Egan Bernal
Egan Bernal, durante la 19ª etapa del Tour de Francia 2019. EFE

La 19ª etapa del Tour de Francia 2019 será recordada durante mucho tiempo. No sólo por el dramático abandono de Thibaut Pinot, sino por cómo la organización decidió que se diera el final de la jornada cuando aún restaba poco menos de 27 kilómetros para la llegada a Tignes.

Una gran tormenta con granizo obligó a los responsables de la prueba gala a neutralizar la subida, en la que el colombiano Egan Bernal ya se había confirmado como el gran favorito para la victoria final. El corredor del INEOS había protagonizado un espectacular ataque a 6 kilómetros del Col de L'Iseran, el techo de este Tour, que le valió para hacerse con el liderato no sólo de la etapa sino del propio Tour.

Sin embargo, y cuando llevaba una ventaja sobrada sobre Julian Alaphilippe, la organización paró la jornada. Las condiciones eran, siendo suaves, imposibles:

Muchos han visto esta decisión del Tour como un escándalo, ya que privaron a la afición de una previsible subida memorable, en la que Geraint Thomas, ganador del Tour 2018, podría haber atacado de manera más dura (el intento se quedó muy corto), o quizá Alaphilippe podría haber abernalrrancado para sostener su improbable liderato.

Sin embargo, la organización no se la ha jugado y cuando entraban en el túnel de Val d'Isère, detuvo la prueba, dando por buenos los tiempos de Col de L'Iseran. El problema no fue sólo la granizada, sino que la gran cantidad de agua sobre las laderas provocó un desprendimiento de tierra.

Pese a tomar los tiempos de la anterior subida, la organización decidió no dar ganador a nadie de la etapa, por lo que Bernal no se lleva las bonificaciones de tiempo por ganador. La jornada de este sábado, entre Albertville y Val Thorens con dos puertos de Primera, será fundamental, ya que según las clasificaciones oficiales sólo hay 45 segundos entre Bernal y Alaphilippe, con Thomas a poco más de un minuto.