Sebastian Vettel
Sebastian Vettel vuelve a pista tras su accidente con Max Verstappen en el GP de Gran Bretaña. EFE

Sebastian Vettel es el gran señalado por todos después del GP de Gran Bretaña, pero no por su buena actuación, sino por un cortocircuito mental que ni él mismo puede explicar de manera lógica. A falta de 15 vueltas para el final de una trepidante carrera, él y Max Verstappen estaban luchando por la tercera posición cuando el neerlandés le ganó el sitio.

En la siguiente curva a izquierdas, lo sencillo habría sido tirarse al interior o irse al exterior y por tanto claudicar el adelantamiento, pero lo incomprensible es que Vettel se fue al centro de la pista y se llevó por delante a Verstappen. La imagen es impactante, porque ambos salieron volando, pero con daños más serios en el Ferrari, que tuvo que meterse en boxes a continuación.

Desde el primer momento, Vettel se dio cuenta que la pifia había sido suya. Es por ello que nada más llegar al parque cerrado, fue a pedir disculpas a Verstappen.

Ya más calmado y sin el casco, Vettel explicó su visión de lo ocurrido. "Me adelantó en la curva 15, se fue un poco ancho y pensé que podía meterme. Durante un segundo parecía que se iba a abrir por el interior, pero para entonces ya era demasiado tarde. Fue mi error chocarme con él", dijo, sin paliativos.

El otro protagonista del incidente, Max Verstappen, no hizo sangre al respecto. "Hablamos rápidamente cuando se bajó del coche. Es una pena perder el podio aquí, éramos rápidos y tuvimos buenas batallas en la pista, y es bueno porque no se suele ver muy a menudo en la Fórmula 1. Estoy contento de haber acabado la carrera, porque el coche estaba muy dañado. Mi asiento se movía y estaba suelto, sobre todo en frenadas, y también me ha fallado la dirección asistida", admitió.

Vettel sale de Silverstone en cuarta posición en la clasificación general con 123 puntos, sólo 3 más que su compañero Charles Leclerc.