Carolina Marín
Carolina Marín, durante la rueda de prensa ofrecida en Madrid para hablar de su recuperación. EFE

Carolina Marín aún no sabe si podrá defender su corona mundial a finales de agosto en Basilea. Aunque la onubense se produjo una grave lesión a principios de año que parecía truncar su objetivo de convertirse en tetracampeona del mundo, Marín nunca ha ocultado su intención de competir si se ve en condiciones de luchar por revalidar el título.

Eso sí, la andaluza no tiene fecha prevista para su regreso a las pistas, como ha confirmado en una rueda de prensa desarrollada en la sede de LaLiga.

Aunque la evolución es prometedora, “lo más importante es recuperar la rodilla. No sé cuándo voy a volver a competir ni si voy a llegar al Mundial. Vamos a esperar al 5 de agosto, al sorteo del cuadro y si estoy bien lo veremos”.

Conclusiones positivas

El Campeonato del Mundo no es la única cita en el camino de Carolina Marín, que cuando se lesionó “se me vino todo abajo, primero por los Juegos Olímpicos”.

No obstante, después del primer shock intenta ver el lado positivo de la situación, ya que “es un trabajo diferente pero también es motivante, porque entrenamos cosas nuevas. Me siento más fuerte y más confiada. Todas las conclusiones son positivas”.

La deportista también admitió que “nunca había tenido un parón así” y que le ha venido bien porque “lo hemos utilizado para mejorar cosas que nunca tenemos tiempo para mejorar. Normalmente es casi imposible tener tiempo para entrenar estos detalles, pero ahora lo tengo… y noto que he mejorado muchas cosas”.

La progresión ha sorprendido a la propia Carolina: “Me encuentro bastante bien, no me imaginaba que fuera a ser tan rápido. Dicen que son 6 u 8 meses hasta volver a competir al máximo nivel pero nosotros hemos adelantado cosas porque la rodilla responde muy bien y el trabajo está siendo muy medido y controlado".

“Sensaciones inmejorables”

Su entrenador, Fernando Rivas, reconoció que el equipo de trabajo y la propia Carolina han tenido que reinventarse, y admitió que todo ha ido viento en popa “porque aquí tenemos a una fuera de serie y las sensaciones son inmejorables”.

Conscientes del tiempo que requieren este tipo de recuperaciones y de la cercanía del Campeonato del Mundo, los médicos que intervinieron a la española le pidieron calma. No obstante, ella se propuso aprovechar al máximo el tiempo de recuperación y solo ocho días después de pasar por el quirófano ya trabajaba a duras penas en la sala del Centro de Alto Rendimiento de Madrid en el que se entrena a diario.

La progresión de la volantista siguió siendo vertiginosa, pues a finales de abril ya se entrenaba sin muletas, mientras bromeaba en sus redes sociales: "Creo que no se me ha olvidado jugar a esto".

Salta a la vista que la onubense camina con paso cada vez más firme hacia el Campeonato del Mundo y solo queda esperar para comprobar que la recuperación continúa por el mejor camino.