Leclerc y Verstappen
Charles Leclerc y Max Verstappen, rueda a rueda durante el GP de Gran Bretaña. EFE

Si Charles Leclerc ha sido elegido como piloto del día por parte de los aficionados del GP de Gran Bretaña, en buena medida ha sido por una lucha titánica compartiendo pista con Max Verstappen.

Estos dos pilotos, que llevan luchando desde tiempos del karting, ya dejaron claro en Austria que esta puede ser una rivalidad de las que hacen afición en la Fórmula 1 y lo visto en Silverstone lo confirma.

Ya desde las priemeras vueltas se vio que Leclerc y Verstappen iban a ser protagonistas por méritos propios. El de Ferrari empezó una colosal defensa sobre el de Red Bull, que pronto se dio cuenta de que no iba a tener nada sencillo pasarle.

Tan al límite llevaron su lucha que la cuarta plaza se convirtió en el foco de la carrera, obviando incluso la pelea por los puestos de victoria. Leclerc y Verstappen demostraron que no van a ceder ni un milímetro, aunque eso conlleve el riesgo de un accidente.

Cruces de trayectorias, frenadas al límite de lo razonable, e incluso llegar al contacto arriesgándose a un accidente, todo por demostrar quién es mejor que el otro. En la última acción entre ambos, Verstappen se vio obligado a salir de la pista para defender la posición, una acción que muchos pidieron que fuese investigada.

Las opciones de podio de Verstappen se esfumaron por culpa de Vettel, pero el duelo que protagonizaron ambos ya es historia de la Fórmula 1. Y la que les queda por hacer.