
Diez bosques secretos en la Comunidad de Madrid para hacer ecoturismo este verano
La región ofrece una variedad impresionante de entornos naturales a lo largo de sus cuatro comarcas turísticas. Son el destino perfecto para aquellos que desean explorar nuevos paisajes más allá de los clásicos.
FOTO: Hayedo de Montejo (©Mario Vega_Comunidad de Madrid)
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Con la llegada del verano a la vuelta de la esquina, el buen tiempo invita a disfrutar de la naturaleza. A tan solo una hora de la gran ciudad, la Comunidad esconde muchos espacios verdes a lo largo de sus cuatro comarcas. Todos cuentan con una gran variedad de especies de flora y fauna.
La región gestiona nueve grandes Espacios Naturales Protegidos que ocupan en torno al 15% de su territorio. Entre ellos se encuentran enclaves emblemáticos a nivel mundial por su biodiversidad, conservación y belleza. Como consecuencia, existen multitud de iniciativas y actividades locales que promueven la sensibilización por el cuidado medioambiental.
Con todo esto, la Comunidad de Madrid ofrece las mejores condiciones para el disfrute de su entorno a través del ecoturismo. Gracias a sus excelentes comunicaciones, a sus buenas condiciones climáticas y a la disponibilidad de espacios naturales bien conservados invita a residentes y visitantes a adentrarse en sus rincones más singulares. Además, existe una amplia oferta de alojamientos y excelentes propuestas gastronómicas para hacer de tu visita una experiencia única.
Más allá de los bosques y rutas habituales, hay un Madrid que no te esperas
Sierra Norte
En la Sierra Norte, los visitantes pueden maravillarse con la diversidad de paisajes. La Acebeda de Robregordo es una de las mejor conservadas de la Comunidad. La existencia de este tipo de formaciones boscosas no es algo habitual, ya que el acebo suele formar parte de otras masas de árboles. La concurrencia del clima con el tradicional manejo del ganado nos ha legado esta joya botánica y paisajística.
Otro bonito enclave es el abedular de Canencia que se halla en las cercanías del Puerto de Canencia, uno de los pasos de montaña por los que se accede a la Sierra Norte de Madrid. En la zona del Abedular, el número de especies es tan abundante como asombroso. “Es poco habitual encontrar abedulares en regiones tan septentrionales, de aquí su singularidad”, explica Elena Rubio, coordinadora del Centro de Innovación Turística de la Sierra Norte. Para recorrerlo existe una sencilla ruta que podemos iniciar desde el mismo puerto, junto a la Fuente de la Raja. El itinerario pasa también por el mirador de la Chorrera de Mojonavalle, un paraje de singular belleza con un impresionante salto de agua.

La Dehesa Bonita de Somosierra es un paraje de gran valor ecológico con una gran variedad de especies vegetales. Se considera uno de los bosques más hermosos de la Comunidad de Madrid, ya que su enorme variedad de acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y abedules hacen de este entorno un lugar espectacular. “Es una ruta circular, ideal para hacer en familia”, recomienda Rubio.
Finalmente, la senda por los robles centenarios de Puebla de la Sierra permite disfrutar de un agradable paseo por un bosque con mucha solera. Se trata de una ruta muy sencilla, con apenas desnivel y menos de 3 kilómetros de recorrido, que se completa en una hora. Un inmenso nogal, catalogado como árbol singular, marca la salida del camino, que pasa entre huertos de cerezos, ciruelos y manzanos, sauces, jaras y, por supuesto, robles centenarios. Además, desde la senda se divisa una bonita panorámica de los picos de alrededor, de Peña La Cabra a El Porrejón.
Sierra de Guadarrama
En la Sierra de Guadarrama, el Bosque de la Barranca es un lugar de excepcional belleza, paraíso del senderismo y del turismo activo. El agua es el otro gran protagonista del bosque junto a su paisaje de pinos y algunos bosques de ribera, que albergan una gran biodiversidad animal.
El agua es el otro gran protagonista del bosque junto a su paisaje de pinos
Miguel Ángel Jara, gerente de la Asociación de Desarrollo Sierra de Guadarrama (ADESGAM), nos propone una excursión por los Pinares y Gayubares de La Barranca. Esta ruta comienza en el aparcamiento del Valle de la Barranca, donde resulta muy fácil localizar la amplia pista forestal que se introduce en el pinar. “La recompensa de llegar al Mirador de Las Canchas no dejará a nadie indiferente, con unas impresionantes vistas a La Maliciosa, montaña emblemática del Guadarrama presente en las pinturas de Velázquez”, añade Jara.
sierra oeste
La Sierra Oeste alberga el Castañar de las Rozas de Puerto Real, el mayor bosque de castaños de la Comunidad. Al resguardo de la montaña Alto del Mirlo, en su ladera sur, los castaños encuentran las condiciones ambientales de suelo y temperatura para desarrollarse. Los visitantes pueden recorrerlo gracias a la llamada Ruta de los Castaños. Se trata de una senda circular de casi nueve kilómetros que ofrece una interesante variedad paisajística y el bello entorno del embalse de Los Morales.

La Dehesa de Navalquejigo, cerca del pueblo de Fresnedillas de la Oliva, es otro de los puntos destacados. La senda verde que la recorre supone un grato paseo a través de una de las dehesas mejor conservadas de la Comunidad de Madrid. La vegetación predominante es la encina, aunque destacan varios alcornoques centenarios. También hay quejigos, que dan nombre a la dehesa. Los grandes pinos resineros, generalmente más altos que las encinas, se encuentran aislados o bien formando masas continuas.
Vegas y la Alcarria
Soraya Belinchón, Técnico de Turismo del Grupo de Acción Local ARACOVE, destaca tres espacios naturales de la comarca de las Vegas y Alcarria de Madrid. En primer lugar, señala el Pinar de Carabaña, que ofrece un paisaje singular con sus altos pinos. Existe una ruta que se inicia por el camino del Villar y finaliza descendiendo por el Paraje del Robledillo hasta el parque forestal, regresando a Carabaña por el camino de los Pinos, que fueron plantados en la década de los 50. “Este itinerario se puede realizar a caballo e incluso en bici”, menciona la Técnico.
La Comunidad esconde muchos espacios verdes a lo largo de sus cuatro comarcas
En la misma zona de la Comunidad, el Parque Fluvial de Villamanrique de Tajo es un área natural de 40.000 metros cuadrados, rodeada a modo de isla por el río Tajo y cuyo único acceso es a través de un puente de madera y roca. Su paisaje de ribera es perfecto para disfrutar de un entorno bien conservado y cuenta con una ruta fácil, el Camino Natural del Tajo, que parte de las inmediaciones de esta localidad madrileña. Permite recorrer el cauce del río y contemplar olmos, chopos y álamos. También es una buena localización para la observación de aves.
El Pinar de Valdilecha es otro punto de interés, con una mezcla de pinos y encinas que crean un paisaje diverso y atractivo. La ruta del Pinar recorre sitios clave de la zona como el Barranco de la Cueva. Entre la vegetación destacan las zarzamoras, olivos, almendros, higueras y algún que otro nogal. Para aquellos que estén pensando en acudir en familia, Soraya Belinchón explica que “todas estas rutas son aptas para cualquier tipo de público, incluso el familiar. No existe la necesidad de una condición física óptima, ya que son trazados de fácil recorrido, mayormente llanos”.
Ahora que ya has descubierto estos parajes únicos, elige tu comarca favorita, prepara tu mochila y sumérgete en un mundo de sensaciones únicas. Es el momento perfecto para planificar tu próxima aventura y disfrutar de la rica diversidad natural que la Comunidad de Madrid tiene que ofrecer, con sorpresas que no te esperas a cada paso.
Más información en la web de Turismo Madrid.