La otra Triple Corona que tiene a tiro Fernando Alonso

Fernando Alonso, junto al Cadillac DPi del Wayne Taylor Racing de las 24 horas de Daytona.
Fernando Alonso, junto al Cadillac DPi del Wayne Taylor Racing de las 24 horas de Daytona.
WAYNE TAYLOR RACING

Fernando Alonso tiene como gran objetivo romper marcas que ninguno muy pocos antes han logrado en la historia del automovilismo. Su intención de trascender le obliga a mirar a carreras que para el gran público no son tan conocidas, como es el caso de las 24 horas de Daytona.

En el calendario de este 2019, Alonso tiene marcado en rojo una fecha: el 26 de mayo. Ese día se disputan las 500 millas de Indianápolis, la prueba reina de la IndyCar y la carrera que le falta para conseguir la llamada Triple Corona del automovilismo, la 'canónica' que forma junto al GP de Mónaco de Fórmula 1 y las 24 horas de Le Mans.

Ese es el gran objetivo, una titánica tarea que no le impide tener en mente otros retos. Uno de ellos ha tomado fuerza desde su victoria en Daytona. Aunque no está igual de considerada, se ha empezado a hablar de la Triple Corona de la Resistencia, de la que Alonso ya tiene dos de las tres que la forman.

A Le Mans y Daytona se unen las 12 horas de Sebring, que tiene una larguísima historia (se disputa desde 1950) y cuenta con características similares a las citas que ya ha ganado Alonso, pero también notables diferencias. La primera es la duración: la mitad. Pese a ello, todos los equipos y pilotos que las han disputado la consideran una de las carreras más difíciles del mundo, por las características del trazado que, como Daytona, también está en Florida.

Aunque Alonso no va a disputar esta carrera, irónicamente sí va a correr en Sebring. Es, de hecho, su próximo compromiso deportivo. El 16 de marzo, el español se reencontrará con Sebastien Buemi y Kazuki Nakajima para defender el liderato del campeonato del mundo de resistencia en la disputa de las 1.000 millas de Sebring, que no es la misma prueba que las 12 horas aunque se disputa el mismo día y en el mismo circuito.

Hay otras carreras de resistencia de 24 horas, como las de Spa o Nürburgring, que en ambos casos cuentan con una amplísima historia, una gran aceptación entre aficionados y los propios pilotos. Sin embargo, cuentan con una diferencia fundamental: ni en el trazado belga ni en el alemán compiten los prototipos, sólo GTs. En Sebring, sí.

Alonso se llegó a plantear hacer doblete: subirse al Cadillac #10 en la que será la segunda prueba del IMSA, las 12 horas, y después subirse al Toyota TS050 y completar las 1.000 millas. El IMSA y el WEC no llegaron a un acuerdo para mover ninguna de las dos pruebas, pese a que hay pilotos que están inscritos en ambos campeonatos, y desde Toyota tampoco vieron con buenos ojos esta intención de Alonso.

Así, si Alonso aún quiere completar esa Triple Corona de la Resistencia, tendrá que esperar al menos a 2020. Para entonces, quizá tenga ya en su poder la Triple Corona 'normal' que ya logró en su momento Graham Hill. Este podría ser el principal argumento para tratar de conquistar las 12 horas de Sebring y, con ello, un hito que nadie ha logrado antes: ser el único piloto de la historia en tener no sólo una, sino dos Triples Coronas.

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