Teresa Portela: "Ir a mis sextos JJ OO era mi gran objetivo, pero con el coronavirus las prioridades han cambiado"

'Teri' Portela disfruta de su familia y la lectura, sus dos grandes pasiones.
'Teri' Portela disfruta de su familia y la lectura, sus dos grandes pasiones.
TP

Teresa Portela (Cangas de Morrazo, 1982), conocida como 'Teri' en el mundillo olímpico, es la gran referente femenina del piragüismo español. El pasado agosto hizo historia en Hungría, al colgarse su 15ª medalla mundial y asegurarse el billete directo a los próximos Juegos Olímpicos.

Lleva más de 20 años remando entre las mejores del mundo, pues debutó en Sidney 2000 y los de Tokio 2020 serán sus sextos JJ OO, pese a que se celebrarán con un año de retraso por la pandemia del coronavirus.

Teresa Portela, durante la prueba (Agencias).

TERESA 'TERI' PORTELA

  •  Ha logrado 15 medallas mundiales y 17 europeas
    Ha competido en cinco JJ OO y los de Tokio            serán los sextos.

"No soy ejemplo de nada. Sólo sé una cosa: que siento que no he llegado a mi fin, que he trabajado duro", afirmaba Portela, muy emocionada, tras la clasificación olímpica.

Antes que nada, ¿qué tal está la familia?

El entorno está bien, pero empieza a haber casos más cercanos. Por ejemplo, aquí cerca tenemos una residencia de ancianos y han dado la noticia de que todo el mundo está infectado. Antes lo veíamos muy lejano, cuando estalló el caso en China. Luego llegó a España y empezamos a tener más tensión y ahora hemos llegado a una situación que dices 'hay madre'.

¿Cómo lleva la cuarentena?

La estoy haciendo en casa, con mi marido y mi hija. Los tres estamos bien, sin ningún tipo de síntoma, y la verdad es que estoy bastante bien. Así como habrá gente que está agobiada, yo tengo un pequeño jardín que me da la vida, porque puedo salir y sentir que me da el aire y el sol. Eso hace mucho y es de agradecer. Entiendo que la situación puede resultar más claustrofóbica o agobiante para alguien que vive en un piso, aunque a a veces yo también me frustro cuando pienso 'me gustaría dar un paseito'. Eso sí, la llevo mejor desde que se supo que se aplazaban los Juegos Olímpicos y aún mejor desde que supimos la nueva fecha.

¿Por qué?

El día que se decretó el estado de alarma decían que los JJ OO se iban a celebrar sí o sí, pero no podíamos entrenar. Teníamos el selectivo nacional el 3 de abril, que se canceló, y se seguía diciendo que los JJ OO seguían adelante. Entonces, de repente me vi en mi casa, sin poder salir a entrenarme y que los JJ OO se celebran sí o sí. Faltaba algo más de dos meses y estaba cogiendo mi estado de forma, me encontraba muy bien, y me vi en casa sin un gimnasio, sin poder salir a remar ni tocar el agua... y me daba un poco de angustia pensar que Tokio 2020 se iba a celebrar y yo estaba en casa.

Está conforme con el aplazamiento de los Juegos, ¿no?

Entendía que era necesario no celebrarlos porque iba a ser una desventaja absoluta. Hay países que a día de hoy están entrenando y nosotros no. Y lo más normal era que se aplazaran porque más adelante, cuando nosotros salgamos de esta, probablemente habrá países que ahora están entrenando y que después se verán en una situación más grave, cuando nosotros ya estemos recuperados. No iba a ser justo y por eso pienso que era completamente necesario tomar la decisión y hacerlo cuanto antes. Ya sabemos que serán el próximo verano y saberlo nos sirve para planificar el camino y, sobre todo, tener la tranquilidad de saber que queda un año para prepararme y llegar al 100%. Sabiendo que queda un año esta situación se vive con menos ansiedad o angustia. 

¿Cómo ha vivido la crisis sanitaria?

En un inicio lo veías como un problema lejano, que está en China y después pasa a Italia... pero que aún no había llegado a España. De repente hubo un primer caso, luego otro y así hasta llegar donde estamos. Con el tiempo veías que estábamos ante un problema grave y mundial, que nos incumbía a todos y que reflejaba la necesidad de tomar una decisión sobre los Juegos, donde hay intereses de todo tipo... pero en la situación en la que nos encontramos esos intereses tenían que dejarse a un lado y lo que tiene que primar es la salud.

¿Han cambiado sus prioridades?

Por supuesto. En un inicio ir a mis sextos Juegos era mi gran objetivo, eran mi máxima prioridad. Pero cuando nos encontramos con esta situación todo cambia y ahora mismo la prioridad es la salud, el bienestar y que todos nos encontremos bien. 

¿Pero Tokio 2020 siguen siendo su objetivo pese al aplazamiento?

Deportivamente, claro que sí. 2020 era y sigue siendo un año muy bonito, en el que tenía por delante un reto apasionante: estar en mis sextos Juegos, lo que me hace verdadera ilusión porque son más de 20 años en la élite y para mí es un gran premio haberme mantenido constante entre las mejores del mundo durante tantos y tantos años. Mi idea es que todos pasemos por esto y seguir una temporada más con el mismo objetivo que tenía este año.

¿Qué sensación le deja esta temporada?

Que queda incompleta. He estado entrenando, tenía mi estado de forma casi al 100% y al final todo queda en nada. Te deja una sensación de vacío que no había vivido nunca. Hasta ahora, en cada temporada me marcaba un objetivo, veía todo el tramo de preparación, llegaba al objetivo final y lo afrontaba. Lo de este año es algo que no había vivido y a mí me deja una sensación de vacío. Ahora bien, la conclusión del 'parón' es saber que la temporada se acabó y que debemos pensar en la que viene. Así como hasta ahora mi objetivo profesional y todo lo demás giraba en torno a los Juegos, ahora pienso en que el objetivo de todos los ciudadanos españoles gira en torno a la salud y estar bien uno mismo, los de al lado, la familia... ese es el objetivo que tiene a día de hoy toda España.

¿Confía en las restricciones?

Que todo el mundo tenga que quedarse en casa, por lo que se está viendo la cantidad de muertes y contagios diarios, es la mejor medida que podíamos tomar y lo mínimo que podemos hacer. Extremar las precauciones, quedarse en casa e intentar reducir al máximo cosas inevitables como ir a comprar comida son fundamentales. Nosotros intentamos no hacer la compra a diario, sino alargarlo en el tiempo. La curva sigue en aumento pero esperamos que pronto comiencen a notarse las medidas y empiece a descender, para que deje de ser un problema grave y se pueda controlar la situación.

¿Le da tiempo de aburrirse en casa?

Para nada. La niña cumplió 6 años la semana pasada y, además, siempre intento sacar lo positivo. Personalmente, hasta ahora vivía con la sensación de ir corriendo a todos lados, de no llegar a todo y de estar pendiente de mil cosas. Pero ahora pienso que de alguna manera el mundo se ha parado y es momento de parar, de aceptar la situación y de hacer cosas que a lo mejor siempre teníamos pendientes y aparcadas para hacerlas cuando hubiera tiempo... Eso es lo que estoy haciendo y no me da para aburrirme, estoy perfectamente y disfrutando de estar con mi familia, con mi marido y mi hija. Son cosas que a veces se dan por hecho que están ahí y, dentro de esta situación, estoy pudiendo disfrutar de ellos.

¿Ha cambiado su día a día?

Intentamos estructurar cada día e intentamos poner una rutina lo más parecida posible a lo que era nuestro día a día. Es verdad que uno puede perder la noción muchas veces de si estamos a lunes o miércoles o jueves... pero por lo menos procuramos no tener un descontrol horario y que, más o menos, la niña desayune a la misma hora y se acueste como siempre. Al final, si desayunas a las 12 luego comes más tarde, etc. Intentamos establecer un horario y rutinas, que van desde los deberes a ver dibujos.

¿Ella entiende lo que pasa?

En el colegio le explicaron qué era el coronavirus y, aunque solo tiene seis años, los niños perciben mucho más de lo que nosotros creemos. Cuando se confirmó el primer caso en España nos dijo "ya ha llegado". Nosotros tenemos las noticias puestas en casa y ella se queda con algo. De vez en cuando me pregunta cosas porque sabe que esto no es normal. Entiende la situación a su manera y entiende que algo no está yendo bien, que debe lavarse más las manos, que estamos viviendo algo que no es normal y que no es bueno. Está bien que sepa cómo están las cosas, pero sin que tampoco le genere miedo o ansiedad. Por suerte es 'tranquilita' y está bien en casa.

¿A qué dedica el tiempo, además de a la familia?

Siempre he cocinado, pero ahora me tomo más tiempo. Por otro lado, me gusta muchísimo leer y ahora tengo más tiempo. Soy más de leer que de ver películas o series. Hace poco leí la trilogía de 'El silencio de la ciudad blanca', de Eva García Sáenz, que me entretuvo bastante. El último que leí fue 'Todo esto te daré' de Dolores Redondo, y ahora estoy con 'El Médico', de Noah Gordon. Este último tiene mil páginas así que tengo para un par de semanas (se ríe). Aparte de eso, alguna cosa que descubres en Internet y te entretiene... Por ejemplo, me gusta calcetar (risas). Soy muy principiante pero voy haciendo cositas que veo y así me entretengo.

¿Y entrenamiento físico?

No falta... aunque la vida de un deportista de élite es entrenar y el entrenamiento que estoy haciendo ahora en mi casa es el que normalmente haría en una pretemporada. No se asimila al deporte de alto nivel que practico habitualmente. Estos días me mantengo activa con una actividad física porque tengo una bici y un ergómetro para trabajar la capacidad aeróbica y después hago ejercicios de core, de tonificar.

¿Qué ha aprendido en el tiempo que lleva de cuarentena?

El mayor aprendizaje es que hay cosas que das muy por hecho que están aquí y que las vas a tener ahí siempre. Pero ahora ves estas imágenes, de gente que pierde a su padre, a su madre, a otros familiares cercanos y golpes así por culpa de algo con lo que no cuentas, que llega sin más, como un virus, que llega y pone tu vida patas arriba. Debemos aprender que las cosas no siempre están ahí y hay que saber cuidarlas.

¿Nota que la crisis sanitaria le ha cambiado en algo?

El chip cambia un poco, porque ahora te llama la atención ver en una película o en la televisión a dos personas que se abrazan o se dan la mano sin guantes. Lo ves y te sale decir: "¡No!". Algo cambia en ti... y también se echan de menos pequeñas cosas como dar un paseo o sentarme en una terraza y tomarme un café. Cosas tan cotidianas y ahora tan inalcanzables son las que más echo de menos.

¿Qué hará cuando recobremos la libertad?

Ir a dar un paseo y tomarme un café. Disfrutar de esa libertad de poder elegir dónde estar. Pequeñas cosas que ahora mismo parecen inmensas.

¿Qué mensaje de ánimo enviaría a la población?

Que debemos pensar que, al final, lo mejor que podemos hacer es quedarnos en casa para que esto pase lo antes posible. Y que, para llevarlo lo mejor posible, lo que tenemos que hacer es centrarnos en lo que tenemos, no en lo que no tenemos. Lo que tenemos es mucho y lo que tenemos que hacer es disfrutarlo porque ahora piensas en la familia.

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