Desastre español en Imola: Sainz y Alonso abandonan una carrera en la que Verstappen se pasea sin rival

Abandonos de Sainz y Alonso en Imola
Abandonos de Sainz y Alonso en Imola
DAZN

Max Verstappen se ha llevado una victoria de las más cómodas que se recuerdan en su carrera deportiva. El campeón del mundo ha logrado en el GP de Emilia Romaña su segunda victoria de domingo del año (ha acabado dos carreras y ha ganado las dos), por delante de Sergio Pérez y Lando Norris. Ha culminado un fin de semana perfecto: pole el viernes, ganador del sprint y del domingo.

Fue un día para olvidar para los españoles. Carlos Sainz partía 4º tras Verstappen, Leclerc y Pérez y aspiraba a todo. Después de un fin de semana muy irregular, el madrileño quería reivindicarse... pero la dificultad de las condiciones le hizo tocarse con Daniel Ricciardo. Era la vuelta 1.

Para Fernando Alonso la carrera no duró mucho más. Tras el gris sprint que protagonizó, buscaba puntuar como único objetivo, pero un toque de Mick Schumacher le hizo perder medio coche y, cinco vueltas después de Sainz, abandonó. Fueron los únicos KO de la carrera.

Salida: Pesadilla de los españoles

El gozo de Sainz se quedó en el pozo de la segunda curva. La mala salida de los Ferrari y la buena de los McLaren acabó con un toque entre Daniel Ricciardo y el madrileño, con Valtteri Bottas justo detrás en primera fila del incidente. 

Por segunda carrera consecutiva, el español no acaba una carrera en los primeros giros.

Para culminar un día para olvidar para los españoles, después de la reanudación, a Fernando Alonso le empezaron a adelantar pilotos uno detrás de otro: iba con medio coche roto y el motivo se vio enseguida. Después de recibir un toque de Mick Schumacher en la tumultuosa salida, al asturiano se le voló medio pontón lateral y, dado que eso era irrecuperable, le mandaron volver a boxes para abandonar.

Desastre absoluto de los españoles en las primeras vueltas de carrera.

La pista se seca y empieza la procesión

Tras el tumultuoso arranque, la situación de carrera se estabilizó... conforme se hacía carril seco. Charles Leclerc se aupaba a la tercera posición al pasar a Lando Norris, mientras por detrás George Russell intentaba ganar posiciones para asentarse en el 'top 5'.

Pero conforme se fue secando la pista, todos se dieron cuenta de que había que jugársela. Y el primero fue Daniel Ricciardo: en cuanto lo hizo el de McLaren, todos le siguieron.

Entre los beneficiados estuvo Verstappen, imparable durante toda la carrera y con Pérez ejerciendo de escudero perfecto. El mexicano paró todo lo que pudo y más a Leclerc, que se vio impotente para adelantar al de Red Bull, mientras por delante se escapaba su gran rival.

Una imagen que resume todo: Verstappen dobla a Hamilton

Fernando Alonso está cuajando un inicio de temporada muy malo y no levanta cabeza, aunque peor (según las expectativas) están yéndole las cosas a Lewis Hamilton.

Pasada la vuelta 40 se produjo una de las imágenes más inesperadas de los últimos años: Max Verstappen, campeón del mundo en 2021, dobló a Lewis Hamilton, el piloto al que le ganó el título

El Mercedes W13 es un auténtico hierro, un camión indigno para el piloto que ha arrasado con casi todos los récords, lo que unido a una pista donde es casi imposible adelantar sin DRS (y la pista mojada no ayudaba a ello), propició esta escena.

Ferrari se la juega... y sale cruz

Charles Leclerc se la jugó a falta de 13 vueltas para el final. El monegasco entró en boxes para cambiar neumáticos a poner blandos y tratar de lograr el punto de la vuelta rápida y pasar a Sergio Pérez en pista, aunque conllevara pasar a Lando Norris por el camino (algo que no le costó).

Red Bull no tardó nada en cubrirse: el mexicano entró en la vuelta siguiente a Leclerc y Verstappen a continuación. El doblete quedó totalmente consumado, aunque el intento de Ferrari es digno de elogio. Iba a tener que jugársela en pista, y le salió mal: Leclerc cometió un error grave en forma de trompo.

Este error no solo mandó lejos al líder de Mundial del podio (acabó 6º), sino que propició que Norris recuperase la tercera posición final. Un exceso de confianza que, si bien no supone que Leclerc pierda el primer puesto de la general, sí puede costarle caro a la larga.

Mientras que para Red Bull fue una carrera soñada (primer doblete desde 2016), para Ferrari fue casi para olvidar: un abandono y un 6º puesto en casa (Imola está a 70 kilómetros de Maranello) no es el botín que esperaban.

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