Julian Alaphilippe
Alaphilippe coloca su maillot amarillo a un niño con frío. Captura de pantalla @LPFrileux

Julien Alaphilippe está viviendo un sueño en este Tour de Francia. A dos jornadas de finalizar la ronda gala es líder con minuto y medio de ventaja sobre Egan Bernal y Geraint Thomas, sus grandes rivales, pero mientras sostiene o no la victoria, está dejando muestras de su carácter personal.

El último gran gesto lo realizó en la meta de Valloire d e la 18ª etapa. El galo estaba atendiendo a la prensa en una zona resguardada de la gran tormenta que había caído instantes antes, cuando se percató que a su lado había un niño en manga corta temblando de frío, esperando a pedirle un autógrafo.

Sin pensarlo mucho, Alaphilippe se quitó su prenda más preciada, el maillot amarillo, para ponérselo al pequeño, que no se podía creer estar vistiendo el jersey de líder del Tour por unos instantes.

El joven aficionado y su madre agradecieron el gesto de un Alaphilippe que se ha convertido en la gran esperanza gala de este Tour sin casi creérselo. Tiene por delante dos duras jornadas en las que tendrá que demostrar sus dotes para subir duros puertos de montaña antes del paseo del domingo a los Campos Elíseos de París.