Cutreguiris

Todos los conocemos. Esos turistas que se instalan en las orillas del camino con su caravana, a ras de mar y al precio de gratis total. ¿Para qué van a pagar ellos un camping si esta solución es más cómoda y económica? Echan mano de la boca de riego y cuentan con agua potable para ducharse, limpiar el vehículo y fregar los platos.

Nadie les dice nada. Durante el año se les puede ver en algunos puntos de Lo Pagán, cerca de Las Charcas, pero, incluso, en pleno verano me los he tropezado en Los Urrutias. Murcia cuenta también con el turista que compra su segunda residencia en nuestra Región y se abastece en superficies comerciales que le son familiares.

De ahí, el éxito del Ikea o el Lidl. Este visitante, salvo excepciones, no se acerca por los museos ni por nuestros restaurantes. A ellos les gusta comer sus cosas y a sus horas, que no son las nuestras. Me pregunto si éste es el camino para una comunidad que se define como turística.