El ataque terrorista de París hace saltar las alarmas a ocho meses de los Juegos Olímpicos

  • El atentado tuvo lugar en el perímetro de seguridad designado en la zona de pruebas de la torre Eiffel.
Render promocional de los Juegos Olímpicos de París.
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El ataque yihadista de este sábado en pleno corazón de París, perpetrado supuestamente a manos de un joven francés exconvicto y fichado con anterioridad, ha vuelto a sacudir a una ciudad muy castigada en la última década por el terrorismo y tendrá consecuencias inimaginables a todos los niveles. 

Por supuesto, la ciudadanía parisina y francesa tiene motivos de sobra para estar triste, enfadada y preocupada, pero la propia ciudad también puede acusar la inseguridad que se percibe en estos momentos a pocos meses de acoger un evento global de proporciones extraordinarias que paralizará durante un par de meses la capital francesa: los Juegos Olímpicos.

Por eso mismo, este atentado inquieta especialmente a las autoridades francesas, que deberán cuidar de turistas, deportistas y ciudadanos locales con más recelo y ahínco que nunca. El peligro en París siempre existe, pero con tan poco margen hasta los Juegos que se haya manifestado ha hecho saltar todas las alarmas, y más teniendo en cuenta dónde sucedió el ataque.

El asalto, producido en una área aledaña a la torre Eiffel, se cobró la vida de un turista alemán de 23 años también con nacionalidad filipina, que fue apuñalado a manos del sospechoso Armand Rajabpour-Miyandoab. A golpe de martillo, el agresor hirió además a un turista inglés de 66 años y a un francés también sexagenario. Los dos heridos "están en buenas condiciones" físicas al menos, como aseguró este domingo el ministro de Sanidad de Francia, Aurélien Rousseau.

Rajabpour-Miyandoab, un francés de padres iraníes nacido hace 26 años en una zona acomodada de la periferia parisina (Neuilly-sur-Seine) y actualmente residente en otra área del gran París (Essonne), sigue bajo custodia policial como principal sospechoso del ataque. Mientras, la Fiscalía Nacional Antiterrorista, que suele intervenir cuando hay fuertes sospechas de atentado, ha abierto una investigación sobre los hechos.

Según las autoridades, Rajabpour-Miyandoab, quien ya cumplió cuatro años entre rejas (2016-2020) por un proyecto de atentado, acuchilló sobre las 21 horas del sábado al turista germano, que trabajaba como enfermero, en el emblemático puente de acero sobre el Sena de Bir-Hakeim, considerado monumento histórico.

Mapa de las sedes de los diferentes deportes en París.
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Esta pasarela, por la que pasa también la línea 6 de metro, cobra especial importancia en relación a los JJ.OO. porque delimita con el perímetro de alta seguridad puesto en marcha para los Juegos, que se inauguran el 26 de julio de 2024 precisamente con una ceremonia en pleno río Sena. Para colmo, el área protegida que estará blindada por varios miles de policías y gendarmes diariamente abarca los lugares de competición de los Juegos del París central.

Ese perímetro que ahora ha sido puesto en duda incluye el Campo de Marte (Volei playa), los Inválidos (atletismo, tiro al arco), Trocadéro (atletismo, ciclismo en ruta), el Grand Palais (esgrima), el puente Alexandre III (triatlón) y la Concordia (skateboard, break dance, básket a 3). Por eso, teniendo en cuenta la proximidad de estos emblemáticos lugares a la zona del ataque y la futura presencia de millones de espectadores, las autoridades se encuentran inquietas.

Frédéric Péchenard, el vicepresidente de la región parisina Ile de France, dijo al canal Franceinfo que permanecen "una serie de riesgos" y exhortó a las autoridades a "tener un plan B". Péchenard, miembro del partido derechista Los Republicanos, opositor al del presidente Emmanuel Macron, aseveró que el riesgo de atentado ya estaba latente incluso antes del ataque de Hamás a Israel el pasado 7 de octubre.

De acuerdo con las autoridades, Rajabpour-Miyandoab gritó durante el ataque en árabe Allah Akbar (se puede traducir como "Alá es el más grande") y vociferó sobre la injusta muerte de musulmanes en Gaza y en Afganistán. El joven padece además problemas psiquiátricos, aunque actualmente no estaba tomando medicación.

Mientras el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya dio esta madrugada por hecho que se trataba de un nuevo atentado, el presidente del ultraderechista Agrupación Nacional, Jordan Bardella, volvió a relacionar este ataque a "la falta de control migratorio" de Francia.

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