Hamilton iguala el récord histórico de las 91 victorias de Schumacher en una carrera frenética

Hamilton, Verstappen y Ricciardo, en el podio del GP de Eifel
Hamilton, Verstappen y Ricciardo, en el podio del GP de Eifel
EFE

Lewis Hamilton ya puede mirar a los ojos al legendario Michael Schumacher. Tras la doble sanción de Rusia, donde estaba todo preparado, llegó en su segundo 'match ball' para alcanzar la memorable cifra de 91 victorias en Fórmula 1.

El británico ganó un GP de Eifel disputado en el mítico circuito de Nürburgring, que además está a apenas 50 kilómetros del Kerpen natal del káiser, por delante de Verstappen y de Daniel Ricciardo, que por fin podrá cumplir su apuesta con su jefe, Cyril Abiteboul: ahora tendrá que hacerse un tatuaje.

No lo tenía fácil de entrada, dado que no salía desde la pole. Su compañero Valtteri Bottas cuajó una pole casi perfecta, en la que le consiguió meter más de dos décimas. Si el finlandés no se diluía en carrera, como suele hacer, Hamilton no iba a tener una carrera cómoda. 

Desde la misma salida el finlandés le demostró que no le iba a regalar la victoria, salvo imprevisto. El británico intentó arrinconar a su compañero, pero este no se amedrentó y ambos acabaron saliéndose de pista ambos, algo que casi aprovecha Verstappen, que partía tercero, para pasar al hexacampeón.

Bottas se puso a apretar desde el principio: si quería récord, lo iba a tener que luchar. El problema es que la presión a la que le sometió Hamilton le pasó factura. En la vuelta 13, se pasó en la peligrosa primera curva y se dejó un buen plano en el neumático delantero derecho, que fue aprovechado por Hamilton para pasarle y ponerse primero.

Las dificultades del finlandés no acabaron ahí, ya que Verstappen le ganó la posición justo antes de que desde Mercedes le ordenasen entrar a boxes. Para el ganador de Rusia fue una carrera para olvidar, dado que el motor le empezó a fallar y acabó abandonando. Fue un fallo eléctrico.

El golpe de Raikkonen a Russell

El coche de seguridad virtual fue desplegado por culpa de Kimi Räikkönen, que se convirtió este domingo en el piloto con más carreras en la historia de la F1, 323. El de Alfa Romeo golpeó a George Russell y mandó al de Williams por los aires, que 

Hamilton y Verstappen se convirtieron en los únicos candidatos a la victoria, con el neerlandés achuchando al británico en busca de un improbable error.

Problemas en McLaren, Ricciardo al podio

Los problemas arriba y un buen rendimiento de Daniel Ricciardo le colocó como el gran favorito a completar el podio. A ello se unió los problemas de Lando Norris, cuyo McLaren empezó a padecer problemas de potencia para su desesperación. Acabó abandonando en la vuelta 44.

Sin el británico en liza, el australiano se colocó tercero conforme se completaron las paradas en boxes, algo que también le vino bien a Carlos Sainz. El madrileño aprovechó una buena pelea entre Sergio Pérez y Charles Leclerc, su próximo compañero en Ferrari, para acercarse a ese 'top 5'.

Sprint final de 15 vueltas

El abandono de Norris, que rompió su motor, provocó la salida del coche de seguridad, lo que además de reagrupar a toda la parrilla, permitió que muchos pararan en boxes para montar neumáticos blandos e ir con ello hasta el final.

En términos absolutos, le vino muy bien a Sainz, ya que le permitió conservar la 5ª posición... aunque el parón hizo que todos vieran cómo sus neumáticos se les congelaban.

La reanudación fue frenética. Sólo Hamilton se escapo, ya que por detrás Verstappen, Ricciardo y hasta Pérez se estuvieron peleando por los puestos de podio, con Sainz quinto a la espera.

Pero todo se quedó ahí. La lucha por el podio se diluyó, mientras por detrás las miradas se iban hacia un Nico Hulkenberg que se llevó un memorable 8º puesto (doce posiciones de remontada) desde la última posición.

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