Nairo Quintana
Nairo Quintana celebra su victoria en la 18ª etapa del Tour de Francia. EFE

Los críticos de Nairo Quintana por su actitud pasiva en este Tour de Francia tuvieron que comerse sus palabras en la durísima 18ª etapa entre Embrun y Valloire, con paso por la cumbre del legendario Galibier.

El colombiano se impuso al galo Romain Bardet y al kazajo Alexey Lutsenko gracias a un enorme ataque a 7 kilómetros de hacer cima, a 25 de la meta, en plena subida al pico alpino. El Movistar se había planteado esta etapa como una jornada en rojo para intentar dar un vuelco a la clasificación, y especialmente cazar a Egan Bernal, que a punto estuvo de dar la campanada. Al final entró a 4,46 de Quintana.

El INEOS se vio forzado a apretar en los últimos kilómetros, dado que veían posible levantarle el maillot amarillo a Julian Alaphilippe, pero el galo aguantó el liderato con un gran descenso hasta Valloire.

Bernal recortó medio minuto a los favoritos para situarse segundo en la general a minuto y medio del liderato, sólo 5 segundos por delante de Geraint Thomas. El gran perjudicado del día fue Thibaut Pinot, que partía como uno de los grandes favoritos para esta jornada.