía de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. La descalificación de sus rivales, como ya le pasó con la plata de Pekín 2008, le ha otorgado la gloria de ser la campeona de aquellos Juegos, si bien nadie le devolverá el podio ni, de momento, los premios económicos, aunque está peleando con ello.

La sede del Comité Olímpico Español sirvió de escenario para que la mejor halterófila del mundo recibiese su merecido homenaje, pero también para que Valentín se reivindicase como una imagen de la limpieza en el deporte.

"La única verdad que hay, la de que en el deporte hay unos valores y no puedes hacer lo que te dé la gana. No hay otra verdad. Si no respetas las normas te tienes que echar a un lado y vas a ser sancionado. Para mí no son deportistas. Se convierte en un circo y cuanto más lejos, mejor", dijo la campeona leonesa, que se ha visto en lo más alto tras la descalificación por dopaje de las tres levantadoras que la precedieron.

Con el Europeo y el Mundial de septiembre en el foco, el próximo gran objetivo es Tokio 2020, donde Lydia Valentín espera volver al podio y si puede ser en lo más alto. Pero también ha pedido públicamente tener un papel protagonista como representante de la delegación española: se ha postulado como la abanderada del equipo.

"El hecho real es que ninguna chica española tiene tres medallas en tres diferentes Juegos. En masculino está el gran Saúl Craviotto, que tiene cuatro, y por justicia tendríamos que ser él o yo. Obviamente, voy a mirar por intentar que sea yo. Pero creo que al final es cuestión de justicia. Si fuera mi caso estaría encantadísima. Ojalá sea así, voy a rezar por ello", pidió, ante los medios.

Valentín es una de las favoritas para encabezar el equipo español, si bien también habrá que contar con Mireia Belmonte, el citado Saúl Craviotto, la campeona en Rio 2016 Carolina Marín o Sandra Sánchez y Damián Quintero, los karatecas que tendrán su única oportunidad olímpica en Tokio.