Damián Quintero y Sandra Sánchez.
Damián Quintero y Sandra Sánchez se entrenan cada día en las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento del Consejo Superior de Deportes. CSD.

El kárate, el beisbol y el softbol serán deportes que estarán en Tokio 2020, pero no en París 2024. La decisión de incluir el breakdance junto al skateboard, el surf y la escalada (estos tres últimos ya presentes en los próximos Juegos) en el programa olímpico ha dejado a la disciplina donde Sandra Sánchez y Damián Quintero son los reyes fuera de la siguiente ronda.

La decisión ha sido muy criticada, especialmente porque la inclusión de este baile callejero no atiende a razones deportivas sino más bien mediáticas. La propia Sandra Sánchez no entiende por qué han decidido dejar fuera su disciplina, toda vez que tendrá una escasa vida olímpica aún en los siguientes Juegos.

También Quintero dejó por escrito su decepción, si bien se mostró más resignado que enfadado

El enfado generalizado del karate lo han dejado por escrito desde la Real Federación Española de este deporte, en un durísimo comunicado en el que piden explicaciones y muestran su enfado. Antonio Moreno, presidente del ente federativo, firma la misiva:

Madrid, 22 de Febrero 2019

En el día de ayer el kárate ha sufrido un grandísimo varapalo. Tristeza, frustración y sobre todo, mucha impotencia, es la que sentimos el colectivo del kárate en estos momentos.

Malísima y muy discutible decisión la del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Paris 2024 excluyendo al kárate del listado de deportes en estos juegos.

¿Cómo son capaces de tomar estas decisiones sin ni siquiera esperar a que tenga lugar nuestro estreno como deporte en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020?

¿Cómo es posible valorar el desarrollo de esta disciplina en el ámbito de unos Juegos Olímpicos a nivel deportivo, social y económico a falta de un año para su debut olímpico?

¿Cómo es posible obviar y robar la esperanza a todos los deportistas, practicantes, aficionados y amantes del Kárate repartidos por todos los continentes, a lo largo y ancho del mundo, de este magnífico deporte que conlleva tantos beneficios sociales?

Es totalmente intolerable e inadmisible, que sin haber podido disfrutar aún de nuestro tan merecido estreno en Tokio 2020, los señores que conforman este Comité Organizador, realicen ya, de forma inmediata, una valoración tan contundente, incongruente y nefasta como esta.

Igual de incomprensible es la decisión del COI, al haber aceptado esta propuesta del Comité Organizador de Paris 2024, cuando siquiera se nos ha ofrecido la posibilidad de demostrar a la familia olímpica la grandeza de nuestros deportistas y nuestro deporte, en lo que será sin duda alguna, un magnífico y altísimo evento deportivo.

Señores del Comité Organizador de Paris 2024, ¿cómo son capaces de jugar con los sueños de tantas y tantas personas? ¿Qué valores más tiene que demostrar el kárate para que sea de su agrado? Totalmente incomprensible.

Hemos luchado mucho por llegar hasta donde estamos como deporte. Hemos adaptado nuestro sistema de competición en las dos modalidades de kata y kumite. Hemos adaptado nuestro sistema de arbitraje para que sea más ecuánime y justo a vista de estos señores. Hemos cambiado nuestro sistema de clasificación. Hemos exigido más a nuestros atletas, a nuestros técnicos, a nuestros árbitros, a nuestra afición... ¿para qué, señores? ¿Qué más se necesita? ¿Qué más tenemos que ofrecer? ¿Qué más tenemos que adaptar? Pero no, jamás cambiarán nuestra esencia, nuestro espíritu.

La mayor incomprensión, la mayor de las impotencias es la que esta decisión se tome a falta de más de un año de nuestro estreno... ¡un año! ¿Cómo es posible? ¿Qué intereses pueden esconderse en pronunciarse de forma tan rápida y precoz? ¿Por qué tanta prisa? Es la primera vez que se toma una decisión de esta índole con tanta celeridad...

Podemos decir, con la cabeza bien alta, que estamos muy orgullosos de nuestros atletas, de nuestros técnicos, de nuestros árbitros... y sobre todo de nuestra afición, que formamos parte de la gran familia del kárate.

Estaremos en Tokio 2020, al más alto nivel, demostraremos al mundo que somos tan dignos como otras disciplinas deportivas. Demostraremos al Comité Organizador de Paris 2024, que se equivoca.

Hemos llegado, cogeremos impulso y volveremos a estar. El mundo no puede obviar algo tan grande como el kárate.