Lo más importante para luchar contra la pobreza infantil es dar estabilidad a la infancia.

Respetar la infancia de los niños y ayudar a la incorporación laboral: claves para salir de la pobreza

Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, varios beneficiarios de los programas de CaixaProInfancia e Incorpora de la Fundación ”la Caixa” cuentan en primera persona la importancia de recibir un apoyo externo para lograr romper con el ciclo de la vulnerabilidad

24 oct 2025 - 07:00
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EN COLABORACIÓN CON FUNDACIÓN ”LA CAIXA”

La pobreza tiene muchas caras, algunas más evidentes que otras, pero todas igualmente dolorosas. No se trata únicamente de la falta de recursos, que suele ser la primera que nos viene a la cabeza, sino que carecer de apoyos o incluso recibir rechazo pueden ser factores clave en situaciones de vulnerabilidad.

En España, 1 de cada 4 personas ha estado en riesgo de exclusión social durante la última década, según el último informe El Estado de la Pobreza, elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN). Otro dato impactante es que nuestro país tiene la cifra de pobreza infantil más alta de la Unión Europea, con 2,3 millones de menores vulnerables.

La Fundación ”la Caixa” se suma al Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza con el compromiso de ofrecer oportunidades a quienes más lo necesitan. A través de sus programas, impulsa iniciativas sociales y educativas para romper el círculo de la pobreza, la exclusión y la desigualdad, y avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva.

A la hora de hacer frente al día a día, la Fundación ”la Caixa” confía en entidades vinculadas con el territorio, ya que son más próximas a las personas que necesitan su atención. En el caso de Valencia, trabaja mano a mano con la Fundación Save The Children, la asociación El Arca, la Fundación Secretariado Gitano o Pactem Nord, entre otras. Junto a ellas pone en marcha CaixaProinfancia, una iniciativa que desde 2007 ha acompañado a cerca de 400.000 niños, niñas y adolescentes, y el programa de inserción laboral Incorpora, que ha conseguido casi 450.000 contrataciones desde su creación. Hoy, varios beneficiarios de estas iniciativas narran en primera persona cómo encontrar un apoyo les cambió la vida.

Atender a las familias, no solo a los niños

Dar con una mano tendida es el primer paso de muchas familias en riesgo de exclusión social, ya que la mayoría de veces la pobreza es heredada. Por eso es importante trabajar a nivel familiar, como resalta Maribel López, técnica de gestión de programas en la Fundación Save The Children y coordinadora de una de las redes de CaixaProinfancia en la ciudad de Valencia: “A través de los talleres educativos familiares o de la atención psicológica ofrecidos por CaixaProinfancia, las familias mejoran muchísimo su comunicación, construyen relaciones más sanas y se relacionan con otras familias del territorio”.

Blanca Adela Flores Menéndez llegó con sus tres hijos a España desde Perú buscando una vida mejor.
Blanca Adela Flores Menéndez llegó con sus tres hijos a España desde Perú buscando una vida mejor.FUNDACIÓN ”LA CAIXA”

Núcleos familiares como los de Blanca Adela Flores Menéndez que, con 32 años y tres hijos, uno de ellos con discapacidad, llegó a Valencia desde Perú sin empleo ni una vivienda estable. “Estaba sola. Trataba de dar lo mejor a los pequeños, pero no llegaba a todo”, rememora. Sin embargo, todo cambió al contactar con Save The Children y entrar en el programa CaixaProinfancia. «Nos ayudaron mucho en el aspecto psicológico y emocional. Nos devolvieron la confianza y la seguridad. Ahora mis hijos están estupendos», cuenta agradecida.

También la boliviana Pamela Sandi Hiza acudió a Save The Children y a CaixaProinfancia ante la incapacidad de compaginar su jornada laboral con cuidar a su hijo de 12 años. “Allí le brindan un apoyo constante en los estudios y lo ayudan a hacer amigos y a sentirse parte de la sociedad”, narra la madre, que resalta especialmente las actividades de ocio que su hijo disfruta y que a ella le permiten disponer de más tiempo para trabajar y seguir sustentando a la familia. “Con el aumento del coste de vida, sobre todo de la vivienda, cada vez se hace más difícil llegar a fin de mes”, se lamenta.

Pamela Sandi Hiza acudió a Save The Children y a CaixaProinfancia como apoyo con su hijo de 12 años.
Pamela Sandi Hiza acudió a Save The Children y a CaixaProinfancia como apoyo con su hijo de 12 años.FUNDACIÓN ”LA CAIXA”

Los niños, víctimas invisibles de la pobreza

La vivienda es, precisamente, una de las dificultades a las que se enfrentan las familias que más afecta a los más pequeños. Así lo explica Esteban Burillo, coordinador de los programas sociales de la asociación El Arca, en el barrio valenciano de Nazaret, que relata los principales retos de los padres: “La vivienda es fundamental para la infancia porque sin ella no hay estabilidad y sin certidumbre no hay infancia”.

A esta circunstancia se le suman otras situaciones que hace que los menores sean víctimas invisibles de la pobreza, como situaciones como que una familia no pueda comprarle a su hijo unas gafas graduadas o encender la calefacción en invierno. Por eso, para Burillo, la labor de CaixaProinfancia se basa en “dejar que los niños sean niños”.

Esteban Burillo, de la asociación El Arca, explica que su labor se limita a dejar que los niños sean niños.
Esteban Burillo, de la asociación El Arca, explica que su labor se limita a dejar que los niños sean niños.FUNDACIÓN ”LA CAIXA”

Para conseguirlo, invita a “tratarlos con la misma limpieza con la que ellos miran a la gente”, así como a generar espacios en los que se sientan seguros y sepan lo que va a pasar “para que puedan relajarse, permitirse el lujo de ser ellos mismos y jugar, porque vivir para ellos es jugar”. Por tanto, su papel es “acompañar a la infancia en lugares donde se sientan a gusto. A partir de ahí, la magia ocurre sola”.

Sin embargo, además de la vivienda y los pequeños actos cotidianos que se han mencionado, la pobreza infantil se ve muy afectada por los discursos de desprecio y exclusión. En palabras de Esteban Burillo: “Si no hay desprecio, si alguien te acoge y te apoya, no hay tanta pobreza, no se pasa tan mal. Además, cuando te sientes despreciado puedes terminar despreciándote ti mismo por estar en esa situación. Y cuando se produce eso, que pasa mucho, la gente tiende a invisibilizarse, a esconderse, cosa que dificulta la ayuda”.

La discriminación, una piedra más en el camino de la pobreza

Uno de los municipios valencianos más afectados por el estigma y la desigualdad es Paterna. Allí trabaja María José Jiménez, coordinadora local de la Fundación Secretariado Gitano, que día a día realiza junto a sus compañeros una atención personalizada en todas las parcelas de la vida de las personas que tienen que ver con la discriminación, desde la formación y empleo hasta la educación y la inclusión social. “Gracias a ese acompañamiento, las personas ganan confianza, mejoran su salud mental y reducen su soledad y su aislamiento”, explica Jiménez.

Jonathan Segura es beneficiario tanto del programa CaixaProinfancia como de Incorpora.
Jonathan Segura es beneficiario tanto del programa CaixaProinfancia como de Incorpora.FUNDACIÓN ”LA CAIXA”

Al final, todas estas situaciones de vulnerabilidad se van sumando una a otra y acaban dando como resultado unas circunstancias muy adversas para que los padres encuentren un trabajo con el que mantener a sus hijos, convirtiéndose en un círculo del que es difícil salir. En ese punto se encontraba Jonathan Segura, vecino del barrio de La Coma y padre de tres hijos antes de dar con la ayuda necesaria. Actualmente es beneficiario del programa CaixaProinfancia y de Incorpora, es decir, tanto su familia está atendida como él está recibiendo asesoramiento para encontrar un trabajo.

Ahora está terminando sus estudios y buscando un empleo estable, aunque reconoce que lo más importante que ha recibido de la entidad es la confianza. Su apoyo ha sido fundamental pasa salir adelante: “Te capacitan, te enseñan a buscar un empleo, te orientan en la crianza. Y a los niños les dan repaso escolar, los motivan a estudiar y a trabajar para poder ser lo que quieran ser el día de mañana”. Por el momento las pequeñas quieren ser matrona, dentista y policía y él, como padre, reconoce que lo que más le gustaría es que “pudieran cumplir ese sueño”.

Un trabajo para romper con el ciclo de la pobreza

Una vez se entra en el círculo de la vulnerabilidad, es muy difícil salir. Por esta razón a lo largo del artículo se han puesto distintos ejemplos de puntos de apoyo a los que las personas pueden aferrarse para tratar de salir de las situaciones de exclusión social. Pero, sin duda, encontrar un trabajo es el primer paso, ya sea para mantener a la familia y evitar que los niños sufran situaciones de pobreza, como para impedir volver a ese círculo.

Así lo comparte la coordinadora técnica del programa de inserción laboral Incorpora en el Consorcio para la Creación de Empleo Pactem Nord, Maribel Caballer: “A veces, cuando entrevistas a las personas ves que su principal preocupación es cómo van a poder pasar el resto del día con el dinero que tienen. Cuando tus ingresos son inferiores al 60% de la renta mediana anual hay una obligada relación entre pobreza y exclusión sociolaboral”.

Al igual que Jonathan Segura, Juan José Garrido de Foios, en la comarca valenciana de L’Horta Nord, también es beneficiario del programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”, que facilita el acceso al mercado laboral a personas en riesgo de exclusión. Tras casi una década sin trabajo y sin estudios ni oficio, este hombre de 51 veía muy reducidas sus posibilidades de contratación hasta que dio con Pactem Nord.

Juan José Garrido encontró trabajo gracias al programa Incorpora después de casi una década sin trabajar.
Juan José Garrido encontró trabajo gracias al programa Incorpora después de casi una década sin trabajar.FUNDACIÓN ”LA CAIXA”

“Me abrieron las puertas y me ofrecieron apoyo a través de distintas acciones, una fue un curso de ayudante de cocina al que decidí apuntarme”, recuerda y añade: “Además de la formación, me ayudaron con el currículo y las entrevistas. Luego te hacen un seguimiento y, si estás en el paro, te envían ofertas”. Gracias a este programa logró encontrar dos puestos temporales y, aunque ahora no está trabajando, al haber participado en esta iniciativa se encuentra con fuerzas y optimismo en que saldrá algo más. “Lo que quiero es encontrar un trabajo estable y ser alguien”, concluye.

El compromiso de la Fundación ”la Caixa” (https://fundacionlacaixa.org/es/pobreza-infantil-que-nadie-viaje-solo) de transformación social no se limita a CaixaProinfancia e Incorpora, sino que también cuenta con Becas de Grado, que impulsan el acceso a la universidad de jóvenes con pocos recursos, y programas que fomentan la innovación educativa con iniciativas como EduCaixa y ProFuturo (con impacto global en más de 30 países).