Cristiano Ronaldo
Cristiano Ronaldo, en su debut en la liga italiana ante el Chievo Verona. EFE

La Juventus se ha impuesto al Chievo Verona en el último minuto de su debut en la Serie A 2018/2018 (2-3), encuentro de debut de Cristiano Ronaldo en la liga italiana. El portugués ha ido de menos a más en el partido, y ha despertado la admiración del público (incluso del rival) en cada contacto que ha tenido con la pelota.

En el primer tiempo vimos un Cristiano Ronaldo algo más ahogado, y eso que Khedira puso el 0-1 muy pronto, lo que podr.ía haber llevado al Chievo a adelantar líneas. Allegri le ubicó como delantero centro, en un once con dos extremos a pie natural (Cuadrado y Douglas Costa) y un mediapunta por detrás (Dybala). El portugués tuvo que ejercer labores de nueve, y ante el repligeue constante del Chievo Verona, no tuvo demasiadas opciones.

Aún así, su calidad le permitió generar peligro. En el minuto 17 tuvo su primer remate en Italia, que se marchó fuera por muy poco. Poco después dio un gran toque de espaldas a portería que acabó en clara ocasión de Cuadrado, aunque el colombiano remató alto, para desesperación del exmadridista, que esperaba en el segundo palo. Antes de que concluyera la primera parte, Cristiano tuvo otra buena ocasión, pero su remate se marchó fuera por poco. El Chievo Verona empató al filo del descanso, y en la segunda mitad vimos una mejor versión del crack portugués.

Nada más arrancar el segundo acto, el exmadridista se sacó un excelente remate que detuvo bien Sorrentino, el 'casi héroe' del encuentro. La entrada de Mandzukic en el minuto 64 dio alas al Cristiano, que comenzó a jugar en banda izquierda y con un hombre haciendo el 'trabajo sucio'. Desde entonces, hasta tres buenas ocasiones para el luso, que obtuvieron una gran respuesta de Sorrentino, hasta que el Chievo se hizo el 2-2 en propia puerta en el minuto 75.

El encuentro reservó un final de auténtico infarto. Primero el VAR anuló un gol de Manzdukic en el último minuto por mano en el remate de Cristiano. El lance provocó la lesión de Sorrentino, y Federico Bernardeschi, en el tiempo de descuento, empujó la pelota a la red para poner el 2-3 definitivo.