
Fútbol en barra País Vasco
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S. Moreno Laya. País Vasco.
La fiesta del fútbol vasco arranca en bares repletos de pinchos, culmina en el estadio y transita por restaurantes de la mejor gastronomía local
Un ‘irrintzi’ resuena de fuera hacia dentro del bar. Y capta la atención de los clientes. No por la mera curiosidad de saber quién eleva tanto el tono; tampoco se giran para hacia ese lado por el desconocimiento que puede suponer semejante grito elevado, agudo, alto, estridente y largo. En Euskadi es el grito de celebración, al que todos se suman con orgullo identitario en una ovación cerrada que premia la duración del aullido: más alto, más largo, mejor. Sucede cuando la Real Sociedad juega en el Reale Arena, y los bares, llenos, viven la fiesta del fútbol, como en el Bar Haritza o en el Txirrita. Pasa lo mismo cuando el Athletic Club lo hace en San Mamés. ElDerbi Vasco (14/01, 21.00h.) se festeja por todo lo alto con su presencia en LaLiga Santander. Lo hace antes, en bares, tascas, y calles. Lo hace durante, dentro del estadio, con llenos más que habituales. Y lo hace después, con el carácter deportivo de una afición acostumbrada a aceptar el resultado, aunque habitualmente suele ser bueno.
El ‘irrintzi’ es un grito de celebración, al que en Bilbao le han dado tres sílabas. Las que conforman la palabra Athletic, que alargan desde la garganta los aficionados rojiblancos para llevar a los suyos en volandas. ‘Athleeeeeeeeeeeeeeeeeetic, ¡bien!’, y el partido de su Athletic Club ya puede comenzar en los bares aledaños al nuevo San Mamés, como en la Campa de los Ingleses o en La Catedral.
La previa de un partido en Bilbao o en San Sebastián es cosa seria. Se vive en las calles, en sus bares. Cultura gastronómica y deportiva. Comer y beber entorno a su equipo de fútbol. Se celebra cada partido, porque por aquí este deporte se saborea; es el sabor del fútbol. Bares atestados de gente con las camisetas de su equipo, y de reojo, sin perder de vista su consumición, los aficionados, las cuadrillas, las familias reunidas toman su ‘pote’ (consumición) y atienden al partido del momento, al resumen de la jugada, a la declaración de turno a través de la señal de LaLigaTV Bar, el único canal de televisión autorizado, destinado a la hostelería y los establecimientos públicos, que ofrece a sus clientes las mejores competiciones de fútbol, como LaLiga Santander.
Rojo y azul. Colores de ElDerbi Vasco. Todo al azul o al rojo, como en los frontones. Reunidos en Bilbao o en San Sebastián para celebrar el partido más grande del fútbol vasco. Distancia evidente entre colores, cercanía entre ciudades, y formas idénticas de vivir y entender este deporte. El ‘pote’ es sagrado: el zurito una unidad de volumen concreta y el pincho la mayor de las religiones. Para quien desee afiliarse a este modo de vida, un zurito es la medida mínima para tomar una cerveza que se equipara prácticamente a una caña. La caña es casi una pinta. Y el cañón vasco es lo que corresponde a un gran partido. Lo del ‘katxi’ queda para las noches más largas.
ElDerbi Vasco (14/01, 21.00h.) se festeja por todo lo alto con su presencia en LaLiga Santander. Lo hace antes, en bares, tascas y calles
Y da igual si se recorren los bares aledaños del Reale Arena de San Sebastián o los de San Mamés. Zurito o cañón, y a enredar por los locales. De bar en bar. Trago aquí, pincho aquí, trago allá, pincho allá… y a ser posible, por favor, bote para el ‘pote’: las cuadrillas juntan los dineros en una previsión de gasto que suele quedarse corta y que conviene alimentar de vez en cuando. Y siempre pide uno lo de todos, por lo que no conviene cambiar en exceso de bebida (si es a vinos, a vino; a cervezas, a cerveza; a sidras, siempre sidra), y el que lleva el dinero reunido paga lo de todos. Para que la barra fluya y así tenga ritmo; y nadie pierda más tiempo del necesario. Bienvenidos al norte. El arte de ‘potear’.
Así, en el Txirrita de San Sebastián, tres camareros atienden a centenares de aficionados. Y no se les nota agobiados. Lanzan brazos por doquier. “Media de calamares”, piden a cocina. Y dos más, en cocina, remiten por vía de urgencia medias raciones de calamares frescos, rebozados y fritos casi al momento. A toda pastilla. Pedidos, recién hechos, y servidos al instante. Zurito, cañón, txakolí o sidra escanciada. Y esto no se debe parar a la hora de pagar. Paga uno y que pase el siguiente. El noble arte de ir de pinchos por el norte de nuestro país.
Como en La Catedral de Bilbao, al lado de la catedral de San Mamés. La vista se pierde por la barra repleta de oportunidades. El amante de la tortilla aquí tiene su catedral. Cuando juega el Athletic Club, los bocadillos saltan cabezas para llegar de la barra a donde haga falta. Pero no siempre los aficionados del Athletic o de la Real Sociedad tienen suficiente con un par de pinchos. Hay quien apuesta por sentarse además a comer. Por lo que se conoce como “una buena jamada”. El habitual mesa y mantel al sur del Ebro.
Y en San Mamés la Campa de los Ingleses es una opción espectacular. Desde el interior se observa todo el estadio, con vistas al césped, y mientras calientan los jugadores, los aficionados degustan un cocido de garbanzos y berza, alcachofas fritas sobre cremoso de nabo o arroz salteado con verduras y secreto. Luego hay tres segundos; tres postres… y lo que haga falta. La ‘jamada’ en San Sebastián está garantizada en el Haritza. A escasos cien metros del Reale Arena. Tenemos hojaldre de espinacas y queso de cabra, revuelto de jamón y hongos; chuleta, rape, costilla; y torrijas, arroz con leche o tarta de zanahoria.
Así es El Derbi Vasco, que aproveche.






























